domingo, febrero 10, 2008

¿De verdad los hispanos no queremos a Obama?

Por César Fernando Zapata

FORT MYERS, Florida — Ahora nos salen los "analistas" con que los hispanos no queremos votar por Obama por ser negro, y en cambio le vamos a dar el triunfo a Hillary Clinton.

Quesque por la "tradicional" rivalidad entre negros e hispanos.

Quizá las estadísticas, en su alcance "macrodemográfico", sean incuestinables e incuestionadas.

Pero lo que yo veo todos los días, en el microcosmos que es mi experiencia diaria, pinta una realidad distinta.

Yo sé que hay hispanos a los que no les cae Obama. E hispanos a los que no les caen los afroamericanos.

Y, porqué no decirlo, sé también que hay hispanos racistas.

Pero esto no tiene nada de sorprendente ni de extraordinario. Hay hispanos racistas como también hay blancos y negros racistas. Esto todos lo sabemos, aunque nos salga urticaria decirlo.

También sé que que en caso de presentarse un candidato hispano, los últimos que votarían por él serían los negros. (Al menos en general, hablando en números "macrodemográficos".)

¿Porqué los hispanos no les debiéramos pagar a los negros con la misma moneda, dándole la espalda a un candidato de su raza?

Por una simple razón, que quizá a veces se nos olvide: Los hispanos no somos homogéneos, ni monolíticos.

Decir "hispano" en Estados Unidos puede ser hablar de un ciudadano americano, hijo y nieto de chicanos, o hablar de un reciente inmigrante profesional sudamericano con título de doctorado.

O de un campesino, o un obrero. De raza indígena, o blanca, o negra, o amarilla... O de cualquiera de los tonos intermedios de piel.

Fuera de los apellidos y el idioma, los hispanos no tenemos nada en común entre nosotros. Ni siquiera el color de la piel. Mucho menos las preferencias políticas.

Decir que todos los hispanos vamos a votar por Hillary Clinton, por ser latinos, es como decir que todos los mexicanos votamos por el PRI por el simple hecho de ser mexicanos.

En lo personal, he escuchado que a muchos hispanos les gustaría que Barack Obama ganara no sólo la candidatura demócrata, sino la presidencia de Estados Unidos. Y esto lo han dicho no sólo mexicanos, sino puertorriqueños, colombianos, y hasta cubanos.

¿Votar por un candidato negro nos hace menos hispanos? Esto es como decir que apoyar a Hillary nos hace más hispanos.

Antes de que se me vengan encima las huestes "ultrahilaristas", permitanme aclarar: Preferir a Obama (o cualquier otro candidato) sobre la Clinton NO significa que uno sea misógino ni machista, ni que "odie" a doña Hillary por el simple hecho de ser mujer.

Si usted cree esto, párele a su carro, porque anda muy desubicado. O desubicada.

Decir esto es infame. Si no me cree, entonces haga un experimento, volteando el argumento: Decir que los que no apoyan a Hillary Clinton son misóginos y machistas es como decir que los que no apoyan a Obama son racistas y apoyan el sometimiento sobre la raza negra.

¿Se da cuenta de lo ridículo de esta pseudológica?

Claro, hay quienes dicen que elegir a Hillary sería una señal de "justicia" e "igualdad" para las mujeres, las cuales hasta 1920 ni siquiera tenían el derecho al voto en Estados Unidos.

Pero si a esas vamos, el elegir a Obama también sería una señal de justicia quizá hasta mayor, sobre todo en un país donde hasta la década de 1960 a los negros les prohibían entrar a ciertos autobuses, a ciertos negocios y hasta ciertos baños, y eran apaleados, linchados y asesinados por el color de su piel.

Además, un posible triunfo de Obama, traería no sólo la novedad de elegir un candidato negro como presidente de Estados Unidos, sino que también significaría la elección a la presidencia de un hijo de inmigrantes, con nombre "raro". Como tantos otros inmigrantes somos hoy en día.

(Y hay que acordarnos que Obama apoya el otorgamiento de licencias de manejo a indocumentados, lo que no haría Hillary.)

