jueves, febrero 08, 2007

Terremotos en California, tornados en Texas, ¿y en Florida? Terremotos, tornados... y huracanes

DESDE LAS ENTRAÑAS DEL MONSTRUO

Por César Fernando Zapata

FORT MYERS, Florida — Aquel 28 de marzo de 2000 fue martes, me acuerdo bien, porque estaba como ahorita, sólo en una oficina, ante una computadora en Dallas terminando la edición de un periódico.

Como a las 6 de la tarde vi en la ventana de la oficina que el cielo se estaba ensombreciendo. No le di mucha importancia porque estaba apurado.

"Un periódico tenía que salir..."

Minutos más tarde, noté que comenzaba a llover. Oí el viento muy fuerte, y la lluvia pegaba como pedradas en el techo.

Al salir, ya de noche, me enteré que la lluvia y el viento tan raros eran porque varios tornados estaban pulverizando zonas del norte de Texas.

En casa, vi imágenes en televisión del centro de la ciudad de Fort Worth, Texas, cercana a Dallas.

O mejor dicho, de lo que quedaba del centro.

Uno de los tornados entró al centro de la ciudad, una zona llena de edificios de oficinas y cafés al aire libre. Y lo hizo pedazos en pocos minutos.

Parecía una zona de guerra en Medio Oriente: Autos y camiones llantas arriba, todas las ventanas de los rascacielos rotas, de donde colgaban escritorios, computadoras y archiveros.

Algunos habían terminado pisos abajo, en mitad de la calle.

En el suburbio de Arlington, vecindarios completos fueron aplastados por varios tornados.

En total, hubo millones de dólares en pérdidas y curiosamente, sólo cinco muertos. Uno de ellos un adolescente hondureño empleado de una pizzería en Arlington. Cuando vio la granizada, salió a proteger una camioneta que acababa de comprar —su primer auto. Un pedazo de hielo del tamaño de un balón de futbol le cayó en la cabeza y lo mató.

Tras ver esto, me asaltó el mismo sentimiento cuando vivía en la costa del Golfo de México, en Tampico, Tamaulipas: El temor a desastres naturales, como huracanes.

Pero un huracán por lo menos te avisa con días de anticipación, pensé mientras veía las imágenes de la devastación en Texas. Un tornado en cambio, te da cinco minutos de aviso, si bien te va.

No me gustaría ver a mi familia en tal riesgo, pensé. Por eso, siempre quise mudarme a un sitio "más seguro".

¿Pero dónde?

Todo el centro de Estados Unidos —de Illinois a Texas— quedaba descartado, por supuesto, por ser el "corredor de tornados".

¿California? Nunca. No me gustaría que me cayeran diez pisos en la cara mientras duermo, durante un terremoto. Además, hay incendios forestales.

¿Y qué tal la costa este? Tampoco. Las nevadas pueden ser más destructivas y molestas que los huracanes.

Al final, me mudé a Florida. Y claro, todo mundo me dijo que estaba loco, que si no había pensado en los huracanes.

Claro que sí, respondí. Pero nací y crecí en costa. En Florida sí hay huracanes, pero te avisan con días de anticipación. Nada de terremotos o tornados que te salen de golpe y porrazo y no te dan chance ni de salir corriendo.

El gusto me duró poco.
A los dos meses de llegar a Fort Myers, Florida, ocurrió un terremoto en el Golfo de México, a unas 200 millas al suroeste de Tampa.

Fue tan fuerte, que los científicos temían qque causara un "tsunami", el cual hubiera barrido toda la costa este de la península. Por fortuna, no pasó a más.

Pero el riesgo existió.

La semana pasada, tres tornados hicieron pinole varias poblaciones al norte de Orlando, en el centro de Florida, a unas 3 horas de aquí.

Sin avisar. Sólo hubo una alerta por televisión minutos antes, que casi nadie oyó por ser de madrugada.

Lo peor: Unas veinte personas perdieron la vida, y cientos más se quedaron sin hogar. Las imágenes de la devastación me hicieron acordarme de Texas.

Cierto, Florida es un estado muy preparado contra huracanes, pero quizá ahora deberían considerar un sistema contra tornados.

En Texas hay altavoces en las calles, que suenan una alarma pública en caso de que se reporte alguna de estas emergencias.

(Rara vez funcionan bien, claro, pero la idea es buena.)

Primero huracanes, luego terremotos ¿y ahora también tornados?

(Eso sin mencionar los potenciales "tsunamis".)

¿A dónde me vine a meter?, pensé.

Cuando vine a Florida, me dijeron que aquí había “más de todo”.. pero nunca me imaginé que se referían a ESTO.

¿Qué lugar será el más seguro para vivir? ¿Donde nunca ocurran catástrofes que te obliguen a salir corriendo de tu casa en paños menores... o a veces ni eso?

Comencé a investigar. Y lo que encontré no me gustó.

Me enteré que científicos de todo el mundo están hallando asteroides en el espacio de más de 150 metros de diámetro, que pudieran chocar con la tierra y liquidarnos como especie en cualquier momento.

En la página de internet de la NASA afirman que ya detectaron 842 asteroides, pero hay muchos más, que pueden caer en cualquier parte del planeta.

Pero esto no es verdad. Los asteroides no van a caer "en cualquier parte".

Yo ya sé dónde va a caer el primero de ellos...

E-mail: cfzap@yahoo.com
www.cesarfernando.blogspot.com

2 comentarios:

  1. Anónimo2:59 p.m.

    Pues sí Don Fercho, ya no hay lugar seguro sobre la faz de nuestra querida y sobreexplotada mami tierra. No soy científico ni Al Gore, pero, aparentemente, la culpa del incremento de los desastres naturales en todo el orbe tiene que caer sobre nosotros mismos, así que ni modo. Yo me iba a hacer astronauta para irme a vivir a otro planeta pero mejor aqui me quedo, capaz que en el espacio me da un ataque de celos o algo así.

    Saludos

    Aníbal

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  2. Anónimo5:54 p.m.

    donde va a caer el primer asteroide???????

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