viernes, febrero 03, 2006

¿Quiere triunfar en Estados Unidos? Entonces olvídese de ser mexicano y siéntase de raza blanca

DESDE LAS ENTRAÑAS DEL MONSTRUO

Por César Fernando Zapata

DALLAS, Texas — Hay una super-heroína famosísima, que ha triunfado en Estados Unidos.
Se trata de la Mujer Invisible. Es querida, admirada y reconocida a todas partes donde va. Tiene una legión de fans que están enamoradísimos de ella, y recientemente, fue electa como la mujer que todo hombre en Estados Unidos quisiera tener de novia.
¿Cómo le hizo? ¿Cuál es el secreto de su triunfo?
Aunque parezca mentira, el motivo del éxito de esta súper mujer no es su identidad, ni sus súper-poderes.
No, el secreto del triunfo de la Mujer Invisible es más simple, aunque suene chocante para algunos: Ella "la hizo en grande" en Estados Unidos porque renegó de sus orígenes... ¡MEXICANOS!
"Mi abuelo fue el único mexicano en su universidad..", recordaba la súper celebridad en una entrevista, difundida por el sitio de internet imdb.com. "Fue el único hispano en su trabajo, y el único mexicano en un club campestre de puros blancos... Trató de olvidar sus raíces mexicanas, porque nunca quiso que sus hijos se sintieran diferentes en Estados Unidos. Ni él ni mi abuela hablaron en español a sus hijos", agregó segura de sí misma.
Antes de seguir, déjenme aclarar algo. Primero, no existe la Mujer Invisible. De hecho, los superhéroes que a todos nos gusta ver en los cómics y en el cine, no existen. Nunca existieron.
Estas declaraciones las hizo no la Mujer Invisible de los monitos, sino su contraparte "real": Jessica Alba, la actriz que interpretó al personaje en la reciente película "Los 4 Fantásticos".
(¿Se acuerda? Eran aquellas aventuras sobre un equipo de superhéroes, compuesto por el Hombre Elástico, la Antorcha Humana, la Mujer Invisible y La Mole, el tipo fortachón hecho de piedras.)
Alba, nacida en 1981, es hija de un méxico-americano. Su papá, cuenta ella, es morenísimo, y le heredó sus inconfundibles facciones latinas, así como el color de su piel.
Cuando hicieron la película de "Los 4 Fantásticos", los productores la llamaron para dar vida a la súper blanca y súper anglosajona Mujer Invisible. Antes, había interpretado el papel principal en la serie de ciencia ficción "Dark Angel", con bastante éxito.
Jessica no tiene empacho en definirse como "americana" antes de sentirse "méxico-americana" o "latina".
Ni siquiera habla español, y no lo lamenta. Al contrario:
"Tuve una formación familiar muy americana. Me siento americana, y no hablo español", explica. "Tengo un buen acento porque crecí oyendo el idioma en el barrio, pero no tengo ni idea de lo que digo", según citas de imdb.com.
Por supuesto, esta actitud de Jessica Alba puede sonar insultante para muchos mexicanos y méxico-americanos, que toman bastante en serio su cultura y la conservan y defienden con dientes y uñas.
Pero no es raro entre muchos latinos en Estados Unidos que cada vez se sientan más "americanos" y "blancos" que "hispanos" y "morenitos".
Lo curioso es que, a aquellos hispanos que se sienten más "blancos" que "latinos", parece que les va mejor que a los demás.
De acuerdo con el Centro Pew de Estudios Latinos, una organización no partidista de Washington que realiza encuestas sobre la comunidad hispana de Estados Unidos, los hispanos que se identifican más como "blancos" tienen mejor niveles de educación e ingresos, y se involucran más en su comunidad, que aquellos que se identifican como "de otra raza" (mestizos o mulatos, por ejemplo).
El Centro Pew llegó a esta conclusión tras revisar las respuestas de la comunidad hispana durante el censo del año 2000 en Estados Unidos.
Hay que aclarar algo: A estos hispanos no les va mejor porque sean "blancos", en sí. De hecho, pueden ser de cualquier raza, o incluso "morenitos".
No, según el estudio, el secreto de los hispanos exitosos es no sentirse ajenos a los demás "gringos". Compiten con ellos de igual a igual, no piden dádivas ni consideraciones por ser "hispanos" y a veces hasta les ganan los mejores trabajos.
Es decir, se sienten tan "blancos" como cualquiera.
El nivel de "blancura" con que los hispanos se identifican, tiene más que ver con su sentimiento de "pertenencia" al país.
En el espectro contrario del asunto, se encuentran aquellos hispanos que se definen como "De otras razas". Éstos se sienten orgullosos de su herencia indígena, negra y mestiza. Generalmente hablan español en su casa y con sus amigos, y no olvidan sus raíces.
Pero precisamente estas personas son las que más problemas tienen de integración. Ganan menos que el promedio de la gente en Estados Unidos. Tienen menores niveles de educación, y hacen los peores trabajos.
Tampoco hablan inglés, o lo hablan muy poco. Y ello, claro, les limita sus posibilidades de progreso.
En contraste, los hijos de estos inmigrantes tienen más inclinación por identificarse como "blancos" que sus progenitores. Y los nietos -que ya casi no hablan español- se sienten aún más blancos todavía.
Lo curioso es que esta tendencia no pasa solamente entre los hispanos nacidos en Estados Unidos, sino entre los propios inmigrantes originarios de un mismo país.
Por ejemplo, entre los migrantes de, digamos México, aquellos que se han naturalizado como ciudadanos americanos se sienten más blancos que aquellos que aún son indocumentados, o incluso residentes legales. A pesar de que todos ellos hayan nacido en México.
