viernes, septiembre 02, 2005

¿Ya nadie se acuerda que los gringos siempre nos ayudan ante desastres?

DESDE LAS ENTRAÑAS DEL MONSTRUO

Por César Fernando Zapata

DALLAS, Texas — Bueno, pues creo que el tema de esta semana no tiene vuelta de hoja: Las escenas espantosas de lo ocurrido en Nueva Orléans nos deja pensando muchas cosas.
Por principio, aunque uno no desea mal a nadie, pero... ¡Qué bueno que Katrina no pegó en México! ¿Se imagina lo que le hubiera hecho a Veracruz? ¿A Mérida? ¿A Tampico?
Y digo qué bueno, porque al pegar en Estados Unidos, por lo menos uno supone que, siendo el país más rico y poderoso de la tierra, estarán mejor capacitados que México para enfrentar una catástrofe así, ¿verdad?
Eso es lo que uno SUPONE. Lo malo es que lo que está pasando, y que todos vemos en la televisión, nos muestra otra realidad. Horrenda: Saqueos, gente muriendo sin recibir atención médica, niños pidiendo agua... y las autoridades sin darse a basto.
Podremos criticar al gobierno de George W. Bush por su artrítica respuesta. Podemos echarle la culpa a la Guardia Civil, a la guerra en Irak, a los republicanos, qué sé yo. Lo cierto es que ningún gobierno del planeta está preparado para evacuar a una ciudad de medio millón de habitantes en tres días.
¿Cuántos camiones se necesitan? ¿Cuántos aviones, cuántos helicópteros? Y una vez que los tenga, ¿cómo los hace llegar a una zona que ahorita ya es parte del Golfo de México? Las carreteras, o se inundaron o se cayeron.
Si no se puede sacar a la gente, ¿cómo llevarles comida? ¿Cómo sacar los miles de cadáveres que ya se han de estar pudriendo en las inundadas calles? Sin luz, sin comida. Sin ley.
Con todo, Estados Unidos tiene capacidad para salir adelante. Tiene el dinero, tiene la infraestructura, tiene el equipo necesario. Se va a tardar, claro, pero a la larga lo conseguirán.
Por eso repito: Dentro de lo menos peor, qué bueno que pasó acá y no en México, el Caribe o centroamérica.
Y precisamente tocando el tema: ¿Se fijaron cuánta ayuda han mandado los gobiernos de otros países a las víctimas de Katrina?
Qué bueno que se fijaron, porque hasta ahora yo no sé de ninguna.
Nada. Cero. Nothing.
Ahora, antes de que preparen sus municiones los antiamericanos que me leen (que son bastantes, a juzgar por las toneladas de insultos que recibo en el correo cada mes), hay que poner las cosas en perspectiva.
Si el huracán hubiera pegado en Tampico, mi rancho, por ejemplo... ¿Quiénes hubieran sido los primeros en enviar ayuda? ¿En enviar helicópteros? ¿En enviar comida, dinero, equipos de salvamento?
Aparte del gobierno de México, claro (y a la mejor ni eso).
Claro: Serían los gringos. Aunque nos duela reconocerlo.
Igual hubieran mandado ayuda si el desastre hubiera ocurrido en el Caribe (si Fidel aceptase la ayuda), en Honduras o en otra parte.
Lo han hecho muchas veces antes. Aún hoy en día, mucha gente mayor en Tampico, por ejemplo, se acuerda de la inundación causada por el huracán Hilda en 1955 (yo no, conste. Ni había nacido). Y siempre repiten cómo los gringos mandaron mucha ayuda, soldados, equipo.
Sobre todo, siempre cuentan cómo "los helicópteros gringos" rescataban gente atrapada en las azoteas, rodeadas de agua por todos lados.
¿Qué ayuda ha enviado México? ¿De perdido una cuadrilla de rescatistas? ¿Quizá los famosos "topos"? (A la mejor tienen una contraparte acuática, ¿las "nutrias"?)
¿Alguien se acuerda de la reconstrucción de Europa tras la Segunda Guerra Mundial? Los gringos ayudaron mucho. Metieron gente, trabajo, dinero. ¿Se acuerda del Plan Marshall? ¿De la reconstrucción de Japón?
¿Qué, ya nadie se acuerda?
¿Cuántas cuadrillas de rescate han mandado Francia, o Inglaterra?
Yo sé que me dirán: "Pero es que Estados Unidos es el país más rico de todos. ¿Porqué lo vamos a ayudar? Ellos tienen más recursos que nosotros, pobres mexicanos. Se pueden ayudar ellos mismos."
Quizá sea cierto. Pero este caso no es asunto de dinero, sino de DISPOSICIÓN. De un mínimo sentido recíproco de apoyo, como seres humanos. De solidaridad.
Todos sabemos que si México manda ayuda en una lancha de las nuestras, o un helicóptero viejito, quizá parezcan dinosaurios al lado de los súper anfibios de la U.S. Navy, los Guardacostas y The Army.
Pero lo que importa es la presencia. El gesto de apoyo. No los fierros ni las llantas.
Y seguro que ahorita hay miles de personas en Nueva Orléans que verían con esperanza y agradecimiento cualquier vehículo que trajera ayuda, portando la bandera de México.
Aunque sólo repartieran tacos, en una carreta jalada por burros.
Y no, pese a lo que usted piense, en este caso no son gringos imperialistas los que piden ayuda. Son niños con hambre. Ancianos exhaustos. Mujeres desesperadas. Hombres abatidos.
Gente que no tiene nada.
Y para los que aún tengan dudas, si les hace sentir mejor saberlo, la mayoría son negros. O blancos pobres. Son gente amolada, que no pudo salir a tiempo. Los "gringos imperialistas", ésos capitalistas, dueños de corporaciones que "tienen a México sojuzgado", se salieron antes.
También hay muchos hispanos inmigrantes, casi todos centroamericanos o puertorriqueños. Y algunos mexicanos, claro.
Así, pues, puede tener la conciencia tranquila: El ayudar a estas víctimas no va a poner en tela de juicio sus principios ideológicos. Se lo aseguro.
Por lo pronto, nosotros ya estamos tratando de ayudar en lo que podamos. Mandando dinero. No mucho, pero ahí estamos.
Porque me acuerdo que fueron "ésos pinches gringos", como decía mi papá, los que acudieron a sacar gente de Tampico cuando más lo necesitamos. Por solidaridad humana.
La misma solidaridad que seguro nos volverá a demostrar Estados Unidos cuando a México le toque algún futuro Katrina.

