sábado, junio 21, 2008

Que suba, que suba, que suba el precio de la gasolina...

Por César Fernando Zapata
cfzap@yahoo.com

FORT MYERS, Florida -- En Estados Unidos todo mundo está chillando por culpa de los altos precios de la gasolina.

Ayer, le llené el tanque a mi carrito coreano de cuatro cilindros. Costo total: 40 dolaritos.

Apenas hace un par de años llenaba el tanque con menos de la mitad. Y se me hace como si fuera ayer cuando lo llenaba con apenas 10 dólares.

Eran los tiempos de las vacas gordas (O de las carteras gordas).

Hoy, veo en los periódicos y los sitios de internet de medios en Estados Unidos cómo la gente se queja, protesta, grita, maldice a Bush, a Arabia Saudita, a Exxon-Mobil, a Hugo Chávez y a quién no, porque cada vez que le echa "gas" a su Hummer tiene que pagar 100, 200 ó 300 dólares.

Y cómo exigen y aplauden que se permita la perforación de más pozos petroleros en el Golfo de México, en Alaska y hasta en Irak, con tal de "enseñarles una lección" a los "antiamericanos" de la OPEP.

Yo, en este caso, soy de la minoría. No sólo no me interesa que el precio de la gasolina aumente (aunque me duela el codo cada vez que voy a la gasolinería o al súper), sino que hasta lo aplaudo. Me alegra, me da gusto, me regocijo.

No, no estoy loco (o al menos no creo... Todavía). Mi actitud tiene mucho de sensatez.

Porque actualmente Estados Unidos y la mayoría de los países industrializados ya tienen la tecnología para crear fuentes de energía más confiables y duraderas que quemar cadáveres fosilizados de animales prehistóricos.

Yo sé que la gente se queja de que los autos híbridos y solares no tienen la tecnología suficiente para reemplazar a los motores a gasolina. Pero ¿no será porque se ha retrasado demasiado su desarrollo? ¿Qué hubiera pasado si hubieran comenzado a desarrollar esa tecnología hace 20, 30 años?

Pero no. Debido a que las fábricas de automóviles no veían "interés" ni "mercado" para vehículos híbridos y solares (o porque la gasolina era muy barata entonces, o por la fuerza cabildera de las coroporaciones petroleras) no se le dio énfasis a esta tecnología. Aunque los primeros automóviles que surgieron, allá a principios del siglo XX, eran eléctricos, se optó por usar motores a gasolina. Y hoy en día, cien años después, vemos el resultado.

Por eso, era necesaria una sacudida para que los gringos y los japoneses se despertaran, se dejaran de antiguallas y pasaran a la siguiente generación de motores.

No porque sean "conscientes" de proteger al medio ambiente, ni porque tengan "visión" del futuro.

No, simplemente porque a sus clientes les pegaron donde más duele: El bolsillo.

Y por eso me alegro. (www.cesarfernando.com)

No hay comentarios.:

Publicar un comentario