miércoles, febrero 29, 2012

El cartero nos regañó: Ahora en Estados Unidos hasta las cartas son "drive-thru".

Por César Fernando Zapata
cfzap@yahoo.com


DALLAS, TX - El otro día, el cartero de nuestro barrio "regañó" a nuestra familia. O_O
Fui al buzón y me encontré una “amable” notita.
(Como buen cartero, nos dio una "jalada de orejas" epistolar.)
La notita decía algo más o menos así: “Quite sus carros de aquí, deje el buzón libre para entregar sus cartas”.
Si no, nos amenazaba con dejar nuestra correspondencia en la oficina postal y no entregarla ya a domicilio.
Firmado: "Su amable cartero del vecindario". XD.
Hay que aclarar que aquí en Estados Unidos aquella imagen idílica del cartero como sonriente servidor público que camina saludando a los vecinos en un simpático barrio suburbano ya no existe.
O quizá nunca existió. Tal vez sólo en los cómics de la década de 1950.
No, los carteros de hoy entregan su correspondencia ¡manejando!
No, no me refiero a que se trasladan de un lado a otro manejando. Eso ya se sabe. Me refiero a que entregan las cartas MANEJANDO, literalmente sin bajarse de sus vehículos.
Igualito a cuando uno compra una hamburguesa por la ventanilla del McDonald's, el famoso "Drive-Thru".
Los carteros americanos del siglo XXI manejan unos camiones especiales: cuadrados, blancos, y pesadotes. Mezcla de jeep, furgoneta y microbús. 
Lo curioso de estos vehículos es que no traen el volante del lado izquierdo, como todos los automóviles en Estados Unidos, sino que lo traen del lado derecho, como los autos en Inglaterra y Japón.
Según pude investigar en el Internet, estos camiones son especialmente fabricados para el Servicio Postal de Estados Unidos, por una empresa llamada Grumman, asociada con General Motors. 
O sea, usted no puede ver esos camiones en las calles manejados por particulares, sólo por carteros.
¿Por qué tener camiones especiales, con la puerta del conductor del lado contrario? 
El Servicio Postal dice que es por "seguridad" de sus carteros.
Yo opino que es simplemente por comodidad. 
Cuando los carteros entregan su correspondencia, ya ni se dignan en bajarse de sus camiones. 
Lo que hacen es acercar el vehículo a los buzones y echar todos los sobres de un tirón. Sin siquiera estirarse desde su asiento.
Por cierto, en Estados Unidos, por ley, los buzones están convenientemente ubicados en pares o en grupos, todos en un mismo lugar, al borde de la carretera. 
No importa que su casa esté a cientos de metros de distancia: el Servicio Postal obliga a los constructores de casas a ubicar los buzones siempre a una distancia de brazo de la carretera.
Hasta tienen unas especificaciones concretas al respecto.
Por supuesto, todo esto es para evitar que los carteros tengan que caminar de una casa a otra. 
Y, ¡ay de usted si se le ocurre poner su buzón en otro lado "inconveniente" (por ejemplo, al lado de su puerta)! 
De inmediato el Servicio Postal le suspenderá la entrega y lo obligará a colocar el buzón donde ellos quieren.
Un buen amigo mío me contó una anécdota que el correo le obligó a reubicar su buzón, que estaba junto a su puerta , para cambiarlo varios metros adelante, en la acera donde estaban todos los buzones.
Pero volviendo a la notita de regaño que recibimos:
Yo entiendo que si el buzón está bloqueado, es imposible entregar el correo. Es normal y hasta justificado que el cartero proteste.
El problema es que los carteros se niegan a dejar el correo aún con el buzón libre.
No sólo quieren el buzón despejado, quieren que toda el área alrededor del buzón esté limpia de autos que impidan acercar todo su camionzote. 
Quieren espacio suficiente de lado y lado para no tener que bajarse de su camión y... ¡caminar!
Me doy cuenta que a veces el clima en Estados Unidos es espantoso. Nevadas y heladas en el norte. O calores extremos en el sur.
O como en Texas, donde tenemos tanto nevadas y heladas como calores extremos, a veces en días consecutivos.
En estos casos, me imagino que el ser cartero en Texas es una labor ingrata.
Yo siempre he simpatizado con los carteros. Pero se supone que si uno está pagando las estampillas postales, es para que esa correspondencia se entregue.
Y “entregarse” no significa solamente pagar el avión o el transporte de una ciudad a otra, sino también que el cartero haga algo más que simplemente extender su manita para alcanzar un buzón desde la comodidad de su camión. 
¿Será pedir demasiado que el respetable cartero haga el esfuerzo extra de bajarse de su vehículo y dar uno o dos pasos más?
Es más, creo que esto hasta sería un ejercicio benéfico para la salud del propio cartero. Dos o tres pasitos, multiplicado por las decenas de domicilios que visitan diariamente, se traducirían en unas caminatas saludables.
Pero no. Parece que los respetables carteros ven las cosas de manera muy distinta.
¿Qué pasó con el famoso lema del Servicio Postal de Estados Unidos, ese que decía que entregan cartas "aunque llueva, truene o relampaguee”? 
Quizá a propósito nunca incluyeron al lema: “o automóviles que bloqueen acercar mi camión al buzón”.
Parece que ese lema ya no existe. 
O quizá los carteros americanos ya lo sustituyeron con el de su colega mexicano, el famosísimo Jaimito el Cartero, de El Chavo del Ocho:
“Es que quiero evitar la fatiga”. (www.cesarfernando.com)

No hay comentarios.:

Publicar un comentario