miércoles, agosto 28, 2019

Hmmm... Sr. Presidente: ¿no es ahora cuando el crecimiento MÁS debería de preocuparle?


Corredora se naturaliza mexicana, gana medallas para México... y mexicanos le gritan en la calle "¡Tú no eres mexicana!"

"Salgo a la calle, me gritan ¡Cómo vives tú aquí! (...) Tú no eres mexicana, naciste en Kenia", se lamenta Risper Biyaki Gesabwa, la corredora  naturalizada mexicana, quien ganó la medalla de plata en los Panamericanos de Lima representando a México.

"Duele mucho y me afecta porque yo quiero a México y lo represento", dijo Gesabwa a La Jornada.

https://www.lajornadamaya.mx/2019-08-20/Discriminan-a-Risper-Biyaki-tras-ganar-medalla-para-Mexico---no-eres-mexicana---le-dicen

Esto es vergonzoso, sea el país que sea.

Yo me pregunto: ¿le gritarían lo mismo a esta deportista si en vez de haber nacido africana hubiera sido sueca o noruega?

¿Cómo podemos los mexicanos quejarnos de la discriminación contra nosotros en otros países como Estados Unidos, si nosotros mismos tenemos semejante colota que nos pisen?

Será que los mexicanos somos... ¿racistas?

"¡No, para nada, cómo creen!" (*sarcasmo*)

Y ¿dónde quedó la famosa frase de "los mexicanos nacemos donde nos pega la rechingada gana"?

Yo creo que también habría que agregarle: "...y somos de la raza que nos da la rechingada gana".

lunes, agosto 26, 2019

Ex marine de EE. UU. de origen mexicano votó por Trump... y le deportan a la esposa ...


Estos casos ya no suenan a noticia de tanto que se repiten:

Otra inmigrante indocumentada, Alejandra Juárez, es obligada a salir de Estados Unidos por las duras políticas migratorias del presidente Donald Trump.

La inmigrante había vivido en Florida por más de veinte años. Tenía familia, una vida ejemplar sin ninguna falta, fuera de una multa de tránsito.

Es mexicana.

Sus hijas, Pamela de 16 años, y Estela, de 8, aparecen en la foto llorando al despedirla en su partida a México sin saber si podrá regresar.

De acuerdo con un reporte de la cadena de TV CBS, Alejandra había solicitado asilo en la frontera en 1998, pero le fue negado debido a que el agente de inmigración pensó que estaba mintiendo, según el abogado de la familia. En 2001 solicitó la ciudadanía de Estados Unidos, pero le fue negada.

Alejandra dijo a reporteros que, de poder hacerlo, le preguntaría a Trump cómo pudo haber permitido esta situación.

—Mi esposo luchó por este país tres veces. El gobierno, usted (Trump) creen que me están castigando a mí. No sólo me están castigando a mí—dijo a la CBS, refiriéndose a sus hijas.

—Espero que esto lo haga feliz. Quizá lo perdonemos.

Por cierto, el esposo de Alejandra, Temo Juárez, fue infante de marina y sirvió en la Armada de Estados Unidos en tres países.

Temo es mexicano también, aunque naturalizado estadounidense.

Y... ¡votó por Trump!

-_-

Según el artículo de CBS:

“Temo no se imaginó que su voto por el presidente Donald Trump les afectaría personalmente. Eso fue antes de la política de 'cero tolerancia' de Trump en contra de los inmigrantes indocumentados”.

No quiero sonar a que hago leña del árbol caído, y me duelen esta clase de situaciones, porque al final los hijos son quienes más sufren sin tener culpa.

Pero no me queda más que repetir el famoso chiste tragicómico de Internet:

“—¡No puedo creer que los leopardos me comieran MI cara!— se lamentaba la mujer que había votado por el Partido de los Leopardos que Comen Caras”.


martes, agosto 20, 2019

Tras la masacre racista, hispanos de El Paso comienzan a armarse

Patrick Crusius, el presunto autor de la masacre en la tienda Walmart de El Paso, Texas, que dejó 22 personas muertas, en su mayoría mexicanos y mexicano-estadounidenses, supuestamente habría escrito un manifiesto en Internet donde daba consejos a otros aspirantes a asesinos sobre los objetivos a atacar.

