sábado, enero 24, 2009

Ahora resulta que Obama nunca fue negro

DESDE LAS ENTRAÑAS DEL MONSTRUO

Por César Fernando Zapata
cfzap@yahoo.com

FORT MYERS, Florida -- La llegada al poder de Barack Obama como nuevo presidente de Estados Unidos trae a los ultraconservadores de cabeza.

Ya no saben ni qué hacer ni qué decir, a tal grado que se inventan cada maroma retórica...

La más obvia, claro está, es que Obama no es negro. Quesque porque su mamá es blanca.

Por eso, ahora gritan y aullan a los cuatro vientos que Obama debe ser considerado "Birracial".

(Sí, ya lo sé: En un mundo en el que todos somos bi, tri o cuatri-raciales, eso suena a estupidez. Pero así son ellos.)

En América Latina diríamos que Obama es mulato. O mestizo. Y punto, no habría vuelta de hoja.

El problema es que para los norteamericanos "puros" (léase ultras), eso no existe. Desde que los primeros peregrinos pisaron suelo americano, en el siglo 17, el mundo se divide para ellos en "Blancos" (ellos) y "todos los demás". O eres o no lo eres, no hay medias tintas (perdonando la expresión).

Ahhh, pero para estos norteamericanos, "Blanco" (o "White") no es cualquier persona de origen europeo. Sólo lo son aquéllos que nacieron o tienen ascendencia de europeos del norte, sobre todo anglosajones. Los demás europeos (esos del sur, morenitos y que hablan raro) no califican como "Blancos".

Esta visión fue la que se impuso durante siglos. Y los gobiernos norteamericanos hicieron mil y un piruetas legaloides con el fin de hacer esa distinción, hasta llegar a la famosa "Ley de una Gota".

¿En que consistía esa ley? Simple: Si usted tenía una gota de sangre negra, usted seguiría siendo negro. No importa que todos sus abuelos, bisabuelos, padres y familia haya sido blancos, el simple hecho de haber tenido UN sólo pariente negro (aunque haya sido muy en el pasado) lo convertía a usted en negro, y por lo tanto, en esclavo.

Y esa gota la heredarían sus hijos. Y los hijos de sus hijos, hasta el infinito. Aunque usted fuera más rubio y de ojos azules que sus "amos" o los propios jueces que crearon esas leyes.

Esa ley fue seguida con despiadada precisión por todos los jueces, policías, políticos y abogados norteamericanos hasta bien entrado el siglo 20. Sobre todo los ultraconservadores. Y la usaban hasta para evitar que los "No Blancos" comieran junto a los "Blancos".

Por culpa de una gota de sangre...

Pero hoy, milagrosamente, resulta que siempre no: Ahora esos mismos ultras (o sus descendientes ideológicos) nos salen con que Obama no es negro, porque su mamá es blanca. Y eso lo descalifica como negro.

Mira nada más. ¿Y hasta ahorita se habían dado cuenta, después de 400 años?

Sí. Ajá.

Este tipo de argumentos se dan entre las huestes de ultraderecha, tratando por todas formas de desacreditar a Obama o a los demócratas de cualquier forma posible. Y sus intentos sobrepasan la ridiculez.

Comentaristas ultraconservadores como Sean Hannity incluso han llegado a la ridiculez de hacer piruetas verbales para defender a George W. Bush y culpar a Obama de la debacle económica.

Cuando le recordaron la época de jauja y crecimiento económico de la época de Bill Clinton, Hannity "explicó" que no hubo tal, que Clinton sólo "heredó" los beneficios de las medidas aprobadas antes por su antecesor, George H.W. Bush, padre. (Republicano, por cierto.)

Pero cuando le recuerdan el desastre económico que causó la presidencia de George Bush hijo (tras haber heredado un superávit dejado por Clinton), Hannity sale con que no hay tal, no fue culpa de Bush, sino que toda esta crisis, déficit y desempleo fue por culpa de (y esto es en serio)... ¡EL EFECTO OBAMA!".

Según él (y sus seguidores), la recesión ocurrió cuando los inversionistas se dieron cuenta que Obama iba a ganar las elecciones.

Ergo, por eso estamos la economía se cayó, dicen. No por culpa de Bush.

Hmmmmm...

Cuando los fundamentalistas de cualquier ideología se ciegan a los hechos, resulta ridículo ver cómo califican de graciosas piruetas los horrendos tropezones retóricos que cometen.

Como bien dicen, la fe es ciega...

(www.cesarfernando.com)

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