Pero además, se me ocurre que elegir a un negro como presidente ayudaría mucho a desaparecer de una vez por todas la imagen que a nivel mundial se tiene de un Estados Unidos, de ser país racista, donde se piensa que los kukluxklanes todavía apalean negros y mexicanos en la calle ante el aplauso de todo mundo.

Claro, esto ya no es cierto desde hace décadas. Sigue habiendo racismo vedado, es cierto, pero igual eso ocurre en todas partes: Europa, Rusia, China y hasta América Latina.

Sin embargo, de todos los países del mundo parece que sólo Estados Unidos es el que conserva la imagen de racismo.

Cuando viajo a México, lo primero que todo mundo me pregunta es: "¿Cómo te va a ti como mexicano en un país tan racista como Estados Unidos?"

Yo respondo que sí, hay racismo, pero no peor que en otros lados. Que es mentira que los gringos (en general) te miren feo cuando entras a un restaurante o a una tienda, o que te nieguen la entrada por ser "Hispanic".

Pero nadie me cree.

Estados Unidos no es el único país donde hay racismo, pero seguramente sí es el que peor imagen tiene en ese sentido.

Vaya, ni siquiera a Sudáfrica la consideran tan racista como a Estados Unidos, y eso que apenas hace una década aún tenía el sistema de "apartheid". Sistema que Estados Unidos abolió mucho antes.

Pero la imagen que se tiene de Estados Unidos en el mundo es la misma de antes de la Guerra Civil, a pesar del montón de leyes federales y el montón de casos y procesos que las cortes de este país hacen diariamente para castigar y sancionar ferozmente a cualquiera que ose discriminar.

En cambio, nadie tiene la imagen de Estados Unidos como un país machista o misógino, donde sigan sometiendo a las mujeres.

Al contrario: La imagen que se tiene de las mujeres norteamericanas es positiva. El mundo considera a las norteamericanas como libres, independientes y hasta dominantes. En países árabes y musulmanes hasta se les considera "libertinas".

También es una imagen feminista un poco pasada de moda, de las décadas de los 1960's y 1970's, es cierto. Pero es positiva.

Por eso pienso que elegir a Hillary Clinton como presidenta no haría mucho por "ayudar" a la imagen de la mujer en Estados Unidos. Y en cambio, un triunfo electoral de Obama sí ayudaría quizá a derribar de una vez por todas la imagen ultra racista que se tiene de Estados Unidos.

La señora Clinton tiene todo mi respeto como dama y como profesional. Pero al apoyarla para presidenta por ser mujer, se está cayendo en el mismo error machista de los que la odian por ser mujer: No se toma en cuenta su capacidad, sino su sexo.

La Clinton es una mujer rica y anglosajona, que toda su vida ha estado junto al poder en Washington. Hasta tuvo una oficina en la Casa Blanca durante ocho años. Muchos incluso afirman que ella era el verdadero poder detrás Bill Clinton, la vicepresidenta real (que llegaba incluso a opacar a Al Gore.)

Hillary Clinton habla de cambio. Pero es parte del sistema y siempre lo ha sido.

Hay quien dice que es mejor apoyar a la Sra. Clinton por tener más "experiencia" que Obama. Y lo entiendo. Pensar así es lógico, pero también es un riesgo.

Las última veces que los votantes norteamericanos eligieron presidentes por su "experiencia", les fue como en feria.

El último presidente que Estados Unidos eligió por su "experiencia" fue George H.W. Bush (padre). Y fue un desastre en todos los aspectos: Económico, doméstico, internacional. A tal grado que los votantes no lo reeligieron.

Y el anterior presidente electo por su "experiencia" fue Jimmy Carter, un hombre bueno y bienintencionado, pero a quien su bondad le atrajo la fama de débil. (¡Vaya, si hasta el entonces presidente de México, José López Portillo, lo regañó en público!)

Y tampoco resultó reelecto.

A fin de cuentas, ¿quién decide qué experiencia es buena para ser presidente de Estados Unidos? Fuera de un candidato que ya haya sido presidente (o al menos vicepresidente), ningún otro cargo capacita a alguien para dirigir un país como éste. No hay escuelas donde le den clases a uno para ser Presidente de Estados Unidos.

