sábado, noviembre 17, 2007

Aumentarán pueblos "fantasmas" en EE.UU... y deportados desempleados en México

DESDE LAS ENTRAÑAS DEL MONSTRUO

Por César Fernando Zapata

FORT MYERS, Florida — "Cuando recién llegué aquí, este lugar creció tan rápido que a veces sentía que estaba en un pueblo del "Viejo Oeste'", me relató Ana Dubra, una maestra española de high school, cuando yo llegué por primera vez a Fort Myers, en mayo de 2006.

Parece mentira que eso fuera hace poco más de un año. Hoy en día, en noviembre de 2007, esto sigue pareciendo un pueblo "del Viejo Oeste"... pero fantasma.

En el Suroeste de Florida, barrios enteros se han vaciado. El Condado Lee (que incluye las ciudades de Fort Myers, Cape Coral, Lehigh Acres y Bonita Springs, con un total de unos 500,000 habitantes) ya emitió la señal de alerta ante el surgimiento de montones de casas abandonadas. Donde quiera se ven viviendas solas, con el pasto crecido y hasta abiertas. Casas de las cuales sus habitantes salieron un día (quizá intempestivamente) y no volvieron.
Casas fantasmas, en barrios fantasmas.

Cierto, buena parte de esa reducción de población se debe al desempleo, después de que la "burbuja" inmobiliaria se reventara. La zona creció gracias a la llegada de trabajadores que llegaban por la construcción de fraccionamientos y casas. Al pararse la construcción, se acabaron los trabajos y la gente se fue.

La mayoría de esos trabajadores que llegaban eran inmigrantes.

Por eso, en buena medida, esa salida de personas (sobre todo inmigrantes latinoamericanos) tiene qué ver con el endurecimiento de las redadas migratorias, y el miedo de familias inmigrantes de ser deportadas.

Es un fenómeno que ocurre en todo el país.

Según el Instituto de Mexicanos en el Exterior, las deportaciones de indocumentados mexicanos desde Estados Unidos alcanzarán 1 millón de personas al año.

Esto es serio, si se toma en cuenta que entran entre 400,000 y 700,000 indocumentados a Estados Unidos anualmente, según estadísticas del Servicio de Inmigración y Aduanas.

O sea, están deportando más de los que entran. Y no es raro que dentro de algunos meses o un par de años, se note una reducción de la población indocumentada.

Y esto no parece que pare pronto, porque los gobiernos locales siguen imponiendo leyes que obligan a los indocumentados a irse, como como prohibición de darles licencias de manejo, redadas de policías que actúan como agentes de Inmigración y sanciones a quien rente casas o dé trabajo a indocumentados.

Las ciudades de Hazelton, Pennsylvania, Avon Park, Florida y Farmers Branch, Texas, no son las únicas que han aprobado leyes municipales que enfocadas en ahuyentar a los indocumentados y sus familias. Cada día se suman más y más ciudades.

El Movimiento por una Reforma Migratoria Justa (FAIR, por sus siglas en inglés), un grupo que se opone a los indocumentados, tiene en su website una lista de 128 ciudades y condados de 29 estados que ya aprobaron o están considerando aprobar leyes relacionadas con los indocumentados —en su mayoría en contra.

Cierto, la mayoría son ciudades pequeñas y en estados no muy poblados (como Oologah, Oklahoma, o Gaston, Carolina del Sur). Pero la lista crece día a día.

Y hay otras ciudades que no están en la lista, cuyos gobiernos no han aprobado leyes antiinmigrantes, pero cuyas policías están realizando operativos conjuntos con el Servicio de Inmigración para detener y deportar a cuanto indocumentado se encuentren manejando (aunque no lo sea, con tal de que tenga cara de indocumentado basta). Como Irving, Texas, o Naples, Florida.

El problema es grave, y crecerá. Lo malo es que en México sólo se darán cuenta de la magnitud cuando tengan el problema encima.

Si esto sigue así, dentro de dos años la población de México habrá crecido en 2 millones de desempleados. Y no hay un plan para enfrentar esa crisis.

Sí, ya sé que recientemente la Sra. Elvira Arellano salió en los medios "exigiendo" al presidente de México Felipe Calderón que "haga algo para detener las deportaciones".

(Sinceramente no tengo la menor idea de qué pudiera hacer Calderón para obligar a Estados Unidos a detener las deportaciones. Sería como si el gobierno de Croacia le exigiera a Brasil hacer lo que ellos le digan.)

Doña Elvira se ve muy bien en la tele, pero si se quiere tener efectos reales para enfrentar el problema sería crear más empleos en México.

Porque no se trata de tratar los síntomas (la emigración de mexicanos a Estados Unidos) sino la enfermedad (la falta de empleos en México).

Es precisamente esta actitud equivocada la que usa el gobierno norteamericano al atacar los síntomas del problema en vez del origen.

Si siguen empeñados en esta actitud, entonces deberán enfrentar los efectos negativos de esa política.

Como el aumento de los "pueblos fantasmas".

E-mail: cfzap@yahoo.com
www.cesarfernando.blogspot.com

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