sábado, octubre 25, 2008

Estados Unidos: Elecciones con sabor a concierto de rock

DESDE LAS ENTRAÑAS DEL MONSTRUO

Por César Fernando Zapata
cfzap@yahoo.com

FORT MYERS, Florida -- Me ha tocado cubrir y ver muchas elecciones desde que estoy en Estados Unidos, pero jamás he visto el entusiasmo y fervor que se ha registrado en estas elecciones.

Los electores de esta zona de Florida han hecho largas filas en las casillas de votación para depositar sus votos durante la elección anticipada que comenzó el 22 de octubre.

Ni siquiera los funcionarios electorales se esperaban semejante entusiasmo.

Sobre todo, muchos jovencitos acuden a votar. Muchos de ellos son votantes primerizos. Ninguno de los que he visto o entrevistado demuestra el típico desencanto o sarcasmo juvenil hacia la política ("¿Para qué sirve?", "Si todos los políticos son iguales para qué votar", etcétera), no, al contrario: Todos afirman que, al ir a votar, están contribuyendo en cambiar al país.

El votar se ha convertido para esta generación de norteamericanos jóvenes en una novedad "cool", energizante.

Pero no sólo muchachitos demuestran ese entusiasmo. También, muchos ancianos, algunos de ellos que apenas pueden caminar, haciendo fila por horas para depositar sus votos.

Una mujer se desmayó en Fort Myers después de hacer fila por horas, a pocos minutos de llegar a la casilla, y tuvo que ser hospitalizada.

Hasta las famosas máquinas de votación (las que sustituyeron a los controvertidos sistemas de "chads" que causaron la crisis de conteo en las elecciones de 2000) fueron insuficientes en algunos precintos. Tuvieron que pedir más, ante la enorme demanda.

Pero el entusiasmo no se limita a las elecciones. Lo más curioso es que se extiende hasta a los mítines políticos.

A diferencia de los países latinoamericanos (donde estos mítines políticos tienen fama de ser reuniones de "acarreados", ya sea con amenazas o con promesas), los mítines de esta elección presidencial han generado un entusiasmo más relacionado con los conciertos de rock.

Vi cómo las oficinas locales de los partidos Demócrata y Republicano anunciaron que sus candidatos a vicepresidente ‑-Joe Biden y Sarah Palin, respectivamente-- visitarían el Suroeste de Florida, y ofrecieron regalar entradas para la gente. Y aquello fue el caos: Apenas se supo esto, cientos de personas corrieron a hacer fila afuera de las oficinas de los partidos, algunas de ellas desde la noche anterior. Mujeres y hombres cargaron con mantas, sillas plegables y botellas de agua y comida para poder asegurar un boleto... ¡a un mítin político!

Cuando llegó la hora de abrir las oficinas electorales para repartir las entradas, las calles aledañas estaban totalmente bloqueadas por el tráfico. Policías tuvieron que ser despachados para controlar el tránsito.

El día de los mítines, fue igual: En el evento de Sarah Palin hasta tuvieron que cambiar de sede de última hora porque la demanda excedió la capacidad del auditorio donde se iba a presentar.

El estacionamiento de la arena se saturó, y la gente tuvo que estacionarse en centros comerciales a varias calles de distancia, y caminar el trayecto hasta la arena. Sin pena ni cansancio, al contrario: Entusiasmados, como si fueran a conocer a una estrella de cine. Muchos iban con sus hijos adolescentes, niños y hasta bebés.

En la sede del mítin me tocó entrevistar a la gente y todos estaban allí haciendo fila desde la mañana, bajo el espantoso sol tropical, para entrar a un evento que comenzaba a las 3 de la tarde. Todos estaban felices de participar en esta elección. Todos estaban seguros de ser parte de un cambio, ya sea por uno u otro partido.

Yo creo que no importa votar por uno u otro candidato: Estados Unidos ya está desde ahora experimentando un cambio, aún antes de las elecciones. La participación siempre será un cambio positivo.

Ojalá esos jóvenes que participan con tanto entusiasmo lo sigan haciendo igual en el futuro. Y les transmitan ese entusiasmo --de fans de concierto de rock-- a sus hijos. (www.cesarfernando.com)

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