El Centro Pew rechaza que el color de la piel tenga qué ver con esta tendencia. Más bien, supone, el qué tan blanco se percibe un hispano depende de su qué tan fuerte sea su sentimiento de pertenencia y los lazos cívicos con su país adoptivo.
Las cifras son curiosas: En el mencionado Censo 2000, el 48 por ciento de los hispanos se identificaron como de "raza blanca". El 43 por ciento, en cambio, se dijo ser "de alguna otra raza" (suponemos que mestizos). Sólo el 2 por ciento se dijo ser de "Raza Negra", y 6 por ciento marcó dos o más categorías raciales, según el Centro Pew.
Hay que aclarar, que de todos los hispanos en Estados Unidos, el 64% son de origen mexicano. Los que les siguen en número son puertorriqueños, con un lejano 10% de la población, seguidos de cubanos, salvadoreños y dominicanos, con apenas el 3%. El resto se reparte entre todos las demás nacionalidades latinoamericanas y españoles. (Cifras de la Oficina del Censo, 2004.)
El estudio también arrojó otros resultados sorprendentes:
*El índice de deserción escolar es del 35 por ciento entre los hispanos que se dicen "de otras razas", a los que se identifican como "blancos", que es del 30 por ciento.
* Los hispanos que no se sienten blancos sufren de más desempleo que aquellos que sí.
* Los hispanos que no se sienten blancos son más pobres (hasta cuatro puntos porcentuales de diferencia) que los que sí se dicen blancos.
* Casi el 25 por ciento de los hispanos que ganan más de 35,000 dólares al año se siente blanco, contra el 18.5 que se dice "de otra raza".
* El 85% de los hispanos blancos están registrados para votar, contra el 67% de los de otras razas.
* El 22% de los hispanos blancos se identifican con el Partido Republicano, mientras que de los no blancos sólo el 18% se definieron republicanos.
Hay que aclarar: Estas actitudes no son generalizadas entre todos los latinos. Hay de todo.
Incluso hay latinos que han triunfado, tienen alto nivel escolar y ganan muy bien, sin olvidar sus raíces. Muchos de éstos confiesan que fue precisamente este "bi-culturalismo" y su conocimiento del idioma español les ayudó a conseguir su envidiable posición.
Pero la tendencia, los fríos número estadísticos, son de una inquietud contundente.
El periódico Dallas Morning News publicó recientemente un artículo sobre un estudio realizado en 1999, por una psicóloga llamada Angela Neal Barnett. En él, la investigadora preguntó a estudiantes hispanos y negros de grados de secundaria qué actitudes ellos consideraban "propias de un comportamiento de blancos".
Los jovencitos enumeraron varias características, entre las que destacaron hablar en inglés "standard" (sin palabrotas), inscribirse en clases de estudio avanzado o de estudiantes con honores, o usar ropa de ciertas marcas como GAP o Abercrombie & Fitch
Casualmente, los estudiantes negros e hispanos que expresaban abiertamente su orgullo racial, tenían menores calificaciones que los que actuaban como "blancos".
(Traducción: Para muchos alumnos negros y latinos, el estudiar, sacar buenas calificaciones y leer libros son actividades propias de los gringos anglosajones, no de ellos. Y aquellos de su grupo que se atrevieran a estudiar y mejorar sus calificaciones de inmediato iban a ser objeto de burlas por quererse sentir "blancos".)
Y luego nos preguntamos porqué nos estereotipan como delincuentes y pandilleros sin educación.
¿Tiene de verdad qué ver la raza en el éxito de una persona?
Hay que recordar que, a nivel mundial, la percepción que se ha impuesto desde hace 500 años es que la raza blanca y europea es "mejor". Los europeos conquistaron al mundo. Impusieron sus valores, sus principios, su religión, su ciencia, y su modo de vida en los cinco continentes.
Y, junto con los cañones, las espadas y la cruz, llevaron sus ideales de lo que es "mejor": O séase, ELLOS.
Lo extraño es que estas ideas han calado hondo en todo el mundo, especialmente entre aquellos pueblos que tienen poco de blancos.
¿En qué lugar del mundo no se aprecia más el ser blanco y europeo que negro y africano? ¿O moreno y árabe, o indio y mexicano? Especialmente, en América Latina, Asia y África, donde ser blanco da "prestigio".
Sin embargo, en Estados Unidos el término tiene más que ver con uno mismo. Si te crees blanco (aunque no lo seas "realmente"), tendrás más éxito que si te crees latino o mulato.
Suena a idea fascista, pero nadie lo impone. Depende de cada quien.
Para los latinos, implica olvidarse del español y aprender inglés, con lo que las puertas se te abrirán más fácilmente. Podrás estudiar más, tener mejor trabajo, y ganar más. A la par que los gringos, o incluso más.
Esta actitud no es exclusiva de Estados Unidos. En México también pasó, con los hijos y nietos de inmigrantes árabes, chinos y españoles.
Lo primero que aprendieron estos "nuevos mexicanos" es a integrarse con el resto de los mexicanos: A aprender español (de la variedad chilanga, jalisquilla, norteña o costeña) con el mismo acento que los paisanos. Muchos olvidaron las religiones de sus padres y abuelos y se hicieron católicos, para que no los "miraran feo".
Para la tercera o cuarta generación, nadie podía negar que fueran 100% mexicanos. Ellos más que nadie.
Si eso pasa con los hijos de inmigrantes en México, cuanto más entre los hijos de inmigrantes en Estados Unidos, donde la inmigración ha sido mucho más fuerte y constante.
Jessica Alba expresó de manera muy clara este sentir al hablar de su éxito: "Como una americana de tercera generación, siento que ya he cortado (con mis raíces). Por fin".
Porque la Mujer Invisible, como toda super heroína típicamente americana, es 100% blanca.
O por lo menos, debe sentirse como tal.

