sábado, septiembre 22, 2007

Indocumentados de EU ahora buscan el "Sueño Canadiense"

Desde las Entrañas del Monstruo

Por César Fernando Zapata

FORT MYERS, Florida — La familia Martinez está desesperada.
Tienen casi diez años en Estados Unidos, y su "Sueño Americano" parece que se está derrumbando.
"Ya estoy decepcionado", dijo Enrique, el padre de familia originario de la Ciudad de México, y quien trabaja en una empresa limpiando restaurantes.
La terrible situación por la que pasa la industria de la construcción en Florida, donde viven, les ha afectado a tal grado, que incluso van a perder su casa recién comprada en enero.
"Antes ganaba 800 dólares a la semana. Ahora, a duras penas llego a 500", se lamentaba Enrique.
Su esposa, Anabel, también trabaja como pintora de casas, pero igual, las cosas han ido de mal en peor.
"Tenemos amigos y familiares que mejor se regresaron para México, de tan difícil que está la cosa", explicó la Sra. Martínez.
La familia tiene dos hijos, un hijo de 20 años y una hija de 19, ambos con estudios en Estados Unidos, pero sin posibilidad de entrar a la universidad por ser emigrantes extranjeros.
"Mi hijo mayor logró 60 mil dólares en becas pero no las puede cobrar", explicó el Sr. Martínez. "Mejor se va a ir a México a estudiar".
Aunque suene lamentable, su situación no es exclusiva de los Martínez. A lo largo y ancho de todo Estados Unidos, miles de inmigrantes que dependían de la industria de la construcción están mudándose a donde haya trabajo.
Inclusive más al norte, a estados como Ohio. O incluso, a Canadá.
Recientemente, una organización comunitaria de Naples, Florida, llamada Jerusalem Haitian Community Center, estuvo promocionando que les conseguirían legalización en Canadá a cualquier inmigrante indocumentado en Estados Unidos.
Por 400 dólares por persona, la organización llenaba a inmigrantes unos documentos, les daba una fecha y un punto de cruce en la frontera del estado de Michigan con la provincia canadiense de Ontario, y los enviaba a solicitar estado de refugiado en el país de la hoja de maple.
Según dijeron el trámite solo lo pueden hacer ciudadanos mexicanos, colombianos y haitianos.
Jacques Sinjuste, el director del centro, es de origen haitiano.
Cuando se supo de esto, la oficina de Jerusalem Haitian se llenó. Cientos de personas acudían desesperadas a buscar una salida a Canadá.
"Me encontré a una familia mexicana, que me decía que se iban a ir todos", comentó Jorge Briones, un inmigrante mexicano quien trabaja de cocinero en un restaurante de Estero, Florida. "Me dijeron: ‘¿pues qué podemos hacer, si aquí ya no nos quieren?’"
Pero semanas después, se difundió en la televisión local que la organización Jerusalem Haitian estaba siendo acusada de fraude, pues se corrió la voz de que el trámite era falso y varios inmigrantes habían sido detenidos por el gobierno canadiense al intentar cruzar.
Se rumoró que incluso algunas personas habían sido deportadas a México y Colombia.
Esto causó que las oficinas de Jerusalem Haitian se llenaran de nuevo, pero de gente que exigía su dinero.
"Nosotros les regresamos su dinero a todo mundo", explicó Sinjuste.
Pero no todos piensan igual.
"A mí me dijeron que no me iban a dar mi dinero, porque era mexicano y los mexicanos sí podemos cruzar", se quejó Briones.
Incluso, Sinjuste le dio el teléfono de una persona, de nombre Miguel Urbina, quien supuestamente ya había logrado cruzar.
"A la mejor es puro cuento", dijo Briones. Pero de todas maneras, llamó.
Contestó una mujer, que se identificó como Millie Urbina, esposa de Miguel Urbina.
"Sí, ya estamos en Canadá", confirmó la mujer. "Estamos en Windsor, Ontario."
Dijo que el trámite era cierto. "A nosotros nos fue bien, gracias a Dios, pero no podemos hablar por otros".
Lo mismo confirmó la Sra. Gloria Hernández, directora de Inmigrantes Unidos por la Libertad, una organización hispana de Immokalee, Florida.
"Yo lo vi con mis propios ojos, acabo de venir de Canadá y pasaron siete familias", dijo la inmigrante mexicana.
Aseguró que ella manejó personalmente hasta Detroit, Michigan, con las familias, para comprobar que el trámite era verdadero. "De allá vengo, precisamente".
"Hospedaron a las familias en un hotel y les llevaron almuerzo al día siguiente, cortesía del gobierno canadiense", explicó. "Les dieron un vale de 10 días para que buscaran casa y hasta les depositaron dinero en una cuenta de banco".
Informó que los mexicanos están siendo aceptados por el gobierno canadiense como "refugiados económicos".
Pero el gobierno canadiense no sabe nada al respecto, aunque aceptan que los mexicanos sí pueden entrar sin visa.