Escribió: “Recuerden: no es cobarde elegir un blanco fácil. Es decir, no ataquen áreas fuertemente armadas para cumplir con su fantasía de súper soldado. Ataquen objetivos con baja seguridad. Aun si estuvieran mejor armados que un guardia de seguridad o un policía, seguramente ellos les ganarán en armadura, entrenamiento, y números. No desperdicen sus vidas en un objetivo innecesariamente peligroso. Si un objetivo se ve muy arriesgado, vive para pelear otro día”.

Lamento contradecirlo, pero sí, claro que es COBARDE atacar a sitios desprotegidos.

Estos pistoleros quieren víctimas fáciles. Claramente le rehuyen a la confrontación porque saben que les saldría el tiro por la culata (literalmente).

Ahora, los residentes de El Paso (hasta hace poco, una de las ciudades más seguras de Estados Unidos) comenzaron a reaccionar, abarrotando las clases de manejo de armas para obtener un permiso para portarlas, según un reportaje de la agencia Reuters.

Uno de los instructores de las clases, comentó que incluso se han inscrito personas que estuvieron en la balacera de Walmart. Otros de sus alumnos le explican que quieren poder protegerse en caso de que pase otra vez.

“Esta no será la última masacre que veremos” dijo.

No soy partidario de la violencia en ninguna forma, y estoy seguro que el portar armas también puede ser arriesgado, pero viendo cómo están las cosas, por lo menos en El Paso la gente tiene la posibilidad legal de comprar un arma de fuego y armarse, si así lo desea.

Y la próxima vez que a uno de estos racistas desquiciados se le ocurra entrar a una tienda llena de clientes pensando que son víctimas fáciles, yo sería el primero en aplaudir a los pacíficos civiles que lo reciban a plomazos.

jueves, agosto 15, 2019

Trump se toma foto sonriendo con bebé huérfano de la masacre racista de El Paso

OK, hay tanto qué decir de esto, que no sé ni por dónde comenzar.

E irónicamente, al mismo tiempo, toda esta situación me deja mudo.

Melania Trump, la esposa del presidente Donald Trump, compartió una foto en Twitter, donde aparecen ambos en un hospital de El Paso, cargando al bebé Paul Anchondo, quien quedó huérfano tras la masacre en el Walmart, causada presuntamente por el pistolero Patrick Crusius, de 21 años.

Crusius supestamente escribió un manifiesto en Internet donde apoyaba las ideas antiinmigrantes de Trump, y quejándose de la “invasión” de mexicanos a Estados Unidos, momentos antes de entrar al Walmart y masacrar a más de 20 personas, en su mayoría mexicanos o mexicano-estadounidenses.

Los padres del bebé, Jordan y Andre Anchondo, de 25 y 24 años de edad, murieron protegiendo a su bebé de las balas.

El matrimonio había ido al Walmart a comprar cosas para celebrar el cumpleaños de su otra hija de 6 años, quien no estaba en la tienda.

La esposa, Jordan, era una mujer anglo, mientras que el esposo, Andre, era de origen hispano.

Crusius supuestamente no sólo estaba en contra de los mexicanos, sino también de los matrimonios mixtos, según escribió:

“Estoy en contra de la mezcla de razas porque destruye la diversidad genética y crea problemas de identidad”, dice el manifiesto atribuído al presunto pistolero, según el sitio The Drudge Report.

Trump viajó a El Paso para entrevistarse con las víctimas sobrevivientes de la balacera, pero aparentemente, ninguno de los heridos quiso recibirlo en el hospital de El Paso.

El bebé Anchondo sufrió fracturas en el incidente, pero no estaba internado en el hospital.

Llegó allí llevado por su tío, Tito Anchondo, quien permitió al presidente fotografiarse con el bebé.

Según una entrevista con NPR, Tito Anchondo dijo que la gente está “manipulando las ideas del presidente Trump” y afirmó que Andre, su asesinado hermano, “apoyaba mucho a Trump”.

???!!!!

OK, supongamos que sí, que el matrimonio Anchondo eran seguidores de Trump, vale, estaban en todo su derecho.

Pero... Oye, el propio pistolero Crusius supuestamente escribió que iba a ASESINAR a MEXICANOS (o hispanos, que para los racistas de EE.UU. son lo mismo)... ¡porque estaba DE ACUERDO con las IDEAS racistas!