8 comentarios:

  1. Anónimo12:25 p.m.

    yo pienso que lo que tu dises es mentiras por que yo no podria olvidarme de mi raza mucho mes no ablar espanol mi pregunta es como entonces muchos hispanos sobre pasan la altura de los blancos.

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  2. Anónimo7:41 a.m.

    Tiene usted toda la razón. Soy español y por rzaones de negocios voy a menudo a Florida. Me he dado cuenta que en muchos comercios regentados o atendidos por latinoamericanos si no hablo y nadie nota mi acento, piensan que soy un "anglo". Si hablo en español veo en general rostros de sorpresa, como pensando "que suerte tiene este tipo". Estas miradas se producen porque creen que yo tengo más fácil el acceso a un mejor entorno social o económico sólo por mi aspecto, pero se equivocan. Los norteamericanos medios, como los europeos, valoramos principlamente la urbanidad y la educación y, salvo casos extremos de racismo, que desgraciadamente siempre hay, la sociedad americana actual está cada vez más dispuesta a aceptar a emigrantes o descendientes de emigrantes que quieran y deseen aceptar los valores y las costumbres de la nación que les ha acogido. Nada más que eso. En San Agustín o en Pensacola hay pequeñas minorías de origen español que tras más de 150 años siguen cuidando su identidad española y europea, al tiempo que se han anglosajonizado completamente. Ambas cosas son posibles y de verdad, no creo que afortunadamente hoy el ser mestizo o indio tenga nada que ver. Por cierto, en México siempre me resultaba simpático ver que en el país del indigenismo y el desprecio a los "gachupines" como yo, luego todo el mundo se enorgullecía de ser lo más blanco posible. Era algo absurdo.