POSTDATA: Este artículo fue escrito la mañana del viernes 2 de septiembre, cuando aún no se habían recibido ofrecimientos de ayuda de otros países a Estados Unidos, o Washington aún no había podido aceptarlas. En ese lapso las cosas han ido cambiaddo, y debemos aclarar que ya la ayuda internacional va en camino. Este el riesgo de cualquier periodista que escribe por adelantado. Sirva esto de aclaración, y de todas maneras asumimos cualquier responsabilidad por errores que pudieran haber en este escrito.

4 comentarios:

  1. Hagase un favor.

    Apague la tele y trate de informase antes
    de escribir cosas sin sentido.

    Consulte: http://en.wikipedia.org/wiki/International_response_to_Hurricane_Katrina
    para mas detalles de la ayuda que el mundo
    le ha ofrecido a EUA y que el gobierno
    de Bush ha rechazado.

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  2. Anónimo3:56 p.m.

    Exacto, de hecho hasta Cuba ofrecio ayuda desde el 30 de agosto... hay que enterarse no?

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  3. Sr. César Fernando Zapata: Al leer su columna en el prestigiado Diario de Yucatán el día de ayer 6 de septiembre de 2005, me sorprendí muchísimo por lo relatado en ella. Aunque la redacción aclara al final de la nota que la misma fue escrita el día viernes 2 de septiembre en la mañana, no me pude menos que sorprender. En primer lugar, para ser usted un reportero de un diario en línea, supongo que debe de estar enterado de lo que sucede a cada momento en el mundo a través de internet y de las principales cadenas televisivas mundiales. Investigué en su “blog” porque no me queda claro su nacionalidad, y al final de cuentas lo único que me quedo claro es que usted es del signo zodiacal géminis y que es del año zodiacal, supongo que chino: “Monkey” y que tiene 37 años. Así que voy a conjeturar: Para ser usted mexicano habla usted muy mal de México y de sus paisanos, y para ser norteamericano habla usted peor, y como no creo que algún mexicano hable tan mal de los mexicanos o un norteamericano hable tan mal de los norteamericanos, me quedará la duda permanente acerca de su respetable nacionalidad. En materia: Tal parece que usted fue el único en el mundo que no se enteró del desprecio anticipado de George W. Bush al ofrecimiento de ayuda internacional desde el inicio del desastre con un pedante orgullo de autosuficiencia ofensiva para el mundo. Y no es que el mundo no recuerde la muchísima ayuda humanitaria y no tan humanitaria proporcionada por el gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica así como de diversas organizaciones civiles norteamericanas, la que no siempre ha sido otorgada con el mejor de los ánimos. No es que la humanidad no recuerde la Segunda Guerra Mundial y el interé$ de los E$tado$ Unido$ de apoyar en la reconstrucción de los países mayormente afectados, que no todos. ¿Japón? Mejor ni hablemos de ello, moralmente ni se debe de mencionar la “ayuda” que los gringos le dieron a este país después de la barbarie que cometieron con la bomba atómica cuando ya estaba prácticamente derrotado ¿ayuda? “No olvidemos las numerosas cuadrillas de rescate mandadas a Francia, Inglaterra”, así como tampoco debemos de olvidar a Médicos Sin Fronteras, organización francesa que ha brindado ayuda humanitaria a nivel mundial y de la que el gobierno francés no “hecha en cara” como si lo hace el gobierno norteamericano. No es que la inmensa mayoría de los mexicanos no recordemos el paso de huracanes que tristemente dejaron huellas dolorosas en el colectivo: Gilberto en 1985 en la Península de Yucatán y en el norte de nuestro país, Roxanne y Opal en Campeche (1995), Isidoro en Campeche y Yucatán (2002) y Emily (2005) en Quintana Roo y Yucatán, por mencionar algunos de los que recuerdo en la región por donde vivo. Y basado en ello hay que ver a toda la población, cuando no a los gobiernos locales, organizando colectas públicas de donativos de todo tipo: dinero, agua, leche, ropa