Más aún, Crusius presuntamente APUNTÓ y DISPARÓ directamente a los padres del bebé PORQUE QUERÍA MATARLOS.

¡Y los mató!

Porque eran los supuestos “enemigos”, según la retórica racista en la que Crusius creía ciegamente, si se comprueba que el escrito de Internet lo escribió él.

Y ahora, llega precisamente Trump, cuya retórica instiga (directa o indirectamente) las ideas supremacistas que presuntamente inspiraron al supuesto autor de la masacre donde el matrimonio Anchondo fue asesinado... ¡y la familia de Anchondo le presta al bebé huérfano para tomarse la foto!

Curiosamente, reporteros afirmaron que personal de la Casa Blanca no les permitió entrar a cubrir la visita de Trump al hospital, alegando que “no era un momento para 'tomarse la foto' ”.

...¡Pero sí le permitieron a Trump y a Melania a tomarse fotos con el bebé huérfano!

Y además de todo: ¡las publicaron en Twitter!

Y el colmo de los colmos: Trump y Melania aparecieron ¡sonriendo y con los pulgares hacia arriba, como si el bebé fuera un trofeo político!

Y la familia Anchondo —de origen hispano—lo permitió.

Incluso hay una usuaria de Facebook, Deborah (Vibora) Anchondo, identificada como presunta hermana del fallecido padre del bebé, que se la pasa apoyando a Trump a capa y espada.

Alguien una vez me dijo, medio en broma, que los seguidores de Trump están tan cegados, que si un día Trump entrara a la casa de uno de ellos a vapulear sin motivo a la abuelita de uno de sus seguidores, el Trumpfan encontraría veinte mil excusas para justificar a su líder.

—No sé, mi abuelita es una santa y todo... pero a la mejor se lo merecía, ¿no? ¿Aunque sea un poquito? Digo, porque el presidente Trump tendría sus motivos, ¿no?—seguramente diría.

Suena cómicamente exagerado, cierto... Pero casos como éste me hacen dudar.

martes, agosto 13, 2019

Trump está jugando con el fuego del racismo supremacista, y esto es un peligro para EEUU y todo el mundo

Los defensores del racismo del presidente Donald Trump de inmediato se apresuran a “aclarar” que sus discursos, sus arengas, sus ataques en Twitter y en los mítines de campaña, no son responsables de los ataques de odio de supremacistas blancos que han estado ocurriendo en Estados Unidos en los últimos años en contra de minorías, inmigrantes, musulmanes y afroamericanos.

Que Trump, en el fondo de su corazón, no es racista, que todo es "discurso político", etcétera.

Pero cada vez más son las voces que advirtien que Trump está jugando con fuego: está liberando al monstruo del racismo supremacista blanco que Estados Unidos parecía haber desterrado, pero que sigue vivo y acechando.

El supremacismo que casi destruyó a Estados Unidos como país, y que ahora está resurgiendo más fuerte que antes.

Y todo por motivos políticos.

No todos los críticos son liberales, de izquierda o demócratas: También hay conservadores y republicanos.

Como Michael Gerson, un conservador entre los conservadores, quien fungió incluso como el redactor principal de los discursos del ex presidente republicano George W. Bush.

En un artículo reciente del periódico Washington Post, Gerson criticó duramente a los defensores de Trump y que no quieren aceptar lo peligroso de sus discursos racistas.

Aquí va un extracto del artículo, que está circulando por Internet:

>>Tenía toda la intención de ignorar la más reciente sarta de provocaciones raciales del presidente Trump (...) Pero cometí el error de sacar de mi librero “La Cruz y el Árbol Linchador” de James Cone, un libro diseñado para destrozar la complacencia conveniente. Cone recuerda el caso de una turba de personas de raza blanca en Valdosta, Georgia, en 1918, que linchó a un hombre inocente llamado Haynes Turner.

>>La enfurecida esposa de Turner, Mary, prometió justicia para los asesinos. El sheriff respondió arrestándola y entregándola a la turba, que incluía mujeres y niños. De acuerdo con una fuente, Mary fue “desvestida, colgada de los tobillos, bañada en gasolina, y calcinada”. En medio de su tormento, un hombre blanco le abrió su protuberante vientre con un cuchillo de cacería y el bebé de la mujer cayó al suelo y fue aplastado a pisotones.