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  3. Don César: inquietante tema has sacado a relucir. Creo que todo lo que abordas es cierto, pero un riguroso análisis de la cuestión nos obliga o bien a ampliar el diapasón de actitudes y tendencias, o bien a alejarnos tantito de los extremos.

    ¿Por qué vemos siempre todo en blanco y negro? ¿Por qué invocamos siempre a Dios o al Diablo y nos olvidamos de los miles de angelitos y diablitos que deambulan en los intermedios?

    Adaptarnos al país en que vivimos no obligatoria e irremediablmente implica renegar de nuestras raíces. Que el abuelo de la bellísima Jessica Alba lo haya hecho no significa que todos los que nos "adaptamos" perdamos nuestra identidad.

    Este servidor tuyo no es mexicano, sin embargo más arriba empleó la palabra "tantito"... cuando la mayoría de los latinos hubiese dicho "poquito". Y no sólo eso, viví en México, canté "El Rey" en las cantinas, adoré desayunar con chilaquiles y a disfrutar del olor de una tortilla recien hechecita (de nuevo se me sale ese México lindo y querido)..., pero nunca he renegado de mis raíces.

    Voy más lejos aún. Viví unos años en Rusia, cuyo idioma tengo el gusto de hablar y disfrutar, canto sus canciones, hurgo en los infinitos recovecos de la mente humana con Dostoievsky, lloro con Puchkin, aprendo humildades con Gogol y entiendo mejor mis contradicciones de la mano de un Gorki aún no maleado. Todo eso me ayudó a vivir y triunfar en Rusia..., pero nunca me ha hecho renegar de mis tamales, mi cerdo asado, , mis tacos de alambre, mi bife de chorizo, mi churrasco en la Rio Branco 1 y tantas cosas que me unen a esa América Latina que no llevamos dentro, porque es ella quien nos lleva en todas partes, con la soberbia bonita y tan escondida del indio de mi (tu) pueblo y la humildad nunca reconocida del supuesto conquistador.

    Jessica no es latina. Mi nieto tampoco lo será. Lo más que puedo pretender es que sepa quienes fueron y respete la obra de Sucre y San Martín, de Morelos y Juárez, de Bolívar y Martí. Las raíces no se extrapolan de generación en generación cuando falta el sabor de la tierra. Ese sabor de la tierra tuya y mía que nunca conoció Jessica, porque estaba oliendo las heces y los jazmínes de su propia tierra. Ella es gringa, hermano. A mí tampoco me gustó lo que una vez dijo, pero eso es consecuencia de la ya muy reconocida ignorancia gringa, no de la discapacidad del renegado.

    He dedicado parte de mi vida al crecimiento económico de la Comunidad Latina, vivo orgulloso de ser y pertenecer a esa gama polifuncional cuyos orígenes se extienden desde el Bravo hasta la Patagonia..., pero promuevo que nos adaptemos ("a monasterio ajeno no se llega con sus propias leyes" me enseñaron en Rusia) a vivir en Estados Unidos, lo cual no nos hace "blancos" o "arios" o "puros" (qué asco de palabra), sino demuestra nuestra inteligencia para TRIUNFAR EN AMERICA.

    Y eso sí: no vendamos nuestra cultura, ni nuestras raíces. Compartámoslas con nuestros hijos y nietos. Para que les sirvan de enseñanza y, en algunos casos, de punto de partida...PORQUE SUS RAICES Y CULTURA SON OTRAS. Aunque a mí y a tí no nos guste lo que dice la bonita Jessica.

    Un abrazo,

    Dr. Manuel Tejeda
    www.distinclub.com

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  4. Anónimo5:14 p.m.

    Es una respuesta al Dr. Manuel Tejeda. Bravo, excelente prosa. Tiene Usted toda la razon. Mis nietos también nacieron en Estados Unidos y se sienten americanos. Mi hijo mi nuera y yo les hablamos mucho de nuestra tierra y nuestra gente, tratamos de que entiendan y hablen el español lo mejor posible, pero ellos son americanos, no latinos. Aquí se les llamará siempre hispanos por razones de origen, pero su país es este.

    Por cierto, revisé su sitio de Distinclub.com. Gracias Dr. Tejeda por pensar y actuar en pro del crecimiento económico de los latinos. Es cierto que lo necesitamos. Ojalá y le llegue pronto mi abrazo. José Ruedas, un siempre colombiano de Cali, y un siempre colombiano de Chicago, IL.