y medicamentos, alimentos, todo es aceptado. Todo esto como un recordatorio de nuestra insignificante presencia como seres humanos ante las poderosas manifestaciones de nuestra Madre Naturaleza y como una muestra de agradecimiento a la caritativa ayuda humanitaria recibida en épocas pasadas cuyos momentos fueron duros y difíciles de sobrellevar. En muchos de estos lugares que mencioné, una ves que se tuvo conocimiento de la magnitud del desastre ocasionado por Katrina en Nuevo Orleáns se organizaron centros de acopio de ayuda humanitaria. Esta gente lo hizo aún a sabiendas de que Goerge W. Bush dijo en los medios de comunicación que no necesitaban ayuda del exterior. ¿Porqué esta conducta “masoquista” de mis paisanos”?¿Porqué arriesgarse a que la nación más poderosa de la tierra rechace unos “tacos, o una carreta jalada por burros”?¿Porqué nuestro presidente Vicente Fox ofreció la ayuda del Ejército Mexicano al país más rico del planeta? Muy sencillo: por humanidad, por caridad. Cualquier nación, por muy golpeada que resulte por cualquier evento natural o humano podrá recuperarse con el paso del tiempo sin ayuda de ningún tipo. Pero ningún país del planeta, por más dinero y recursos humanos capacitados tenga, podrá ante una catástrofe tan grave como la de Nueva Orleáns, resanar sus heridas espirituales. Eso solo nos lo brinda el consuelo de la caridad y la ayuda humanitaria de nuestros semejantes. En la ayuda otorgada por los demás, no sólo va el elemento material y económico, que mucho se agradece ante la necesidad, sino que va implícito el mensaje de los que nos ayudan de que están con nosotros en espíritu, que entienden y que sienten nuestra pena y nuestra desgracia, de que la ayuda proporcionada no es necesariamente porque les sobre sino porque saben y entienden que lo mucho o poco que poseen es demasiado ante los que nada tienen, y porque así lo han sufrido en carne propia o colectivamente. Y por encima de todo esto es una condición humana la autoayuda y el instinto de supervivencia tribal. No importa si es negro, blanco, rojo o amarillo, si es cristiano, judío, budista, mahometano o ateo, si es rico, pobre o de clase media, si es capitalista, neoliberalista, comunista o socialdemócrata, no importan ni razas ni credos. Lo único que importa es el espíritu de misericordia y de caridad. No se burle de un experimentado grupo mexicanos que tiene una amplia experiencia en rescates de alto riesgo al preguntarse si tienen “una contraparte acuática ¿las “nutrias?””. Si el gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica fuera inteligente hubiera solicitado ayuda a la comunidad internacional y no rechazarla antes de tiempo. Hubiera solicitado ayuda al gobierno y a la sociedad mexicana que tanta experiencia ya tiene en situaciones de desastre ganada con sangre, sudor, lágrimas y mucho esfuerzo. Nada más verifique el Plan DN-III del Ejército Mexicano para casos de desastre: funciona. Verifique como funcionan los Comités Ciudadanos de Protección Civil que se han formado en diversas localidades que en el pasado han sufrido desastres naturales como huracanes. Si usted es norteamericano, reclame a su gobierno democrático la ayuda que tardó tanto en llegar, reclámele que haya rechazado la ayuda internacional y que muchos de los recursos materiales y humanos se gasten más en guerras que en prevención y ayuda en caso de desastres; no pida ayuda con soberbia, pida ayuda con humildad. No pida ayuda cínicamente a los mexicanos reclamando tácitamente ayudas otorgadas en el pasado por los gringos. Si es mexicano, pida humildemente la ayuda para nuestros hermanos norteamericanos en desgracia; si sufrió en carne propia los estragos de una desastre natural brinde y otorgue la ayuda sin que se lo pidan, organice a sus paisanos y recolecte toda la ayuda que pueda y mándela a “esos pinches gringos” cómo decía su papa. A estos hermanos y vecinos. La misma solidaridad que como seres humanos debemos de demostrar a todo el mundo.