>>Dios nos libre. Es duro escribir estas palabras. Esta maldad, la maldad del supremacismo blanco —causante de la deshumanización, la inhumanidad y el asesinato— es la peor mancha, el mayor crimen, de la historia de Estados Unidos. Es lo que casi destruyó a la nación. Es lo que comprobó que generaciones de cristianos son despiadados hipócritas. Es lo que transforma a la gente normal en monstruos morales, capaces de quemar viva a una afligida viuda y asesinar a su bebé.

>>Cuando el presidente de los Estados Unidos juego con ese fuego o saca a esa bestia a pasear, no es sólo cualquier otro evento político, no es un día normal en la campaña de 2020.

>>Es una causa de vergüenza. Es una violación a las tumbas de los mártires. Es un obsceno graffiti al Memorial de Lincoln. Es, a ojos de la historia, la tración —doble— a Haynes y Mary Turner y su bebé. Y todo esto lo está haciendo un ignorante y arrogante narcisista que resucitando símbolos y frases para obtener ganancias políticas, indiferente al desastre que deja a su paso, las heridas están siendo rasgadas de nuevo.

>>¿Qué significa esto políticamente? Significa que el divisionismo de Trump va empeorando, no mejorando. Hace comentarios racistas, apela a los sentimientos racistas e inflama las pasiones racistas. La racionalización de que, muy en el fondo de su corazón, no es realmente racista, no significa nada. Las continuas ofensas de Trump significan que una gran parte de su base política está energizada por frases racistas y el idioma de las reclamaciones de los blancos. Y eso significa, cualquiera que sea su intención, que aquellos que minimizan o justifican o tratan de pasar por alto estas ofensas, son facilitadores de ellas.

>>Algunas decisiones políticos no son sólo estúpidas o crudas. Representan el regreso de nuestra pasiones más crueles y más peligrosas como país. Tal racismo denuncia a Trump. Tratar al racismo como un asunto común o menor nos denuncia a todos nosotros.

Esto es muy peligroso, no sólo para los liberales, los demócratas o cualquier inmigrante en Estados Unidos, sino para el mundo entero. Porque las ramificaciones de un regreso del supremacismo blanco al poder en Estados Unidos —una súperpotencia política, económica, y militar, más poderosa de que lo que jamás soñó siquiera la Alemania Nazi, y encima de todo, con armas atómicas a su disposición— se sentirá en todo el mundo.

No para bien, sino para mal.

lunes, agosto 12, 2019

Tras la masacre en El Paso, ¿ahora siguen los “copycats”?


La palabra inglesa “copycat” (literalmente: “gato de copia” o “gato copión”) se usa para referirse a los imitadores, es
a gente que ve a alguien haciendo algo y hace lo mismo para parecer “cool”.

Es muy fenómeno muy común en Estados Unidos.

Desafortunadamente, esta gente tiende a copiar lo negativo, no lo positivo.

Tras la masacre en el Walmart de El Paso, donde unas 20 personas fueron asesinadas y otras más heridas por un pistolero anglo que odiaba a los inmigrantes mexicanos, ya salieron los “copycats”.

O más bien, los “aspirantes a copycats”, porque no han llegado a asesinar a nadie.

Todavía.

Un joven entró a un Walmart en Missouri armado y visitiendo chaleco militar antibalas. La gente se alarmó, llamó a la policía, y el sujeto fue detenido sin incidentes.

No disparó ni atacó a nadie, cierto, pero entonces ¿por qué entró armado y vestido así a un Walmart sabiendo lo que acababa de ocurrir en El Paso?

Simple: Para intimidar.

Otra persona (muy similar al anterior: joven, anglo) fue detenido a las afueras de Casa Carmelita, un centro comunitario de ayuda para inmigrantes hispanos en el mismo El Paso.

Estaba sentado en su camioneta afuera del centro, portando un arma de fuego cargada, municiones, un cuchillo, y con guantes de hule en sus manos, y un “polvo”.

El tipo fue liberado, porque la Policía “no encontró motivo” para detenerlo.

???!!!

¿Me imagino que era porque era anglo y blanco?