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  5. Buenos dias amigos, que interesante charla tenemos aqui, leyendo, leyendo, veo que nos debatimos entre "la realidad y el deseo" si se me permite la expresion, soy Colombiano, de Bogotá, la capital, llevo escasos año y siete meses en EEUU, voy lento pero seguro con el idioma (durisimo), y cada día mas enamorado de esta cultura, no es perfecta pero es hermosa, el pais es muy hermoso, ordenado, limpio, y es, un paisaje hermoso para donde voltees a mirar, y saben algo? siento sus brazos abiertos hacia mi, a pesar de mis bien vividos 44 años aqui encuentro trabajo, oportunidad de estudiar mas, de crecer, pero esto implica un esfuerzo, y consiste en aprender el idioma, costumbres, historia, hasta aprender a conducir y saber que si alguien te pita es que hiciste algo mal o si te hacen cambio de luces es para avisarte algo, si vemos bien, desde aqui, ya empiezas a cambiar de cultura, y me llegaron a la mente ese dicho que reza.... " a la tierra que fueres, haz lo que vieres" si, hay que hablar en ingles todo el tiempo para aprender ingles, hay que ser lo mas anglo posible para encajar en la sociedad, (si en realidad eso quieres), hay que saber quien fué Washington, aprender que es Star Spangled Banner, y como va la letra, nada de esto va en detrimento de mi origen latino, solo es aprender a amar a este pais que te da la bievenida y la mano, pero su debes olvidarte del idioma que llevas dentro para aprender el nuevo (vaciar el vaso), olvidarte de la fiesta a volumen alto y aprender a disdrutar respetando a tus vecinos, en fin, hay muchas cosas que debes aprender, la difenrencia entre nuestros comentarios, a mi modo de ver, es... a que viniste a EEUU? A vivir como viven los nativos? A compartir sus cosas buenas y malas? Sus alegrias y sus problemas? A vivir una vida nueva? si es así Deja atrás tus costumbres sociales, Deja todo lo que debas o tengas que dejar porque ser norteamericano no es un derecho adquirido es un privilegio que debes ganar, pero, si vienes a este pais a conseguir dinero para tener en tu pais una riqueza entonces simplemente ni te preocupes por aprender un idioma, eres de los que quieren que a las malas la sociedad acepte tu cultura, te importa poco el pais en donde estas ahora? bueno estas en tu derecho no? Es cuestion de mentalidades... Que tan lejos quieres llegar? Que tanto estas dispuesto a hacer por ello? Solo estoy seguro de una cosa por mas de que dejes de hablar español nunca se te va a olvidar, por mas de que actues, vivas y comas como blanco jamas dejaras de ser quien eres, solo es cuestion de crecimiento personal, de evolucion

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  6. Anónimo3:39 a.m.

    estoy de acuerdo con lo vertido en la mayoria de los comentarios.y aunque soy mexicano no soy un nacionalista..pero eso de decir que estados unidos es lo mas maravilloso del mundo, y decir que ser un nortemericano es un privilegio.es muy exagerado.lo mismo que decir que es un privilgio ser mexicano,latinoamericano o de cualquier parte del mundo ..el nacionalismo es anticuado.
    de acuerdo en que por superacion o evolucion hay que aprender cosas nuevas ,,idioma, leyes etc ..por que es cierto en la medida en que te adaptes mas rapido asimilaras mejor las cosas y podras dsenvolverte mejor..pero eso de ensalzar a las naciones a un grado de amar y entregarte por completo e ellas ..se me hace demasiado exagerado..haaaa y recordemos NORTEAMERICANO = a ser ciudadano de mexico, canada y estados unidos ,,lo mismo aplica para cuando dicen los mismos estadounidenses que se indetifican como AMERICANOS americano es todo aquel que vive desde alaska,groenlandia hasta tierra del fuego ,tendriamos que emplear mejor los terminos.

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  7. sos ignorante los latinos como los argentinos uruguayos españoles y muchos brasileños somos blancos y ser hispano no es sinonimo de ser indigena como tu, el español es una lengua europea como el frances, aleman, etc. no es deshonra hablarlo y lationos son los franceses italianos españoles portugueses que son blancos, latino tampoco es una raza.
    Que tu seas indigena no quiere decir que todos seamos como tu.

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  8. Anónimo12:17 a.m.

    Interesante. Lo mismo he estado pensando durante estas semanas. Gracias, valoro tu post.

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