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  4. Sr. Recuerdos del Porvenir (Alberto Vanasco? Elena Garro? La película de Achero Mañas? No es muy específico el nombrecito): Yo tengo todo el derecho de escribir cosas que pienso, aunque le parezcan sin sentido. Y apagar o encender mi tele si me place. La postdata, aunque no le guste, explica eso del rechazo de ayuda y todo lo demás. Lo cierto es que, a la hora de escribir el artículo, no se habían recibido ofrecimientos concretos de ayuda, excepto de Cuba. Claro, las "muestras de solidaridad", "respaldo", "condolencias" se ven muy bonitas en la tele, pero no dan de comer ni rescatan gente. La ayuda ya llegó, es un hecho. Pero también es un hecho que se tardaron.

    Sr. Anónimo (éste si es más "original" en su nombre): Era obvio que Bush no iba a aceptar la ayuda de Cuba. Eso lo sabía hasta Fidel Castro. Además Castro lo hizo por motivos políticos, no porque le interesaran un comino los damnificados. Algunos médicos recién salidos de Cuba comentaron recientemente que Fidel debería usar esos recursos para ayudar a los propios cubanos, antes de ser candil de la calle. El hecho, sin embargo, es que sí ofreció ayuda concreta.

    Sr. Reyes Chang:
    Gracias por su comentario. No soy un reportero de diario en línea, lamento contradecirlo. Soy un columnista. O sea, manejo opiniones, las cuales pueden estar "equivocadas" o "correctas", según la perspectiva de cada quien. Es el valor de las columnas, que lo rebatan a uno. Y yo lo asumo.

    También asumo los errores. En este caso, la columna quedó desfasada, e incluso algunos diarios la publicaron antes de hacer la aclaración del final. Como dije, es el riesgo de quien escribe semanalmente.

    Mi nacionalidad es mexicana. Le quedará clara si lee algunas de las columnas de este blog.

