jueves, mayo 22, 2008

Tener sangre indígena: La nueva moda en Estados Unidos

DESDE LAS ENTRAÑAS DEL MONSTRUO

Por César Fernando Zapata
cfzap@yahoo.com

FORT MYERS, Florida -- ¿Quiere hacer enojar (pero con ganas) a un mexicano o latinoamericano?

Sencillo: Dígale que tiene sangre india.

O peor aún, dígale que no solo tiene sangre india, sino también la cara.

Parece que muchos latinoamericanos (o la mayoría) nos esforzamos en enterrar y olvidar a nuestros ancestros indígenas, como si nunca hubieran existido, pero al mismo tiempo nos esforzamos en resaltar nuestra ascendencia "europea".

(Aunque tal ascendencia sea sólo una millonésima parte de nuestros genes, o quizá ni siquiera exista. Ya nos encargaremos nosotros de inventarla.)

Lo peor es que, mientras nosotros creemos convencer a los demás con relatos de nuestros linajes cromosomáticos, nuestra cara siempre termina delatándonos.

Lo gracioso es que en el país que siempre hemos considerado campeón mundial del racismo, Estados Unidos, está ocurriendo lo contrario: Cada día mas norteamericanos están escarbando en olvidados archivos genealógicos para encontrar algún ancestro (no importa qué tan alejado) que pueda probar que tienen sangre india. Aunque sea una gota.

Tiempo atrás, la revista Time hizo varios reportajes relatando los casos de gente como Maryann Martin y Aurelius Piper, dos personas de raza negra que llevan años enfrentándose al Buró de Asuntos Indios del gobierno federal de Estados Unidos.

¿El motivo? Quieren que los reconozcan como indígenas nativos.

La Sra. Martin afirma que su madre fue la última sobreviviente de los indios Cahuilla Mission. El gobierno federal le reconoció por fin su "linaje" en 1991.

Pero el Sr. Piper no ha tenido tanta suerte. Él insiste ser el último descendiente de la tribu Golden Hill Paugussett. Hasta se cambió el nombre, y se bautizó Chief Quiet Hawk ("Jefe Halcón Silencioso"). Pero esto no impresionó a los examinadores del Buró de Asuntos Indígenas, quienes niegan que existan documentos que prueben tal linaje. Y en cambio, afirman que el "Jefe Halcón Silencioso" es más bien de raza negra.

¿Porqué ese afán de ser reconocidos como indígenas, se preguntará usted?

Simple y sencillamente por un motivo: Dinero.

El gobierno de Estados Unidos emitió una ley en 1988 que permitía a las tribus indígenas nativas poseer los derechos exclusivo y la explotación de licencias para instalar casinos y casas de juegos.

Y esto abrió la puerta para que más de uno desempolvara sus archivos familiares, y buscara afanosamente aunque fuera una gota de sangre comanche, choctaw o cheroqui que le permitiera sacar el ansiado certificado oficial que constatara su raza indígena.

Una vez obtenido el documento, lo demás es fácil: Sólo esperar a que las empresas de casinos hagan fila frente a su puerta, rogándole asociarse con usted y construírle un casino a cambio de que les permitiera usar su permiso de explotación.

Y es un negociazo: Según la Comisión Indígena de Juegos, existen 400 casinos indios en Estados Unidos, operados por 220 tribus reconocidas por el gobierno, que general ingresos por 18.5 mil millones de dólares al año.

Tan solo los 2,800 miembros de la tribu seminola de Florida, por ejemplo, han obtenido hasta 216 millones de dólares al año en ganancias por sus casinos. A cada miembro de la tribu le corresponde 35 mil dólares en dividendos, según Time.

Además de eso, el gobierno federal ofrece beneficios de salud y otros más a quien sea miembro de una tribu indígena, que no se ofrecen a ciudadanos que no puedan probras ascendencia nativa.

Por eso no es de extrañarse que muchas personas busquen desesperadamente que se les reconozca su "indigenismo". Y recurren a viejos archivos, actas de nacimiento de ancestros y, hoy en día, hasta a pruebas genéticas.

Como los "Freedmen", un grupo de descendientes de esclavos africanos, quienes están enfrascados en una batalla legal con autoridades de las "Cinco Tribus Civilizadas" (Choctaws, chickasaws, creeks, seminoles y cheroquis). Tras la Guerra Civil, estas tribus, que poseían esclavos negros, los liberaron e incluso los hicieron miembros de sus tribus. Pero recientemente, autoridades indígenas decidieron expulsar a los descendientes de estos esclavos por no considerarlos "indígenas reales", sino negros.

Ahora, estos descendientes de esclavos están sometiéndose a pruebas de ADN para probar que sí tienen sangre indígena, por lo que deben ser reconocidos como tales, y no de raza negra como afirman las tribus.

Vaya, incluso el ser indígena se ha vuelto de moda entre el jet-set de Hollywood, y no son pocas las estrellas que presumen abiertamente sus genes nativos.

Y esto incluye a celebridades que uno siempre ha considerado 100 por ciento "gringas" o anglosajonas, pero que en realidad son tan o más mestizos que los mexicanos promedio, como Billy Bob Thornton, Burt Reynolds, Cameron Diaz, Cher, Carmen Electra, Cindy Crawford, Chuck Norris, Heather Locklear, Johnny Depp, Kim Basinger, Quentin Tarantino, Tommy Lee Jones, Teri Hatcher (Lois Lane), Val Kilmer, Lynda Carter, Catherine Bach, y muchas más.

En el pasado, actores como Robert Mitchum y Ava Gardner y cantantes como Elvis Presley y Johnny Cash también son reconocidos como mestizos, descendientes de indígenas y europeos.

Pero en América Latina la cosa es muy distinta. Y ser indígena (aunque sea en parte) aún es considerado vergonzoso para muchos.

Parte del problema estriba en que los gobiernos latinoamericanos no han considerado otorgar beneficios especiales a los nativos. Al menos no al nivel que ocurre en Estados Unidos, donde existe una especie de vergüenza por el trato que se les dio en el pasado y tratan de arreglarlo con dinero.

Quizá la cosa cambie, y más latinoamericanos asuman con orgullo su "indigenismo" o "mestizaje" cuando vean que trae beneficios.

Como licencias para abrir casinos. Entonces sí, hasta con gusto vamos a gritar que "somos indios". (www.cesarfernando.com)

2 comentarios:

  1. Anónimo1:00 p.m.

    Hola fernando como estas me alegro mucho por lo de tu libro nos pone muy feliz a todos , desde la ultima ves que me llamaste he intentado llamarte pero no lo consigo , escribime a ver si nos ponemos enn contacto te mando un abraso a vos y toda tu familia
    luis rios
    rios001@gmail.com

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  2. yo siendo mayoritariamente indigena tendrria la envidia de holliwood . jajaja

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