viernes, marzo 17, 2006

Albañiles y sirvientas mexicanos en EEUU: Clase media, no pobres

DESDE LAS ENTRAÑAS DEL MONSTRUO

Por César Fernando Zapata

DALLAS, Texas — Enrique es mexicano, y vive desde hace más de diez años en Texas. Aca se casó y tuvo sus tres hijos.
Él y su esposa compraron una casita, la que terminaron de pagar hace años. Es una casita barata y de madera, pero toda suya. Tiene su jardín, su porche, tres cuartos, cocina, baño y un garage.
También tienen dos vehículos: una camioneta pick-up Ford F-150 modelo 2004, y un carrito cuatro puertas del 2005.
La familia sale a comer una o dos veces a la semana. Y participan o colaboran en fiestas con amigos y familiares casi cada quince días. A Enrique le encanta hacerle al chef en la parrilla y su especialidad son las fajitas de res, aunque los chicharrones y pollos rostizados son legendarios entre la tropa.
En fin, la familia no es rica, pero vive bien. Aunque a veces batallan con las deudas.
Se me olvidaba: Enrique (quien pidió no identificarlo con su verdadero nombre) es indocumentado. Entró ilegal caminando por el desierto de Texas, por allá de 1995. En México no tiene estudios terminados ni de secundaria.
Su esposa igual, es inmigrante mexicana, aunque con muchos años en Estados Unidos.
Enrique es un obrero, no especializado. Trabaja en lo que caiga: construcción, carpintería, pintura, y hasta de vez en cuando, se avienta a cocinar uno que otro banquetito por pedido.
Su esposa trabaja limpiando casas. Y parece que le va bastante bien.
¿Un albañil y una sirvienta, que no terminaron ni siquiera la escuela, viven así de bien?, se preguntará usted. ¿Con casa propia, con cochera y jardín, y dos carros casi nuevos? ¿Que salen a comer seguido y viven más o menos bien?
No coincide con la idea que tenemos de los albañiles y las sirvientas, clases pobres en México. En cambio, Enrique se vive una vida que ya envidiarían muchos mexicanos de clase media.
Es cierto. Pero el caso de la familia de Enrique no insólito. Casi es la regla, más que la excepción...
...en Estados Unidos.
Porque en este país, los albañiles y las sirvientas no son necesariamente pobres. Muchos son clase media, y cuentan con dinerito para darse algunos lujos que sería imposible tener en México o cualquier otro país de Latinoamérica.
O quizá hasta del mundo.
Pero no solo los albañiles y las sirvientas pueden vivir decentemente. Igual les pasa a los jardineros, los meseros, los pintores y las niñeras.
Claro, hay de todo. Me he encontrado con obreros que les va muy mal. Algunos no hallan chamba. Los que la tienen, no ganan lo que necesitan. Y si lo ganan, no pueden con las deudas.
Pero en general, los inmigrantes que hacen trabajos manuales en Estados Unidos no son pobres. Son clase media. Y lo interesante, es que no se conforman con quedarse donde están, sino que luchan por salir adelante.
Según la Oficina del Censo, las familias hispanas de Estados Unidos tenían en el 2004 un ingreso promedio de $34,241 dólares, o sea unos 390 mil pesos mexicanos al año. O sea, las familias hispanas ganan un promedio de 650 dólares por semana, alrededor de 7 mil pesos mexicanos.
Con todo esto, no se compara con el ingreso promedio de los anglosajones. La familia promedio "blanca" ganó en ese mismo año $48,977, casi 50 mil dólares. Sería un salario de unos 950 dólares a la semana, casi 11,000 pesos mexicanos.
Aún así, los hispanos somos, en mayoría, "pobres": El 22.3 por ciento de nuestras familias están clasificados así por el Censo... y sigue aumentando.
A pesar de todo esto, los hispanos compramos más y más cada vez. El poder de compra de las familias latinas crece desaforadamente: En 1990 era de $222 mil millones de dólares, y para el 2004 se calculaba en $686 mil millones. Para el 2009 se piensa que llegará a casi un billón de dólares... y seguirá aumentando más del 8 por ciento al año (casi el crecimiento de China).
Quizá ganemos poco, pero somos buenos "clientes". (O "manirrotos", como dirían por allí.)
Esto causa otro hecho terrible: Los inmigrantes no ahorramos. Todo nos lo chutamos en ropa, comida, carros, cines, películas y vacaciones... Y se acabó. De acuerdo con el Banco de la Reserva Federal, la familia promedio (anglosajona) tenía bienes totales con valor a más de 500 mil dólares. Mientras, los hispanos y otras razas tenían apenas $153 mil dólares guardados o invertidos. (Esto incluye ahorros, casas, carros, inversiones, etc.)
Muchos hispanos y negros no compran acciones de la Bolsa ni bonos, y la mayoría no posee casa propia, por eso carecen de las ganancias que el americano anglosajón puede conseguir invirtiendo.
Aún así, la oportunidad de vivir bien está. Gana bien. Tiene bienes. Tiene carro, casa... y se acabó.
Enrique y familia revisan las cuentas en la mesa de la cocina. Se mortifican al ver las deudas cada fin de mes, y estiran el salario como chicle para que alcance.
A Enrique lo andaban corriendo semanas atrás de una obra donde encontró chamba. Dizque porque "el trabajo anda despacio". Andaba preocupado, pensando qué iría a hacer. "A la mejor me meto a la escuela, a estudiar soldadura... Esos ganan muy bien", comentaba pensativo.
A fin de cuentas no lo despidieron: Las cosas se compusieron, y ahora lo hacen trabajar hasta fines de semana, ganando horas extras.
Siguen viviendo bien, aunque apretados. Todo sube, menos los sueldos, se quejan. Y los niños crecen y necesitan ropa más cara, libros para la escuela, salidas de vez en cuando.
Pero no se desesperan. Aunque no ahorran, tratan de aprovechar lo más que pueden trabajando. Porque saben que, por lo menos, la oportunidad existe. Al menos potencialmente.
¿Cual es la diferencia con Latinoamerica? Un radioescucha de un programa de radio lo puso muy claro una vez: "Porque aca hay gente rica que tiene mansiones y yates, pero si eres de clase media puedes aspirar a tener si no una mansión, al menos una casita propia. Si no un yate, sí un botecito para pescar. Y eso no se puede en nuestros países".
Por eso, no es de extrañarse, que muchos mexicanos emigren a Estados Unidos. A pesar de las redadas y las detenciones en la frontera, casi medio millón logran entrar cada año, según cifras de Washington. Aún con todos los agentes y la alta tecnología que el país más avanzado del mundo ponga en la frontera.
Los inmigrantes venimos a trabajar. No a "invadir", ni a "imponer" nuestra lengua ni nuestra "cultura".
No tenemos la intención de ser soldados de la "Reconquista" de Texas, Arizona o California. Eso es lo último que nos pasa por la mente mientras cruzamos a pie el desierto o nadamos por el Río Bravo.
Tampoco venimos aca con la ilusión de volvernos Bill Gates. Simplemente llegamos para, de perdido, no ser pobres.
No para que nos regalen nada, sino a trabajar para por lo menos, vivir decentemente. ¿Es eso mucho pedir?