    ¿Quién decide cómo se debe hablar "bien" o "mal" de México, lo suficiente para ser "mexicano"? ¿Usted? Bueno, pues felicidades si así lo cree. Yo no estoy de acuerdo.

    Partiendo de esa premisa de usted, José López Portillo sería el mejor mexicano del mundo, porque siempre "hablaba bien" del país. Carlos Salinas, igual. O Porfirio Díaz. Y no tenían porqué no hacerlo: Les iba BASTANTE BIEN.

    Yo seguiré criticando lo que no me parece de los gobiernos y de los pueblos de Estados Unidos y México cuando vea que lo amerita, porque es mi opinión. Y eso no me hace ni más ni menos mexicano que usted, al contrario. Siempre es valiosa una opinión que se salga de la de los demás, aunque sea para cuestionar.

    Tiene usted razón en el interé$ de E$stado$ Unido$ en ayudar a Europa y Japón. Los norteamericanos siempre lo han dicho: Les interesaba tener un Japón y una Alemania fuertes y prósperos en beneficio propio. ¿Hay algo malo en eso? El hecho es que de todas maneras LOS AYUDARON. Yo no cuestioné los motivos, sino los hechos. El Plan Marshall fue decisión política, no humanitaria. Y como tal, siempre tendrá su interés.

    La cuestión de las bombas atómicas en Japón no es un asunto definido. Al contrario: Es altamente debatible, aún a 60 años de ocurrido. Hay argumentos bastante sólidos que demuestran que fue un acto totalmente innecesario, cierto, pero al mismo tiempo hay argumentos bastante sólidos que respaldan lo contrario. Incluso de los propios japoneses.

    Usted puede encontrar montones de discusiones al respecto, con fechas y declaraciones en cualquier biblioteca o en el internet. Fue un acto de barbarie, cierto, pero no mas ni menos que los cometidos por Japón contra países más débiles como China (¿recuerda Nanking?). Muchos asiáticos hoy en día le rebatirán el punto, aclarando que Japón jamás se hubiera rendido.

    (Conste, no defiendo las brutalidades cometidas por los soldados americanos, que también las hubo y muchas. Por ejemplo, los bombardeos incendiarios, que mataron más gente que Hiroshima o Nagasaki. Son los lamentables efectos de cualquier guerra. No lo apruebo, pero como digo, así son los hechos).

    Aplaudo la labor de organizaciones como Médicos sin Fronteras. El hecho que sea francesa es secundario (a menos que quieran "echarlo en cara", como usted dice). Pero también hay que reconocer que hay muchos otros países que tienen organismos similares, que hacen labores loables. Incluso algunas americanas, hay que decirlo).

    La compasión no es un atributo exclusivo de los franceses.

    Yo aprecio la labor de ayuda de la gente de manera espontánea, como lo demostraron ya ante Katrina. Pero el punto del artículo es hacer notar la lentitud de las autoridades oficiales. Y esto incluye las autoridades de Estados Unidos y México.

    La gente siempre se va a adelantar a los gobiernos, desafortunada o afortunadamente.

    No me burlé de "Las Nutrias". Hice una pregunta, por si existían. Si el nombrecito le parece ridículo, no creo que lo sea más que "Los Topos". Si no existen "Las Nutrias" habría que inventarlas. No importa que la gente se ría de su nombre, siempre que salven vidas.

    Tiene usted razón respecto al Plan DN III, que en EEUU no existe. Las autoridades de aca (por arrogancia, estupidez o ignorancia, o lo que usted quiera y mande) carecen de muchas actitudes que otros países como México tenemos desde hace mucho tiempo. Y viceversa. La cuestión es adoptar lo bueno de otros en nuestro beneficio.

    Yo reclamo a Estados Unidos, a México o a quien sea, no necesito ser norteamericano. No por fastidiar, sino porque mi trabajo es escribir lo que veo, lo que pienso. Dar mi opinión. Que a veces esté "mal" o no concuerde con la suya, bueno, ocurre. No somos moneditas de oro.

    La solidaridad siempre es con los seres humanos, no con los gobiernos.

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