¿Qué hubiera pasado si hubiera sido de raza negra o hispano?

El sujeto dijo que no hacía nada malo. Que sí, que estaba armado pero que era “su derecho”. Que el polvo era un “suplemento de proteína”.

Y que llevaba guantes porque “estaba comiendo tunas”.

???!!!

Su camioneta está tapizada de pósters y letreros pro-Trump.

Incluso lleva un póster que retrata a Donald Trump vestido de Rambo, y con un lanzacohetes en la mano.

OK, quizá sí es inocente, pero igual al caso anterior: ¿qué demonios estaba haciendo afuera de un centro comunitario para inmigrantes, en una camioneta abiertamente pro-Trump, y armado con cuchillos y pistolas?

La misma respuesta: Intimidando.

Cierto, los ”copycats” todavía no llegan a nada grave. Quizá porque han sido detenidos.

Pero la intimidación también es una forma de agresión y racismo.

Lo peor es que la retórica racista y antiinmigrante —que ha azuzado esta violencia entre los envalentonados racistas— apenas comienza.

Los supremacistas de EEUU son idénticos a los extremistas islámicos


Según un experto en terrorismo entrevistado por The Week, los grupos supremacistas anglos de EE.UU. tienen “pasmosas” similitudes con grupos terroristas islámicos, como ISIS.
No. Este experto se equivoca totalmente.
No es que el supremacismo anglo sea “muy similar” al fundamentalismo islámico, no.
No, no son similares: ¡YO CREO QUE SON IDÉNTICOS!
Ambos extremismos son lo mismo. Son dos caras de la misma moneda, por mucho que intenten negarlo los ultraderechistas cristianos anglos.
El fundamentalismo cristiano y racista, que odia lo que sea distinto, que desprecia a los que “no son como nosotros”, y que no duda en tomar acciones violentas para imponer su ideología, son los rasgos que comparten los extremistas de ultraderecha con los extremistas islámicos, como ISIS.
Es racismo, fanatismo y extremismo, punto.

sábado, agosto 10, 2019

AMLO se equivoca: Trump no quiere trabajar con México: Trump quiere que México se vea mal, para Trump verse bien

Hace meses, Donald Trump regañó a México por la cuestión de los inmigrantes centroamericanos.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (quien prometió en campaña vocifernado con lengua de fuego que “iba a poner a Trump en su lugar”) se apanicó, se arrugó como pasa, y se dobló ignominosamente ante el Imperio.

AMLO pensó que hacerle caso a Trump era lo correcto.

“Extenderle una mano de amistad”, dijo.

Trump chasqueó los dedos, amenazó, y López Obrador de inmediato accedió a todas sus exigencias.

Mandó a miles de policías federales mexicanos a unirse a la Guardia Nacional, y los reasignó a detener centroamericanos en vez de combatir a narcotraficantes.

Trump se vio complacido. O al menos así lo pareció por unos momentos.

Pero como ya dijimos antes, esto no iba a durar.

Y no duró.

Ahora Trump le exige a México que detenga el narcotráfico.

???

AMLO bien le puede hacer veinte mil maromas y faramallas, bailarle la Macarena, vestirse de bufón, darse pastelazos en la cara, y arrastrarse todo lo que quiera frente a Trump (y mejor ya le paramos, porque es capaz que AMLO SÍ acceda a hacer todo eso).

Puede hacer todo eso y más... pero no va a surtir efecto.

A Trump no le interesa que México quede bien con él.

Trump necesita enemigos. Necesita un chivo expiatorio, un "coco" al cual combatir.

Y México le viene como anillo al dedo.

Lo que Trump busca es que México se vea mal.

Para él verse bien ante sus seguidores.

Antes de que salgan algunos diciendo que claro, que es razonable combatir al narcotráfico, que sí se puede, que Trump tiene razón, que AMLO lo va a lograr, etc. hay que estar perfectamente claros en algo:

El objetivo de Trump no es “trabajar” con México.

Ni mucho menos “tenderle una mano de amistad”, como piensa AMLO.

A Trump no le interesa que México controle la inmigración, o detenga el narcotráfico.

Aunque lo quiera, es prácticamente imposible de lograrlo.

Aun en el supuesto caso de que México lo logre, entonces México se vería “bien”.