7 comentarios:

  1. ¿mmmhhh? vaya,.. lo que si me gustaria saber es que ¿que creias antes de conocer esta historia? ¿acaso no sabias por que se ivan?,..

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  2. Hola, dejeme decirle que leo su columna en el periodico desde hace algunos meses, y siempre me parece interesantisima, tengo 20 años y mi papa emigro hace aproximadamente 3 años, por lo tanto siempre estoy ansiosa de conocer mas acerca de como vive la gente en E.U, en particular los mexicanos que se van para alla.

    Siempre es un gusto leerle!!!

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  3. Estoy de acuerdo con usted que un albanil o una sirvienta puede vivir mucho mejor de lo que podrian llegar a aspirar en Mexico, pero decir que forman parte de la clase media es como dirian los gringos "stretching the truth".

    Hay que tomar en cuenta que el costo de vida es mas alto aca tambien, asi que cifras absolutas como 34,000 dlls al anio, aunque quizas se oigan impresionantes en el contexto mexicano, aqui no es la gran cantidad de dinero.

    su paisano Tampiquenio,

    Andres

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  4. Hola, un poco tarde respondiendo, pero por fin aquí estamos...

    Elver: Generalmente, los que mexicanos pobres que emigran a EE.UU. no lo hacen por volverse ricos, ni siquiera para cambiar "de estatus social". La respuesta más mencionada es: "Para hacer un dinerito". O "darles un mejor futuro a nuestros hijos".

    Y resulta que llegan a EE.UU. y les va bien. Mejor de lo que pensaban. Si aspiraban a rentar un departamento, terminan comprando casa. Si aspiraban a comprarse un carrito, terminan con una "trocota" Suburban del año. Si aspiraban a comprarse una tele chiquita, terminan con su pantalla de 60 pulgadas.

    Les va mejor de lo que pensaban. Y sin quererlo, suben de estrato social. Y si planeaban al llegar quedarse "uno o dos años, hasta juntar un dinerito", acaban quedándose en EE.UU. y echando raíces. A eso se refiere el artículo.

    Claro, esto no es gratis. No a todos les va bien, sólo a los que están dispuestos a trabajar. A algunos otros les va mal, hay que decirlo. Todo depende de cada quien.

    Saludos
    CFZapata

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  5. Ana:

    Gracias por tus amables palabras. Ojalá sigas leyéndome, y escribiéndome aunque mis opiniones no siempre coincidan.

    Un saludo

    CFZapata

    PD: De donde me escribes? A donde emigró tu papá?

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  6. Andrés:

    Según el Depto. de Salud y Servicios Humanos de EE.UU., un salario de $20,000 Dls. al año o menos para una familia de 4, es uno de los parámetros de pobreza ($23,400 para una familia de 5). Es decir, estamos hablando de un salario promedio de $384 Dls. a la semana (para el primer caso), o de $450 / Semana (en el segundo caso).
    Si tú ganas más que eso, ya no eres "oficialmente pobre", sino como "Clase Media".
    Hay dos puntos importantes:

    1- No todos los "pobres" ganan eso. Hay quienes ganan mucho mas. Esto es un promedio hacia abajo. Es más, el salario mínimo "oficial" es de $6-7 Dls. la hora, pero hay barrenderos y limpia-oficinas mexicanos que ganan $12/hora... MÁS prestaciones.

    2 - Como toda estadística, esto puede ser engañoso: Si tú ganas UN DÓLAR MÁS que el límite, automáticamente quedas calificado como "Clase Media"... aunque en la práctica un dólar más no te sirva ni para comprar un chocolate.

    No hay verdades absolutas, es cierto, y los números en el papel pueden engañar. Por eso, yo me fui con un caso típico, real, de gente que conozco. Y aunque la familia de Enrique no es rica, siempre me pregunto qué hubiera pasado de haberse quedado en México.

    Gracias por leerme, y espero que no sea la última vez que nos escribamos.

    Saludos

    CFZapata

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  7. Efectivamente.
    Lo que mencionas es correcto, el objetivo no es enriqueserse, si no salir de la necesidad. Muchas mujeres llegan a trabajar como sirvientas o empleadas del hogar y son bien pagadas, mucho mejor que en sus países de origen.

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