viernes, agosto 08, 2008

¿Porqué los policías gringos no se corrompen como los mexicanos?

DESDE LAS ENTRAÑAS DEL MONSTRUO

Por César Fernando Zapata
cfzap@yahoo.com

Andrew Widman era un joven de 30 años, cuyo máximo deseo en la vida era ser voluntario entre la gente pobre de un país africano.

Se había titulado de maestría en divinidad, y había sido ordenado misionero cristiano.

También era un amoroso padre de tres hijos: Un niño de 4 años, una niña de 2 y un bebé de apenas meses de nacido.

Widman fue asesinado días atrás en el centro de Fort Myers, Florida, de un balazo en la cara. Los detectives afirman que el hecho fue tan rápido, que quizá el joven ni siquiera se dio cuenta de lo que pasó.

Widman era un oficial de la Policía de Fort Myers.

Su funeral y posterior entierro fueron eventos multitudonarios, a los que asistieron oficiales de las policías y los departamentos de los sheriffs de toda Florida y varios otros estados.

Los canales de televisión y medios locales y estatales transmitieron las noticias casi en vivo. Miles de personas que ni siquiera conocieron al oficial observaron el cortejo desde la calle, orando y llorando. Miles más colaboraron en un fondo de ayuda a la viuda y a sus hijos.

Al ver las escenas de dolor que un hecho como este causa en Estados Unidos, no pude menos que notar la diferencia de la actitud que se tiene respecto a los policías de otros países, sobre todo de América Latina.

Con las recientes noticias de secuestros, narcotráfico y asesinatos, no son pocos los oficiales de la ley en México, por ejemplo, que han perdido la vida. Algunos hasta en cumplimiento de su deber. Otros, en sus autos, en las puertas de sus casas y hasta frente a su familia. Y no he visto que se les llore como al oficial Widman.

El tema lo menciono, por la indignación causada por el triste final del caso del niño Fernando Martí, asesinado de manos de sus secuestradores semanas atrás en México.

Secuestradores, por cierto, que resultaron ser policías.

Los políticos ya se apresuran a proponer varias medidas, entre ellas reestructurar las policías (que son las "almas mater" de las bandas de secuestradores), ofreciendo mejores salarios y equipo a sus elementos para evitarles la tentación de salir a emprender "chambitas" por su cuenta. (Como, por ejemplo, robarse y matar niños por dinero.)

Pero una policía mejor pagada y equipada también siembra dudas.

¿Cuánto debe (o puede) pagar un gobierno a los policías para hacerlos incorruptibles? Ponga cualquier cifra, y nunca será suficiente, porque el crimen siempre será más redituable, sobre todo en un sistema judicial donde pocos casos se denuncian y menos se sentencian.

Además,¿cuánto le puede costar un policía al narcotráfico?

Y aquí vamos a los contrastes: ¿Porqué en Estados Unidos (que tiene tantos problemas sociales, políticos y hasta legislativos), el oficial de policía no se siente tentado a secuestrar gente por dinero o a hacerse narcotraficante? Y hablo en general, no de casos particulares, que siempre los hay. Policías corruptos los hay en todos lados.

¿Qué, los narcos no tienen tanto dinero como para sobornar o extorsionar a los policías gringos?

¿Cuánto gana un policía en Estados Unidos? Por ejemplo, en Fort Myers, Florida, la ciudad donde vivo, el Departamento de Policía tiene abiertas plazas para oficiales, ofreciendo un salario de 36 mil dólares al año, para comenzar, más prestaciones (seguro médico, incentivos, seguro de vida, etcétera).

Con aumentos anuales y experiencia acumulada, el salario máximo que un oficial puede ganar es de 62 mil dólares anuales, según el sitio de internet de la Policía.

Nada mal, por supuesto. No es un mal salario ni siquiera en Estados Unidos, donde todo se paga en dólares.

Pero tampoco es un salario extraordinario. Es un sueldo, sí, muy decente, que sirve para criar a una familia, comprar una casita y dos autos, y salir de vacaciones de vez en cuando, o ahorrar para la universidad de los niños. Nada más.

Los 62 mil dólares al año los ganaría un oficial sólo tras muchos años de servicio. Quizá hasta 20. Y luego de aprobar cursos de capacitación y tener hojas limpias de servicio. No es algo que llegue automáticamente.

Así, pues, con todo y sus mejores salarios y equipo que tienen comparativamente con los policías mexicanos, un oficial promedio en Estados Unidos dista mucho de ser rico. Los narcos quizá ganan en un día más de lo que ellos sacan en un año.

¿Porqué entonces los policías norteamericanos en general se conforman con sus salarios "promedio", y no salen a "emprender" chambitas por su cuenta, como sus colegas mexicanos?

Alguien me sugirió que la causa pudiera ser no de dinero, ni de equipo sofisticado, sino un poco más simple y anticuado: La falta de valores.

Suena subjetivo y hasta esotérico para algunos, pero no hay duda de que influye.

¿Será que la corrupción entre los policías norteamericanos no ha llegado al nivel de los policías mexicanos?

Ser policía en Estados Unidos, por lo que he podido ver en el tiempo que llevo viviendo aquí, es un sentimiento distinto a como se considera en México.

A pesar de todas las acusaciones de violencia, casos de corrupción, y el miedo que infunden entre ciertos sectores de la sociedad (como negros e hispanos), los policías en Estados Unidos aún son vistos por mucha gente como casi héroes.

Para los norteamericanos, el ser policía (como el ser bombero o militar) no es solamente un trabajo, ni una carrera, sino toda una misión social: Una labor de servicio, de entrega a la sociedad.

Una labor, cierto, que debe ser bien recompensada, no solamente con dinero, sino con reconocimiento de la misma sociedad.

¿Se nos ha olvidado porqué los niños, en su innata inocencia, quieren ser policías o bomberos? No por hacerse ricos, ni por ser famosos, sino por el espíritu de colaboración y servicio que implica. El deseo de ayudar.

En México, en cambio, se tiene el concepto de que el policía es un ser corrupto, inescrupuloso y hasta criminal. Quien toma esa carrera es para "hacerse rico" a costa de los demás, o porque no tenía suficiente educación para conseguirse un trabajo "decente".

Claro, hay honrosas excepciones, y como reportero que fui en México supe de casos de oficiales verdaderamente entregados a su servicio, a pesar de sus limitaciones. Pero tristemente, estos casos no se consideran la regla, sino la excepción.

En Estados Unidos, en cambio, los oficiales de la ley tienen una estima muy alta sobre su función en la sociedad, y se entregan a ella con pasión exagerada. Quizá por ello a algunos policías se les va la mano y terminan creyéndose verdaderos "cowboys" con una misión, que a veces raya en el fanatismo.

Así pues, para los policías de Estados Unidos el asunto no solo es de dinero, sino de imagen, de prestigio. Sí, ellos también pudieran ganar más haciéndose criminales, y quizá nunca los detengan. Pero caerían mucho más bajo que los delincuentes a ojos de la sociedad y de sus familias. Serían peor que parias, despreciados hasta por los propios criminales.

¿Somos los mexicanos más corruptos? ¿De verdad nos falta ese sentimiento de servicio y entrega cívica que demuestran los oficiales de policía norteamericanos?

¿De verdad se podrá solucionar este problema con más dinero, más equipo y más armas? Y si es así, ¿quién será el responsable de repartirlos? ¿No tendríamos que vigilarle las manos a estas personas también?

No lo sé. Lo que sí dudo es que veamos escenas públicas como el homenaje al oficial Widman, en honor a un oficial de la policía mexicana caído en cumplimiento de su deber. (www.cesarfernando.com)

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