Y si México se ve “bien”, entonces Trump se va a ver “mal”.

México, a ojos de los seguidores de Trump, es un país “débil”, “pobre”, “corrupto”, y sobre todo “criminal”: la fuente de todos los males—como la inmigración, el narcotráfico, el déficit comercial— que sufren los “pobres” ciudadanos estadounidenses (pero sólo los anglosajones y protestantes, como Trump, los demás no cuentan).

Y si EE.UU. y México llegan a un acuerdo, entonces México “gana”.

Y si México “gana”, seguramente es porque EE.UU. “pierde”.

Y esto no lo pueden soportar los Trumpfans partidarios de “Make America Great Again”.

Ellos piensan en blanco y negro. Para ellos los grises no existen.

Aún si México se ve “bien”, Trump de todas maneras se va a robar todo el crédito, diciéndoles a sus seguidores que fue él quien “arregló” a México.

Que fue él quien “obligó” al presidente de Mexico a doblarse ante EE.UU.

Y sus seguidores se lo van a creer. Y le van a aplaudir a rabiar.

Hay que recordar que los seguidores de Trump generalmente son personas no muy brillantes, no muy educadas académicamente, muy resentidas y temerosas de lo que ven “distinto” o “raro”.

Y los mexicanos se ven “distintos” y “raros”.

Y “criminales”.

Cierto, Trump no les creó estas ideas en sus seguidores, ya las tenían desde antes.

Lo que Trump sí hizo fue exacerbarles esa mentalidad, azuzándoles sus peores miedos.

Y lo hizo muy bien, hay que reconocerlo.

Al fin estrella de reality shows...

Ahora que México ya “controló” (supuestamente) la inmigración centroamericana, era cuestión de tiempo para que Trump encontrara otra “razón” (léase: “excusa”) para agarrar a México como piñata.

Recordemos: Las campañas presidenciales de 2020 comienzan en menos de 6 meses, en febrero, con las elecciones primarias de Iowa, New Hampshire y Nevada.

Ya hay que ir calentando motores.

Y Trump necesita una piñata qué vapulear. Un Judas que quemar.

Antes, la piñata tradicional de los candidatos republicanos era Rusia.

Pero ahora Rusia (o Putin, que es lo mismo) ya es “amigou”, entonces hay que buscar otra piñata urgentemente.

Y ya Trump encontró su piñata perfecta en México.

Y no la va a soltar hasta que le saque todos sus dulces a garrotazos.

jueves, agosto 08, 2019

Coincidencia o conspiración: Indocumentados arrestados habían denunciado a empresa por racismo y hostigamiento sexual

Interesante: el Servicio de Inmigración (ICE) cateó una planta procesadora de pollo en Mississippi, y arrestó a 680 trabajadores indocumentados.

Curiosamente, esta misma planta había sido demandada ante una corte federal en 2018 por supuestos actos de racismo, hostigamiento sexual y tocamientos contra sus empleados. La empresa accedió a pagarles 3.75 millones de dólares a los empleados perjdicados, según el Chicago Tribune.

¿Y ahora, misteriosamente, llega ICE precisamente a esta empresa, y arresta—precisamente—a esos mismos empleados que denunciaron los abusos?

¿Casualidad, imaginómelo yo?

¿O algún “amigo de un amigo de allá arriba” que dio algún pitazo para pagar algún favor, o para quedar bien con alguien?

Me causan flojera las teorías conspiradoras, pero cosas como estas lo ponen a uno a pensar...

martes, agosto 06, 2019

En todas partes se cuecen habas...

¿Y para cuándo el gobierno del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, emitirá una alerta de viaje para los turistas mexicanos que visiten Estados Unidos, por la inseguridad ante las balaceras y las masacres, como ya lo hace constamente el gobierno de Estados Unidos con los turistas estadounidenses que viajan a México? 🤨


Conste, que no todos los asesinos en serie son conservadores o republicanos: el presunto autor de la masacre de Dayton, Ohio, un joven llamado Connor Betts, aparentemente se describió a sí mismo como socialista y estaba registrado como votante demócrata.


En Internet aparecen escritos atribuídos a él donde lamentó la elección de Donald Trump y reprobó las balaceras a las escuelas de EE.UU.

Así que en todas partes se cuecen habas.