"Los mexicanos no necesitan visa para venir a Canadá", informó Marina Wilson, vocera del Ministerio de Inmigración y Ciudadanía de Canadá, entrevistada por teléfono. "Pero cualquier persona del mundo puede solicitar entrar como trabajador capacitado, estudiante o refugiado".
Este trámite se debe hacer en las embajadas y consulados canadienses en el exterior, explicó.
Dijo que desconocía de alguna oficina como Jerusalem Haitian Community Center que pudiera hacer esos trámites desde Estados Unidos.
Explicó que al llegar a Canadá, los solicitantes de refugio deberán pedirlo ante un oficial de Inmigración. Si les acepta la solicitud, pueden entrar pero deberán esperar una cita ante un Comité de Inmigración que analizará si su petición tiene mérito. Mientras llega su cita, pueden permanecer en el país. "El Comité les dirá si aceptan o no la solicitud de asilo", dijo. "Esta espera puede ser de meses".
Lo que no pueden hacer los inmigrantes es pedir refugio desde la frontera de Estados Unidos. "Canadá tiene un acuerdo con Estados Unidos para que los refugiados pidan asilo en un tercer país, no al entrar", aclaró la vocera. "Los mexicanos no pueden reclamar asilo como refugiados".
Los trámites se pueden iniciar en internet en el sitio del Ministerio canadiense de Inmigración y Ciudadanía, en la dirección www.cic.gc.ca. El sitio está en inglés y francés.
Según el Ministerio de Inmigración y Ciudadanía del gobierno canadiense, en 2006 se aceptaron un total de 251,649 residentes permanentes. De estos, 32,492 fueron refugiados, 138,257 inmigrantes económicos y 105,949 fueron trabajadores capacitados.
Los países de donde proviene la mayoría de los inmigrantes a Canadá son China, la India, Filipinas, Paquistán y Estados Unidos. El país latinoamericano que más inmigrantes envía a Canadá anualmente es Colombia, con 5,813. México, el otro país latinoamericano con más inmigrantes en Canadá, envió 2,830 personas en 2006.
Los mexicanos están, junto con Estados Unidos, a la cabeza como los trabajadores extranjeros más numerosos en Canadá, según el Ministerio. En 2006 entraron 16,841 trabajadores americanos y 13,933 mexicanos. 31,214 del total de trabajadores extranjeros de todo el mundo eran profesionales.
En el sitio de internet de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social de México, se promueve un programa de trabajadores huéspedes, que es "totalmente gratuito y está abierto tanto para hombres como para mujeres".
A los mexicanos que deseen participar, se les piden requisitos simples, como ser campesino o jornalero, tener de 22 a 45 años de edad, escolaridad mínima de tercero de primaria y máxima de tercero de secundaria.
También se necesita estar casado o en unión libre y de preferencia tener hijos, así como vivir en una zona rural.
Pero el reclutamiento se realiza en oficinas del Servicio Estatal de Empleo de todo México, no en Estados Unidos, según informa la Secretaría del Trabajo. La dirección central es en Lucas Alamán 165, 1er. Piso, Col. Obrera, Deleg. Cuauhtémoc, México, D.F. 06800.
Según el diario canadiense Ottawa Globe and Mail, el embajador mexicano en Canadá, Emilio Goicoechea, reconoció que miles de sus compatriotas están "escapando del sentimiento antiinmigrante en Estados Unidos".
Dijo que temía que este flujo se convirtiera "en una inundación", causando que Canadá impusiera requisito de visa a los mexicanos.
Según el diario, 220 personas en su mayoría mexicanas se han presentado en las últimas tres semanas en la frontera de Windsor y solicitado estatus de refugiado.
"No tenemos los recursos ni la infraestructura para enfrentar esto", comentó el alcalde de Windsor, Eddie Francis, según el Globe and Mail.
Mientras se decide o no la cuestión, la voz se está corriendo, y los inmigrantes seguirán llegando con esperanza de lograr una legalización en Canadá que no pudieron lograr en Estados Unidos.
La familia Martínez de Florida era una de ellas.
"Ya habíamos vendido todo para irnos", dijo la Sra. Anabel Martínez. "Ya teníamos nuestros papeles y todo".
Pero los detuvo los rumores de deportaciones y de que todo esto fuera un fraude.
"(Jerusalem Haitian) cobran $400 dólares y dan las mismas formas que uno puede bajar de internet gratis", dijo Stephany Martínez, hija de la familia quien vio como operaba la organización y ayudó a varia gente a llenar las formas. "Sólo les piden dinero, dinero, dinero".
Ahora, las autoridades canadienses temen que el rumor se extienda a todo Estados Unidos, y que más gente acuda a la frontera o a ser estafada por organizaciones que supuestamente les ayuden a cruzar a Canadá legalmente.
"Si allá nos tratan mejor que aquí, me voy", dijo por su parte Jorge Briones. "Aquí en este país ya me siento como perseguido".

No hay comentarios.:

Publicar un comentario