jueves, enero 31, 2008

Ultraconservadores se rebelan contra McCain

Por César Fernando Zapata

FORT MYERS, Florida — Los ultraconservadores norteamericanos están de verdad fuera de sus casillas.

Se la pasaron todo el año echando pestes de Hillary Clinton, comparándola poco menos que con el diablo.

Y le echaban porras a más no poder a su "gallo" del Partido Republicano, el ex gobernador de Nueva York, Rudolph Giuliani, quien parecía ser el seguro nominado a presidente.

Nomás que ahora que Giuliani se retiró (al quedar en un humillante tercer lugar en Florida), nos salen con que siempre no.

Y se dedican a echar pestes contra... un republicano, el senador John McCain, quien ganó las primarias de Florida, y llega a las elecciones del "Súper Martes" como el claro favorito de ser nominado candidato a presidente.

¿Dónde perdí el hilo? ¿No se supone que los conservadores DEBEN apoyar al Partido Republicano?

¡Hace horas apenas, la ultraconservadora comentarista Ann Coulter se atrevió a decir al aire en la cadena Fox que ella votaría por Hillary Clinton antes que por McCain!

¡Según ella, porque Hillary es "más conservadora" que McCain!

Sean Hannity, otro comentarista de radio de ultraderecha, se la ha pasado usando de "punching bag" a McCain, y acaba de pedir a sus oyentes que voten por su rival, el ex gobernador y multimillonario Mitt Romney, dizque porque éste sí es "un conservador de verdad".

Rush Limbaugh, quizá el comentarista conservador más famoso de la radio, se atrevió a decir que si McCain logra la nominación, "destruiría" al Partido Republicano.

¿Qué pasa? ¿No se pasaron estos tipos todo el año cacareando que "el pueblo norteamericano estaba HARTO"? ¿Que iba a HABLAR FUERTE Y CLARO a la hora de las elecciones? ¿Que los VERDADEROS conservadores no se dejarían engañar por la "manipulación" de los medios "vendidos"?

Bueno, las elecciones primarias de Florida ya fueron, las primeras elecciones "reales", en un estado grande, diverso racial, política y económicamente, como lo es Estados Unidos.

Más importante, fueron elecciones "cerradas", o sea que sólo los miembros registrados de cada partido podían votar por su candidato, ningún extraño o arribista.

El pueblo, por fin, habló. Pero lo que dijo "fuerte y claro" no les gustó a los "ultras": Queremos que John McCain sea nuestro candidato.

Y por mucho: Casi el 35 por ciento de los electores registrados del Partido Republicano en Florida eligió a McCain.

Pero eso no les gustó a los ultraconservadores. (A los "ultras" de todo el mundo sólo les gustan las elecciones cuando las ganan ellos. Cuando no, no "valen".)

John McCain ha sido republicano por más de veinte años. Es un héroe de guerra condecorado (fue piloto en Vietnam, donde le derribaron su avión, y lo mantuvieron prisionero cinco años, sometiéndolo a espantosas torturas). Es una persona respetada en Washington, con experiencia y peso.

¿De dónde les sale ahora la rabia a estos presuntos conservadores? ¿No debería ser en este momento cuando deberían cerrar filas con el candidato conservador? Sobre todo cuando se les viene la aplanadora Hillary (u Obama) de cara a las elecciones presidenciales de Noviembre.

El problema es que McCain sí es un candidato republicano y conservador, pero lo que les arde a los extremistas es que no es uno de ellos.

McCain siempre ha estado más al centro del espectro político. Acordémonos, por ejemplo, que fue el único político republicano que patrocinó una propuesta de legalización migratoria, junto con el senador demócrata Ted Kennedy el año pasado.

Su intención, en caso de ser electo presidente, es otorgar documentos a los más de 12 millones de inmigrantes que no los tienen, y establecer un programa de trabajadores temporales.

También apoyó la famosa "Dream Act", la propuesta de ley que permitiría a los alumnos indocumentados (que llegaron de niños a Esatdos Unidos) recibir la residencia permanente si continuaban sus estudios.

No solamente en el tema migratorio McCain se ve más "liberal". En el asunto de los seguros médicos, ha dicho que apoya una reforma porque "cuestan demasiado", y su prioridad máxima será imponerles un tope.

O sea, para ser republicano, McCain es bastante demócrata. Por eso los extremistas están parados de pestañas, casi al borde del infarto.

¿Dónde quedó el caballero andante que los iba a defender de la dragona Hillary, o el ogro Obama?

Se los cambiaron por un "rojillo" disfrazado de conservador. O al menos eso piensan ellos.

Pero McCain no es ningún liberal. Se opone al aborto, pero ha comentado que prohibirlo sería peor, pues muchas mujeres correrían riesgo al hacérselos "a escondidas", según una entrevista que concedió a CNN en 1999.

La revista Time recordó hace poco que en una comida años atrás, McCain era felicitado por mucha gente que lo reconocía, y todos le preguntaban porqué no se postulaba a presidente, "aunque sea como independiente o como demócrata".

McCain agradecía, se despedía y luego volteaba los ojos de sorpresa. "¡Pero si yo soy republicano, por Dios!", comentaba, según Time.

Al parecer, no lo "suficientemente" republicano para los ultraconservadores, quienes ya se están rebelando contra "su" candidato.

McCain ha acaparado respaldo de importantes figuras del Partido Republicano, como el gobernador de Florida Charlie Crist, el senador del mismo estado Mel Martínez, y recientemente, el gobernador de Texas Rick Perry y el de California Arnold Schwarzenegger (otro al que los "ultras" acusan de ser un demócrata disfrazado por apoyar reforma a los planes de salud, incluír demócratas y minorías en su gabinete y hasta "coquetear" con los indocumentados).

Lo más increíble de todo: McCain acaba de recibir el apoyo abierto y total de su hasta hace poco rival, Rudolph Giuliani.

Sí, el mismo Giuliani que los "ultras" querían ver en la Casa Blanca. ¿Qué pasó entonces con ese apoyo que le estaban dando? ¿No lo merecería McCain?

Yo no sé qué vaya a pasar, son elecciones de pronóstico reservado.

El pueblo norteamericano está harto de los republicanos en el poder. Después de la desastrosa administración de George W. Bush, lo último que los electores quieren es a otro republicano en la Casa Blanca, según demuestran las encuestas.

El país está listo para un cambio.

Pero lo que hasta ahora se veía como "inminente" (la elección de la demócrata Hillary Clinton) podría no serlo tanto si le ponen como contendiente a un conservador moderado y conciliador, como McCain.

Sería una buena elección para muchos que están cansados de tanto extremismo.

Pero no para los "ultras" republicanos.

Éstos son claros: O estás con nosotros, o estás contra nosotros. Si no piensas exactamente igual que nosotros, eres enemigo.

Irónicamente, estos "ultras" de derecha se entenderían perfectamente bien con los "ultras" de izquierda de otros países, como México: Aunque se digan distintos, la realidad es actúan como hermanos de siempre.
www.cesarfernando.com

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