miércoles, mayo 14, 2008

Examen de ciudadanía mexicana: ¿Más "perro" que el de EE.UU.?

DESDE LAS ENTRAÑAS DEL MONSTRUO

Por César Fernando Zapata
cfzap@yahoo.com

FORT MYERS, Florida -- Mi cuate Javier andaba de plácemes días atrás.

Llegó anunciando con bombo y platillo que había pasado su examen de naturalización como nuevo ciudadano de Estados Unidos.

Chilango de nacimiento, Javiercillo nos llegó al periódico fingiendo acento inglés, y "discriminándonos" en broma por ser "Mexicans".

Ya más en serio, le bombardeamos con las preguntas de rigor: ¿Cómo estuvo la experiencia?

Javier suspiró y nos miró sorprendido, con los ojos pelones. Como recordando una de las peores etapas de su vida.

Oh, oh, pensé. Le cayó la Inquisición encima.

"No me lo creerán, pero fue una ridiculez", comentó al fin.

Acudió a la oficina de Inmigración en Tampa. No hizo ni fila, porque ya tenía cita. Lo atendieron rapidísimo. "Si acaso, esperé 10 minutos".

La oficial que le tocó no tenía nada qué ver con la imagen que todos tenemos del agente de "La Migra": Era una joven mujer (de "bastante buen ver", según Javier), que lo trató súper amablemente.

Llegó la hora de la verdad: El examen. Uno a uno. En la oficina cerrada. Con la (guapa) funcionaria de "La Migra".

"Yo iba como navaja", recuerda Javier. "Me sabía todas las 100 preguntas con sus respuestas. Las había estudiado a fondo, al derecho y al revés, y hasta mucho más".

Primera pregunta: "¿De qué color son las barras de la bandera de Estados Unidos?"

Segunda: "¿En qué ciudad está la Casa Blanca?"

Tres: "¿Cuál es la capital de su estado, Florida?"

???

Javiercito, medio confundido, respondió: "Rojas y blancas... Washington... Tallahassee".

"¡Felicidades! Ya es usted nuevo ciudadano de Estados Unidos", lo felicitó la funcionaria alegremente.

Tras escuchar esto, nos tocó a nosotros, los amigos de Javier, poner los ojos pelados.

¿Eso fue todo?

Sí, yo sabía que a veces el examen de naturalización de Estados Unidos era fácil. Pero nunca me imaginé que tanto.

Javier tiene la teoría de que, por ser este un año electoral, hay mucha presión sobre Inmigración para sacar rápido las solicitudes de naturalización. "Así habrá más votantes en las elecciones de noviembre", comentó.

Pero aún así, ¿no le parece que la sencillez del examen raya en la ridiculez?

Para ser justos, no a todos les va igual. Hay quienes cuentan historias de horror del examen de ciudadanía americana. Y es que todo depende del oficial que le toque a uno. La ley dice que todo queda "a discreción" del agente. O sea, que él (o ella) es Dios en ese momento. Si le cayó mal, o es gruñón, o simplemente no le da la gana, le puede hacer sudar helado. Y no darle la ciudadanía.

O igual le puede "regalar" el examen.

Mucha gente batalla sobre todo por no hablar bien inglés. Sobre todo personas humildes, que no tuvieron escolaridad en sus países de origen (como ocurre con muchos campesinos mexicanos).

Pero comparemos ese examen con el de ciudadanía mexicana que le aplicaron recientemente a Eddie Willers, un inglés que vive en México, y que relató su experiencia en un blog de internet. (Ojo, las preguntas tienen que responderse todas bien, sin dudar):

-- ¿Cuál es el nombre oficial de México?

-- Nombre tres ciudades coloniales.

-- Diga las capitales de los estados de Colima, Estado de México y Nayarit.

-- Nombre a tres artistas del siglo 20.

-- Escriba una estrofa completa del Himno Nacional.

Obvio, el pobre hombre "tronó" el examen. Como no dudo que también nos ocurra a no pocos mexicanos, quienes tampoco sabemos las respuestas instantaneas a tales preguntas, o las hemos olvidado ya.

Un "gringo" que leyó estas preguntas aportó otros ejemplos que conoce del examen de ciudadanía mexicana:

-- Nombre a cinco muralistas mexicanos

-- ¿Dónde fue disparado el primer cañón en México?

-- Nombre a cinco de los Niños Héroes.

-- Nombre a tres autores mexicanos.

-- Nombre los tres niveles de gobierno.

-- ¿Quién es el jefe de gobierno del Distrito Federal?

¿Cómo ve la comparación? ¿Se la hace justa? ¿Cuántos mexicanos podrían pasar el examen de ciudadanía mexicana?

No sé, pero supongo que sería mucho más fácil para cualquier mexicano pasar el examen de ciudadanía americana (como el que le aplicaron a mi cuate Javier, el "new Gringo"), que el de su propio país. (www.cesarfernando.com)

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