sábado, diciembre 22, 2007

Asesinatos de inmigrantes en Estados Unidos: Peor que crímenes raciales

De nuevo ocurrió: Cuatro inmigrantes mexicanos en el poblado de Sharonville, Ohio, fueron asesinados a cuchilladas días atrás, y no se sabe de los responsables.

Según la Policía, el móvil pudo haber sido robo (aunque encontraron más de 1,000 dólares en uno de los cadáveres), pero no falta quien afirma que el crimen pudo tener tintes raciales.

No lo sabemos. Pero más que racial, los asesinatos de inmigrantes mexicanos (sobre todo indocumentados) no son nada nuevo, pasan casi todos los días.

En Dallas, donde viví, eran constantes estos crimenes. Aca en la tranquila y paradisiaca Florida, lo mismo (o peor, si se toma en cuenta la menor población).

En Fort Myers, la zona de la Palm Beach Boulevard (al noroeste de Fort Myers) es donde más se dan estos asesinatos de inmigrantes. Es un área empobrecida, donde viven negros e hispanos de bajos recursos.

Estos casos siempre siguen un patrón:

1.- Las víctimas son indocumentados mexicanos o centroamericanos, generalmente hombres que no tiene familia en Estados Unidos.

2.- Los asesinatos ocurren en la noche y en fin de semana. O en día de pago.

3.- Los inmigrantes atacados siempre traen dinero en el bolsillo. En efectivo.

4.- Usualmente los atacantes son afroamericanos (negros), aunque hay de todo.

5.- Son personas que no tienen cuenta de banco.

Entre las bandas y pandillas de afroamericanos e hispanos ya se corrió la voz de que a los "paisanos" no les gusta meter su dinero al banco, y que lo traen en la bolsa. A tal grado, que ya los llaman "Walking ATM's" ("Cajeros Automáticos Ambulantes" ). Los ladrones esperan la oportunidad para atacarlos en un rincón oscuro, o por la madrugada.

Es verdad, los crímenes de odio racial han aumentado en Estados Unidos. Sobre todo contra hispanos, según estadísticas del FBI.

Pero esta clase de robos, más que raciales, son algo peor. Porque los delincuentes se aprovechan de la ignorancia de los inmigrantes para quitarles su dinero. Y de paso su vida.

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