Una imagen más, robada de Internet.


lunes, agosto 05, 2019

Las trágicas ironías de la masacre de El Paso: El presunto asesino es un anglo que mató a pacíficos mexicanos porque le habían dicho que los mexicanos son un “peligro” para los “pacíficos” anglos

El presidente Donald Trump y sus simpatizantes siempre han acusado a los inmigrantes hispanos, especialmente mexicanos, de causar crímenes y muertes en las ciudades y la población de Estados Unidos.


Especialmente les encanta rebuznar sobre de los “peligros” del cruce fronterizo y acusar a los mexicanos de ser “violadores y narcotraficantes”.

Esto les mete miedo a sus seguidores ultraconservadores: generalmente gente de raza anglosajona, con bajo nivel educativo, y mucho resentimiento social y económico.

Tras ver la balacera en el Walmart del centro comercial Cielo Vista, donde murieron unas 20 personas y decenas más están heridas, surgen varias trágicas ironías:

1) La masacre ocurrió en El Paso, Texas, una de las ciudades con más mexicanos y sus descendientes de Estados Unidos, y donde (si las teorías trumpistas fueran ciertas) debería de haber más crímenes y peligros.

2) Irónicamente, El Paso siempre ha aparecido en las listas como una de las ciudades más seguras de Estados Unidos, sino es que la más segura.

3) Pero además de que El Paso es una ciudad segura, también es... ¡fronteriza! Y no simplemente está “cerca” de la frontera con México: está en la merita frontera, tanto, que de hecho forma parte de la misma zona metropolitana de Ciudad Juárez, Chihuahua.

¿Pos no que la frontera es un sitio peligroso para las ciudades americanas por la presencia de mexicanos?

4) Más irónico aún es que, por culpa de la masacre, El Paso ya no va a estar en la lista de las ciudades más seguras de Estados Unidos.

5) Aún más irónico es que la masacre fue causada no por inmigrantes mexicanos contra víctimas americanas, como tanto cacarean Don Trump y sus secuaces, sino por... ¡un americano seguidor de Trump!

Un típico americano anglosajón de bajo nivel educativo y mucho resentimiento social y económico, de ésos que aplauden rabiosos todas las arengas de su líder.

El presunto asesino fue identificado por la Policía como Patrick Wood Crusius, de 21 años.

Alguien que ni siquiera vivía en El Paso, sino que viajó ex-profeso casi 10 horas desde Allen, un suburbio de Dallas, para cometer los asesinatos.

O sea, este imbécil vivía a 10 horas de la frontera, nada de El Paso le afectaba directamente.

6) Y en el colmo de las ironías: las víctimas de este asesino americano blanco anglosajón admirador de Trump fueron... ¡inmigrantes mexicanos y mexicano-americanos!

Sí, ésos inmigrantes mexicanos que Trump exhibe como un “peligro” para las “pacíficas” ciudades de EE.UU., lo cual sirve para meterles miedo a sus ignorantes seguidores, que todo le creen en las campañas políticas.

Repetimos: Estas personas mexicanas o de origen mexicano, vivían —o visitaban— en paz y armonía en El Paso, una ciudad fronteriza con México que siempre había sido una de las más seguras de Estados Unidos.

Hasta que llegó este americano anglosajón, admirador de Trump, y decidió asesinar a esos inmigrantes mexicanos y sus descendientes.

Porque les tenía miedo.

Porque Trump había dicho que eran un ”peligro” para Estados Unidos.

Lo único que me reconforta es leer este pasaje de un manifiesto que el presunto asesino supuestamente escribió en Internet:

“Mi muerte es seguramente inevitable. Si no me mata la policía, entonces probablemente sea balaceado por uno de los invasores. La captura en este caso es mucho peoor que morir durante la balacera porque me darán la pena de muerte de todas formas. Aun peor es que viviría sabiendo que mi familia me desprecia. Por esto es por lo que no me voy a rendir aun si se me acaban las municiones. Si me capturan es porque fui de alguna manera sometido.”

Pero no murió balaceado como quería: el cobarde sí se rindió, sí se entregó a la policía de El Paso (en su mayoría descendientes de mexicanos por cierto) sin dar un tiro.

Mansito como borreguito.

Y ahora va a ser sentenciado a la pena de muerte, como tanto temía.