domingo, octubre 04, 2009

Lo que me gusta (y lo que odio) de vivir en Estados Unidos

Por César Fernando Zapata
cfzap@yahoo.com

DALLAS, Texas -- Como todo país, Estados Unidos tiene pros y contras. Como dice el dicho, cada quien cuenta como le fue en la feria.

Por ello, he compilado una lista de lo que me gusta (y lo que no) de la vida en Estados Unidos, después de todo el tiempo que llevo en este país, usando el sistema de “Pros” y “Contras”, que tanto gusta a los norteamericanos.

ME GUSTA: Lo bien diseñadas que están las calles y las ciudades en general. Por ello, la gente puede usar el auto para todo, hasta para comprar comida y hacer trámites en el banco, sin bajarse.

PERO ODIO: Precisamente, debido al diseño urbano, las enormes distancias obligan a la gente a tener que usar el auto para todo, hasta para ir a la tiendita de la esquina. Lo que causa un país de gordos (y un aumento de las enfermedades cardiacas y muertes por infartos).

ME GUSTA: Poder enviar todos mis pagos y cheques por correo y que lleguen sanos y salvos a su destino (y que además la empresa acreedora adjudique los pagos y no me salga con que "pues fíjese qué pena, pero su pago nunca nos llegó").

PERO ODIO: El que los cobradores y las agencias de publicidad usen ese mismo correo para retacarme el buzón de basura... y cobros.

ME GUSTA: El poder rellenar el refresco en restaurantes cuantas veces me venga en gana, sin que me cobren por ello.

PERO ODIO: Precisamente, caer en la tentación de atascarme de refresco sin que nadie me ponga límite. Y encima, que los vasos de los restaurantes sean tamaños "Grande", "Gigante" y "Megalosaurio".

ME GUSTAN: Los ENORMES platos de comida y desayunos que sirven en los restaurantes. Por 6 ó 7 dólares, uno puede retacarse de huevos revueltos, "pancakes", tocino, salchichas, pan tostado, y un café.

PERO ODIO: Que esos ENORMES platos de comida terminan en mi estómago, que acaba siendo ENORME por eso.

ME GUSTA: Los diseños de las casas, totalmente abiertas al exterior, sin vallas, sin cercas, y con las ventanas transparentes sin cortinas, para que entre la luz y se vea todo el paisaje de la calle desde dentro. Muy distinto a México y América Latina, donde las casas parecen fuertes resguardados.

PERO ODIO: Debido a lo anterior, la posibilidad de que todo mundo pueda espiarme cuando estoy dentro de mi casa, cuando como, veo la tele, o cuando ando en paños menores. Todos pueden ver a todos, inclyendo los vecinos o "voyeurs", que pudieran ser asesinos en potencia.

ME GUSTA: Que existan leyes para todo y para todos. Por esto, uno puede quejarse, protestar y hacer escándalo, o incluso demandar a funcionarios y políticos poderosos si sienten que abusaron de uno. Y que además existan los mecanismos legales y organizaciones encantadas de ayudarlo a uno en caso de necesitarlo, por lo menos para pararse en la calle y salir en la tele con una pancarta.

PERO ODIO: Precisamente el montón de leyes, regulaciones, y restricciones que existen para todo. Y ay, pobre de aquél que se atreva a no seguirlas, porque le caen encima desde inspectores municipales, hasta las policías locales, del condado, estatales y federales, con sus jueces y todo el peso de los librotes de la ley (literalmente).

ME GUSTA: Lo unidos que están los vecinos de las comunidades, quienes participa en actividades para embellecer sus vecindarios, como limpiar, quitar basura de la calle, borrar graffitti, sin que nadie los esté obligando ni dependiendo de las autoridades.

PERO ODIO: El que lo vean feo a uno porque no participa ni se entrega en “cuerpo y alma” a la comunidad. O que existan vecinos extremistas que usen esta posibilidad para promover sus agendas políticas personales.

ME GUSTA: La increíble apertura y total falta de arrogancia del norteamericano promedio, a quien le importa un pepino tu árbol genealógico o genético, y te dé la oportunidad de probarte a ti mismo como persona y profesional, así seas blanco, negro, morado o de cualquiera de los espectros intermedios.

PERO ODIO: La enorme competencia resultante entre todos los habitantes de este país por lograr “el éxito” en el “Sueño Americano” a cualquier costo, aún pasando por encima de los demás. Y que el que no siga estos preceptos sea tachado de "flojo" y "perdedor", olvidándose de otros valores, como la familia y tener tiempo para disfrutarlo.

ME GUSTA: La enorme comodidad que significa tener cerca tiendas donde encuentra uno de todo, desde electrónicos hasta ropa. Camisetas impecables (a veces usadas) en 2 dólares, y pantalones en 4 dólares. Y si no te gusta una tienda, siempre hay otra compitiendo a la vuelta, con mejores precios o existencias. (Sobre todo libros, y discos que no encuentras en ninguna otra parte.)

PERO ODIO: Esa enorme cantidad de oferta, que me tienta a gastar de más, y acabo comprando por comprar. Las más de las veces sin necesitarlo. (Y por consiguiente, tengo en mi cochera cerros de libros que nunca encuentro tiempo para leer, y discos que quizá nunca podré escuchar.)

ME ENCANTA: Ganar en dólares.

PERO ODIO: Gastar en dólares.

ME GUSTA: La increíble amabilidad y accesibilidad del norteamericano promedio, que tienen nula arrogancia y pueden entablar diálogos amigables con un perfecto desconocido y hacerlo sentir bienvenido.

PERO ODIO: Que esa amabilidad sea superficial, y a veces no se llegue a concretar en amistades verdaderas, aún después de años de conocer a alguien.

ME GUSTA: La rica e increíble historia de Estados Unidos, con sus éxitos y grandeza que han traído enorme y envidiable bienestar para la mayoría de sus habitantes.

PERO ODIO: Que ese bienestar se haya logrado en parte abusando de otros más débiles. Y que los actuales habitantes de Estados Unidos se encierren en una cómoda burbuja, alabando las glorias de sus antepasados como si ellos hubieran participado en sus conquistas... pero sin el ánimo ni el empuje de continuar con la tradición que hizo de este país lo que es hoy, para mejorarlo en el futuro. (www.cesarfernando.com)