(Y aunque las hubiera, eso no significa que un alumno aplicado llegue a ser buen presidente, porque lo que se necesita es un líder, alguien que inspire y dirija a un pueblo, no un gerente apegado a lo que vivió en el pasado y que actúe "por el libro".)

Ahora, vámonos al otro extremo: ¿Cuántos presidentes "sin experiencia" previa han sido electos en Estados Unidos?

Ahora mismo, me salta a la mente sólo uno: Un abogado de Illinois que ni siquiera fue a la universidad, quien estudió leyes por su cuenta, con libros prestados, y cuya única experiencia política fue haber sido congresista novato durante apenas dos años.

Ese presidente "inexperto" y "novato" se llamó Abraham Lincoln. Y fue quizá el mejor presidente que ha tenido Estados Unidos.

Y fue él, casualmente, quien impulsó la igualdad constitucional de los negros y la abolición de la esclavitud.

¿Se elegirá a Hillary Clinton? Quizá. Es muy probable. ¿Barack Obama resultará el nuevo presidente? Podría ser.

Si esto último ocurre, el nuevo presidente del país más poderoso del mundo será un hombre de 46 años, "inexperto" y "novato". Como lo fue Lincoln.

Pero además sería negro.

Mejor homenaje no se me ocurre a la memoria de Lincoln.
www.cesarfernando.com

3 comentarios:

  1. Anónimo10:05 p.m.

    Viéndolo desde esa perspectiva, el novato a veces es más capaz que el experto que deja todo igual porque a eso está acostumbrado... es algo que valdría la pena experimentar, y qué mejor lugar para experimentar que en el país que ha liderado al mundo actual durante décadas con sus experimentos.

    Y digo, el experimento sería que fuera negro y novato, porque han habido novatos, pero no que fueran negros.

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  2. Anónimo4:27 p.m.

    Buenas tardes, muchos saludos desde Mérida. He leído oportunamente su artículo del día de hoy "¿De verdad los hispanos no queremos a Obama?". Me gustaría que con su conocimiento del tema y por el hecho de vivir en los Estados Unidos me pudiera responder algo acerca de Obama. Veo que no aparece ningún mail suyo aca.
    Me comenta un amigo americano que algunos compatriotas suyos tienen algo de miedo de votar por Obama porque tiene cierta influencia musulmana o algo por el estilo que haría peligroso que el fuera presidente porque le daría entrada a terroristas y bla bla bla. La verdad de entrada yo no lo creo ni le veo el nexo, pero me gustaría saber que ha oído o de donde pudiera haber salido esto.
    Muchos saludos y gracias, ojala pueda responderme a cachopuerto@gmail.com
    Saludos
    José Carlos Puerto Patrón

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  3. Gracias por sus comentarios. Sobre la pregunta: El padre del senador Barack Hussein Obama (su nombre completo) fue un musulmán de Kenia. La madre de Obama es una mujer norteamericana anglosajona de Kansas, y atea.

    El padre de Obama lo abandonó cuando éste tenía 2 años, se divorció de su madre, y no tuvo ninguna influencia en su educación. De todas maneras, se afirma que el padre de Obama no era musulmán practicante.

    Obama asistió a escuelas en Jakarta, Indonesia, donde creció. En Indonesia la religión es el Islam, aunque no la versión extremista. Pero Obama también asistió a escuelas católicas.

    Obama reconoce que en su casa su mamá tenía el Corán, pero igual tenía la Biblia y libros budistas. Y que lo "arrastraba" a asistir a mezquitas igual que a iglesias, templos y sinagogas.

    Desde 1985, Obama se hizo miembro de la Iglesia Unida de Cristo, una iglesia negra de Chicago, a donde pertenece aún hoy en día.

    La cadena de derecha extremista FOX y otros medios han circulado rumores de que Obama es musulmán "disfrazado". De que no jurará ante la Biblia, en caso de ser electo, y de que no recita el "Juramento a la Bandera".

    Pero investigaciones de la cadena CNN y de la agencia AP descubrieron que todas esas acusaciones eran falsas. Fueron hasta Indonesia a investigar las escuelas a donde asistió Obama y eran laicas y de gobierno.

    El propio Obama ha desmentido todos esos rumores, y afirmó que él se considera cristiano practicante, y que sí juramentará ante la Biblia.

    Saludos

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