miércoles, junio 18, 2008

"¡Extra! Inocente niña americana mata a tiros a perversos mexicanos ilegales" (Mejor cuéntenme una de vaqueros)

DESDE LAS ENTRAÑAS DEL MONSTRUO

Por César Fernando Zapata
cfzap@yahoo.com

FORT MYERS, Florida — Patricia Harrington era una inocente niña de 11 años, a quien sus padres habían dejado sóla de momento en su casa en el poblado de Butte, Montana, el pasado noviembre de 2007.

Pero Patricia no estuvo sola por mucho tiempo. Dos inmigrantes indocumentados decidieron invadir la casa... y quizá hacerle daño a la niña.

Lo que los “malvados ilegales” no sabían es “que Patricia había sido campeona de tiro desde los nueve años”.

Cuando los dos hombres — identificados como Ralphel Resindez, de 23 años, y Enrico Garza, de 26— intentaron invadir la casa por la puerta delantera, Patricia corrió a la habitación de su padre y tomó una escopeta calibre 12.

La niña le disparó casi a bocajarro a Resindez, quien cayó con herida fatal en el abdomen.
Garza recibió un balazo en el hombro izquierdo, y trastabilló hacia la calle donde murió desangrado.

Más tarde, se supo que Resindez iba armado con una pistola calibre 45 que se robó de otra casa que invadió. El ocupante de esa casa, David Burien, de 50 años, murió acuchillado en el pecho.

Esta historia no es mía. La transcribí casi palabra por palabra del inglés de varios sitios de internet donde circula.

“Una niña de 11 años, adecuadamente entrenada, defendió su hogar y a ella misma contra dos inmigrantes ilegales asesinos... y gana. Sigue viva”, declaró triunfante el usuario identificado como “Outdoors”, que puso la historia en los foros del sitio de internet del periódico The News-Press de Fort Myers, que publica el periódico GACETA TROPICAL donde un servidor es editor.

“Llamar a un extranjero ilegal un ‘inmigrante indocumentado’ es como llamar a un narcotraficante un ‘farmacéutico sin licencia’ ”, agregó el usuario.

La historia puso de plácemes a los extremistas. ¿Qué mejor anécdota puede haber, que la de una niña inocente (y “típicamente americana”, conste, no de raza negra ni hispana ni asiática), armada con una escopeta, que salva su vida y su casa contra dos delincuentes que, además, son inmigrantes “ilegales” y (¡peor!) latinos?

Esto reafirmaba las convicciones de los antiinmigrantes: Hay que sacar a los ilegales a tiros.

Pero hay un pequeñísimo problema: Toda esta historia es... totalmente falsa. Nunca existió ninguna Patricia Harrington, ni invasión a su casa por “perversos” inmigrantes “ilegales”, a los que mató a balazo limpio.

El propio periódico de Butte, The Montana Standard, se ha cansado de publicar en su website que todo fue una mentira. Y aún así, le siguen llamando por teléfono los fanáticos de las armas y los “Americanos Reales” para saber más.

“Eso nunca ocurrió”, dijo el sheriff de Butte, John Walsh, al reportero John Grant Emeigh del Montana Standard, según su sitio de internet.

¿Para qué entonces menciono la historia, si todo fue un invento?

Bueno, porque no falta algún ignorante que quiera “reafirmar” sus argumentos contra los inmigrantes usando historias como esta.

En la guerra de las mentiras, hay que estar preparados para en caso de que alguien nos salga con “pruebas” como ésta. Lo cual ocurre seguido.

A ellos, habrá ahora que responderles: Mejor cuéntame una de vaqueros... (www.cesarfernando.com)

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