viernes, enero 25, 2019

Demócratas bloquean la aprobación del muro porque es su deber electoral

Por César Fernando Zapata
cfzap@yahoo.com

DALLAS, Texas -- El cierre del gobierno de Estados Unidos ya es el más largo en la historia del país.

¿Cómo puede quedar cerrado el gobierno del país más poderoso del mundo?

Simple: la ley americana contempla que el presupuesto para el gobierno se debe aprobar por el Congreso. Si no se llega a un consenso, el dinero "se acaba"  y no hay para pagar salarios de los empleados federales.

Esto causa caos cada vez que el Congreso se opone al presidente (y viceversa), pues los políticos de ambos partidos usan la amenaza de no aprobar el presupuesto si el otro bando no accede a sus demandas.

El presupuesto lo propone lo votan los congresistas y senadores. Si se aprueba, pasa al presidente, quien lo puede aprobar o vetar.

El presidente Donald Trump dice que no va a aprobar el presupuesto si no incluye más de 5 mil millones de dólares para para construir el muro en la frontera con México.

Recordemos que el muro fue su principal promesa en su campaña presidencial.

Se puede decir que fue el motivo por el que millones de electores votaron por Trump.

Los congresistas del Partido Demócrata (opositores políticos del Partido Republicano, que Trump representa), en cambio, dicen que no, que no van a discutir nada acerca del muro hasta que el presidente acceda a reabrir el gobierno.

Y así se la han llevado desde inicios del año.

El problema es que en medio de esa discusión están alrededor de 800 mil empleados federales que viven al día, y que no han recibido su salario hasta que se apruebe el presupuesto.

La mayoría de los empleados federales han sido puestos de vacaciones forzadas. A otros, considerados esenciales (como los oficiales de Inmigración y Aduanas), los obligan a trabajar sin salario.

Algunos de estos empleados se han reportado enfermos para no ir a trabajar, y en cambio buscan un trabajo externo temporal, por lo menos para irla pasando hasta que reciban sus salarios caídos.

Obviamente, los seguidores de Trump y muchos políticos republicanos han culpado a los demócratas de todo este desastre.

Que la intransigencia demócrata tiene a los empleados federales y sus familias al borde de la quiebra financiera.

Dicen que los demócratas deben aprobarle los 5 mil millones de dólares que Trump pide, porque fue una promesa de campaña, y porque "la mayoría del pueblo norteamericano" así lo quiere.

Por eso Trump fue elegido, afirman.

Por lo tanto, si los demócratas se niegan, "están yendo en contra de los deseos de la mayoría del pueblo norteamericano".

Pero...Hay que hacer una aclaración.

Primero que nada, el presidente Trump se adjudicó la responsabilidad del cierre del gobierno.

En la famosa reunión que tuvo en diciembre de 2018 con los líderes del Partido Demócrata, la congresista Nancy Pelosi y el senador Chuck Schumer,  Trump dijo, textualmente:

"I am proud to shut down the government for border security ... I will be the one to shut [the government] down. I'm not going to blame you for it ... I will take the mantle. I will be the one to shut it down."

Traducción mía: "Estoy orgulloso de cerrar al gobierno por la seguridad fronteriza... Yo seré quien lo cierre (el gobierno). No voy a culparlos a ustedes (demócratas) por ello. Tomaré la responsabilidad. Yo seré quien cierre el gobierno."

Si alguien no me cree, el video de la conversación está grabado pues la reunión fue televisada en vivo por las cadenas nacionales y repetida hasta el cansancio en YouTube y todo el Internet.

Así que no hay vuelta de hoja. Este cierre es culpa de Trump, punto. Más claro ni el agua.

"Sí, pero los electores votaron por Trump porque les prometió el muro. Entonces, los demócratas deben autorizar el dinero para construirlo", dirán algunos.

Tampoco.

Quizá los electores votaron por Trump para que construyera el muro, sí...

PERO...

La promesa fue que México iba a pagar por el muro, no los contribuyentes al fisco norteamericano.

México dijo: "ni nada, no pago y punto. Hazle como quieras".

Trump ahora sale con que el muro se va a pagar con los dineros públicos.

Peor aún: los electores votaron por Trump en 2016. Muchas cosas han pasado desde entonces.

Entre ellas, las elecciones intermedias de 2018, consideradas un referendo sobre los primeros dos años del gobierno de Trump.

¿Y cuál fue el veredicto de esos primeros dos años? ¿Una reafirmación del apoyo de los electores al gobierno de Trump?

Al contrario: Los demócratas arrasaron con el Congreso.

Y los demócratas hicieron campaña oponiéndose a Trump.

Y por supuesto, oponiéndose 100% al muro.

Ojo: los demócratas no están oponiéndose a vigilar la frontera, como algunos timoratos tratan de hacer parecer (entre ellos Fox News y todos sus seguidores extremistas de ultraderecha).

De hecho tanto Pelosi como Scumer aceptan dare a Trump los más de 5 mil millones de dólares que pide... pero no para construir el famoso muro fronterizo, sino para reforzar la vigilancia en la frontera, instalando sensores, contratando más agentes, y en fin, usando una frontera "virtual" del siglo 21, no un muro digno del siglo 15.

A Trump le encanta cortar listones y tomarse fotos.
Trump quiere el muro como un monumento a su vanidad. Decir: "Yo construí este muro, es el Muro de Trump" y que sus adoradores le aplaudan ante las cámaras.

Por eso los demócratas se oponen al muro. Porque no sirve y porque Trump lo va a usar como promoción para su persona.

Prefieren invertir esos miles de millones de dólares en infraestructura pública, en caminos, en carreteras, en los puentes, que se están cayendo a pedazos, en mejorar los salarios a los maestros, o en invertir en salud y bienestar públicos.

Pero cuando piden esto, los republicanos saltan como resortes al techo y gritan que "No hay dinero para eso".

¿Pero sí lo hay para un inútil muro?

En mi distrito federal electoral, el 32 de Texas, el congresista de siempre fue el republicano Pete Sessions, un adorador de Trump y del muro.

Sessions prácticamente se eternizó  en su puesto desde 1997, más de dos décadas.

En las elecciones de 2018, su oponente fue Collin Allred, un abogadi de raza negra, ex jugador de futbol americano de 32 años.

Allred se opuso públicamente al muro. Y ganó las elecciones. Tumbó a Sessions después de más de 20 años de haber tenido el mismo puesto político.

Yo voté por Allred. Y como millones de electores, esperamos que cumpla sus promesas de campaña.

Igual, los millones de electores que votaron por los congresistas demócratas que ahora controlan el Congreso, esperan que hagan su trabajo y se opongan a las locuras de Trump.

Los congresistas no son empleados del presidente de Estados Unidos, son sus iguales.

Tienen tanto o más poder que el presidente, y su función es servir de contrapeso.

Así que los demócratas no están obstruyendo los deseos del pueblo americano, al contrario: Están ejerciéndolos con todo su derecho.

Como debe ser en las democracias.

¿Es usted un ciudadano americano a quien no le gusta esto?

Perfecto. Está en su pleno derecho.

Entonces, vaya a votar en las próximas elecciones.

Y suerte a su candidato.

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