domingo, diciembre 13, 2009

Cuidado: Todo lo que haga en EE.UU. podrá ser usado en su contra

DESDE LAS ENTRÑAS DEL MONSTRUO

Por César Fernando Zapata

cfzap@yahoo.com

El agente de Inmigración en la frontera frunció el ceño mientras observaba su computadora.

Había recibido un pasaporte de un ciudadano mexicano que intentaba cruzar. “Escaneó” el documento para comprobar su identidad.

—Usted no puede pasar—sentenció contundente.

—¿Porqué?—preguntó alarmado el turista.

—Usted trabajó en Estados Unidos—dijo el agente, señalando la máquina—: usted trabajó, rentó un departamento, compró un auto, sacó licencia de manejo… No, le vamos a quitar la visa.

Así, de un teclazo, la vida le cambió al pobre hombre, quien hasta entonces había cruzado la frontera sin problemas.

¿Cómo supieron los agente de “La Migra” toda esa información, que está desperdigada entre varias oficinas de gobierno, municipales, estatales y federales? Pues porque toda la información ya está computarizada y en una base de datos a la que tienen acceso varias agencias de seguridad en Estados Unidos. Incluído el Servicio de Inmigración, por supuesto.

¿Cómo se llegó a esto? Suena a magia. Suena a un truco sacado de la manga de un día para otro. Pero lo cierto es que los norteamericanos han estado trabajando en recopilar esa información desde hace mucho tiempo. Desde antes de que siquiera existieran computadoras.

En Estados Unidos, todo queda por escrito. Y todo se archiva, hasta las cartas y los papelitos escritos a mano. Por eso, aún existen diarios personales y libretitas escritas por habitantes de las trece colonias originales, que universidades y estudiosos del pasado atesoran.

Cuando llegaron las computadoras, se comenzó la dura y pesada tarea de comenzar a transcribir todos esos documentos en bases de datos. Al principio, en microfilms, luego en cintas magnéticas de computadora, que se guardaban en carretes del tamaño de ruedas de bicicleta.

Todo lo que son “récords públicos” se encuentra disponible, desde contratos, hasta fallos de cortes judiciales, historiales penales de personas particulares y mucha otra información.

Esos datos se han ido re-escribiendo constantemente, en cuanto surge un nuevo sistema de almacenamiento de datos: pasaron de los microfilms y las cintas magnéticas, a los CD’s, DVD’s y al internet.

Hoy en día, muchos de esos archivos están al alcance de cualquier persona con una computadora conectada al internet. Y aumentando.

“The Paper Trail”, le llaman en inglés: “El Rastro de Papel”. Porque todas las transacciones, compras, ventas, créditos, salarios, viajes, entradas y salidas de las personas quedan registradas en alguna computadora. Y a casi todas tiene acceso el gobierno tarde o temprano, para bien o para mal.

(Lo peor es que según los expertos, cualquier documento digital es virtualmente indestructible y eterno: No importa que usted lo borre o destruya el disco original. Si ese archivo pasó por el internet, pudo haber sido copiado en multitud de servidores en el camino.)

Muchos usuarios de internet ven este acceso a información como algo común y corriente, sobre todo los jóvenes que nacieron cuando las computadoras ya existían en casa. Pero yo no dejo de sorprenderme, porque es una tarea titánica.

Y me parece aún más titánica si la comparamos con las “costumbres” que aújn siguen los gobiernos de países latinoamericanos, como según me contó una vez un ex fiscal mexicano años atrás.

--Los archivos legales eran un desastre,--me decía. --Cuando yo recibí la oficina, me horroricé al ver que todos los expedientes estaban amontonados en un cuartito, sin orden. A nadie les importaba.

Incluso el cuarto se inundó y la mayoría de los archivos estaban empapados y enmohecidos desde hacía tiempo.

Por supuesto, si esto se venía arrastrando desde hacía décadas, ¿qué podía hacer él, como fiscal recién llegado? Nada.

--Cuando recibía nuevos expedientes para ‘archivar’, ¿qué podía hacer yo?”, comentaba. –Simplemente los seguíamos amontonando en el mismo bulto…

Eso nunca ocurriría en el súper eficiente (y súper controlador) Estados Unidos.

El resultado es una mejor eficiencia, claro. Pero para algunos, es una amenaza, un “Big Brother” en potencia, que todo lo controla, todo lo sabe y todo lo ve.

“Es por su propia seguridad”, nos aclara el gobierno, y nos recuerda lo que pasó en el 11 de septiembre de 2001, precisamente por tener un sistema de vigilancia descuidado.

De todas formas, el gobierno de Estados Unidos cada vez está controlando más y más lo que hacemos usted y yo, bueno y malo. Hasta el más mínimo detalle, acción u olvido deja un registro, que podría regresar dentro de algunos años como búmeran para golpearnos. (www.cesarfernando.com)


3 comentarios:

  1. Es esto un hecho comprobado???

    Es algo aleatorio, o sencillamente de ahora en adelante estan checando tan a fondo a cada persona que cruza?

    Saludos

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  2. Anónimo7:06 p.m.

    si estaria bien saber si es verdadero ya que iamginate cada que pases te vas a tardar 10 minutos en lo que checan todo tu historial

    nombre del nabo jejeje

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  3. No creo que tarden tanto. Sería como en el buró de crédito. se activan una banderas en el perfil que se lee cada vez que se busca un numero de seguro social o un nombre en una bae de datos. me pregunto si impulsarán leyes para regular el uso que se da a esa información

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