jueves, junio 26, 2008

¿Esta preparado EEUU para tener un presidente negro?


DESDE LAS ENTRAÑAS DEL MONSTRUO


Por César Fernando Zapata

cfzap@yahoo.com

FORT MYERS, Florida -- ¿Está preparado Estados Unidos para tener un presidente de raza negra?

Esta es una pregunta que mucha gente se hace en estos días, con la inminente nominación de Barack Obama como candidato demócrata a la presidencia.

Lo interesante y curioso, es que mucha de la gente que se hace esta pregunta ni siquiera vive en Estados Unidos.

Algunos amigos y conocidos mexicanos me han hecho esa pregunta, entre sorprendidos y escépticos. Y no falta alguien que haya comentado en foros de internet o de periódicos que "Obama nunca llegará a ser presidente", porque "los poderes fácticos no lo dejarán".

Acto seguido, comienzan a detallar conspiraciones, planes secretos y pactos "en altos niveles". Según ellos, los norteamericanos no quieren tener un presidente negro.

(Irónicamente, para estos "expertos", ni todas las encuestas, ni la mayoría de las elecciones primarias o los millones de votos ganados por Obama tienen validez. Para ellos es simple: Todo esto es una "pantalla". Los gringos no quieren un presidente de raza negra. Punto.)

La política racista que tuvo Estados Unidos durante casi toda su historia la sigue arrastrando hoy en día, más de 200 años después de terminada la Guerra Civil, y a 50 años de iniciada la lucha por los derechos civiles. A pesar de todos los esfuerzos, leyes y sanciones que existen.

Es una imagen injusta. En todo el mundo, quizá no haya otro gobierno tan preocupado y estricto contra el racismo como el de Estados Unidos.

Pero la mala fama se le quedó. Al menos fuera de sus fronteras.

Por eso, es comprensible la duda que tiene la gente de otros países ante lo que ven como inconcebible: Que un miembro de la hasta hace poco raza esclavizada, logre ser electo comandante supremo de sus ex amos.

Cierto, en Estados Unidos sigue habiendo racismo y extremismo. Hay grupos que no quieren a nadie, mucho menos a los negros. Pero igual pasa en otros países.

Y como en otros países, estos grupos son minoría, o se trata de individuos aislados. Cuando se trata de grupos conocidos o notables, son despreciados como parias, como le ha pasado al famoso Ku Klux Klan, cuyos miembros son tachados de locos y retrógrados.

Esto no es motivo por el que Estados Unidos no esté lo suficientemente maduro para elegir su primer presidente negro. Países mucho más racistas que Estados Unidos, como Sudáfrica lo han logrado, ¿se acuerda usted? Hasta hace muy poco tiempo, el gobierno de Sudáfrica apoyaba y fomentaba el sistema racista del "apartheid". Pocos años después, eligió a su primer presidente negro, Nelson Mandela.

Claro, hubo refunfuños y hasta protestas de los grupos racistas. Pero ni se asesinó a Mandela, ni hubo un "complot" para derrocarlo. Mandela tuvo su presidencia, y hasta fue criticado. Como a cualquier político.

Sudáfrica sigue allí, entera como siempre, y mejor que nunca, ya que dejó de ser considerada el país paria del mundo. Hasta la invitan a las Olimpiadas.

¿Porqué entonces Estados Unidos, con su enorme diversidad de razas, orígenes e ideas, no puede estar preparado para tener un presidente negro?

Algunos comentaristas de extrema derecha, como Rush Limbaugh, ya están poniendo el grito en el cielo. Porque afirman que una posible elección de Obama como presidente no significará el fin del racismo en Estados Unidos, sino al contrario, el aumento.

"Porque hoy cuando alguien se opone a una política propuesta por el presidente, no pasa nada. Uno puede criticar. Pero si alguien se atreviera a oponerse a una ley propuesta por el presidente Obama, de inmediato lo acusarán de racista", se quejó Limbaugh.

En contraste, algunos miembros de la propia comunidad negra se quejan de que Obama no es "suficientemente negro". Y citan como ejemplo el hecho de que su padre nunca fue esclavo ni descendiente de esclavos. Se trató en cambio de un profesor universitario nacido y criado en África, que nunca vivió en los ghettos de Chicago o Nueva York, ni sufrió la discriminación.

(Eso, sin mencionar que los abuelos y madre de Obama son de raza blanca y clase acomodada. En este sentido, el precandidato demócrata vivió una vida de niño rico, alejado de los barrios y la duras experiencias por las que pasan la mayoría de los niños afroamericanos.)

Pero pese a todos estos detalles, yo creo que Estados Unidos sí está preparado para tener un presidente no solo negro, sino católico, judío, y hasta mormón.

Pero aclaremos: Los Estados Unidos, con toda su diversidad y apertura, no son 100% tolerantes a todo. Hay un detalle que nunca aceptarían en su presidente: Ser musulmán.

Por eso, los antecedentes musulmanes de Obama (que él se esfuerza en todo momento por esconder o miniminar) son lo único que le causará verdaderos problemas en el futuro.

Que Alá nos agarre confesados. (www.cesarfernando.com)

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