viernes, septiembre 09, 2005

Tras Katrina, de los escombros renacerá una nueva ciudad: ¿Nueva Orleanstitlán?

DESDE LAS ENTRAÑAS DEL MONSTRUO

Por César Fernando Zapata
DALLAS, Texas — El anuncio salió este jueves, en periódicos en español del norte de Texas, como El Hispano News de Dallas.
Se leía así:
"TECHEROS: Buscamos socios / contratistas para formar nueva "Roofing Company" (Fabricante / Reparador de Techos). Tenemos mucho trabajo en Nueva Orleáns, Missisippi. Llame hoy...".
Y seguía a continuación un número de teléfono.
Este anunció salió a diez días de que Katrina destruyó Nueva Orleáns.
Uno de los mexicanos desplazados a Texas desde la zona de la catástrofe recibió hace días una llamada de su jefe: "Regrésate ya. Hay mucho trabajo por acá".
Quizá a usted estas anécdotas le parecerán demasiado precipitadas, ventajosas y hasta abusivas. Casi casi como de buitres que sobrevuelan un cadáver para sacarle las tripas aún estando tibio.
A la mejor.
Pero para otros la ocasión es "oportuna". De negocios, puramente.
La verdad es que sí se necesitan muchos brazos para reconstruir Nueva Orleáns. Ya. Desde ahora, ya están empleando gentes para mover escombros, quitar troncos y ramas, y en fin, comenzar la limpieza.
¿Quiénes cree usted que harán esos trabajos? ¿Quiénes hacen los trabajos duros, de limpieza y construcción en Estados Unidos?
Claro. Los inmigrantes. Los hispanos. Sobre todo, los mexicanos.
Y después de la limpieza, viene la reconstrucción. Nuestros paisanos, casualmente, ocupan el 80% de todos los puestos de la rama de construcción en Estados Unidos. Así de fácil.
La tarea será titánica. Y dejará millones de dólares en derrama económica en salarios.
La zona de Nueva Orleáns era mayoritariamente negra. Casi el 70% de la población de la ciudad era afro-americana. Y digo "era" porque todos están desplazados, en refugios o albergues en otras ciudades y estados.
Muchos de ellos quieren regresar, pero muchos, muchos otros ya dijeron que no lo harán.
En Dallas, este fin de semana, hubieron ferias de empleo, donde se veían cientos de hombres y mujeres afroamericanos llenando solicitudes. "El gobierno dice que no podremos regresar a Nueva Orleáns en un buen tiempo. Mientras tanto, necesitamos trabajar", comentó un solicitante de trabajo a un canal de TV local.
Katrina quizá causará, a la larga, una de las migraciones raciales más grandes en la historia de los Estados Unidos. Muchas familias negras echarán raíces en Texas, en Oklahoma, en Florida. Sus niños de hecho ya entraron a la escuela.
Estos estados tienen economías más grandes y pujantes que Louisiana. De hecho, aún antes del huracán, Nueva Orleáns ya estaba bastante empobrecida y sufría de pérdida de población.
Mientras los negros salen de Nueva Orleáns, en cambio, los mexicanos llegarán allá. A montones. A trabajar en la construcción. Habrá albañiles, carpinteros, techeros, choferes, y qué no.
Muchos de estos trabajadores seguramente se llevarán a sus familias, en cuanto la ciudad sea saneada.
La reconstrucción durará meses, sino es que años. Y cuando acabe, aún habrá trabajos para los que estén allí. Es una zona muy turística. Hay hoteles, casinos, restaurantes.
Y casualmente los hispanos también tenemos una importante presencia laboral en esos negocios.
De hecho, la necesidad de mano de obra ya fue reconocida por el gobierno federal. El Departamento de Seguridad Interna dió permiso a los empleadores de Nueva Orleáns que se "hagan de la vista gorda" a la hora de contratar trabajadores para la reconstrucción. O sea, permitirán a todos trabajar, sin importar que tengan papeles migratorios o no, por lo menos durante 45 días.
Incluso el reverendo Jesse Jackson ya advirtió al gobierno federal que los negros "deben tener prioridad" a la hora de dar trabajos de reconstrucción. Sabe que va a haber mucho dinero de por medio.
¿Le hará caso el gobierno? Quizá. La pregunta es saber si los trabajadores negros querrán volver.
Claro, muchas familias afro-americanas regresarán. Algunas a tratar de salvar lo que les queda de sus casas. Otras a vender sus terrenos. Otras a buscar trabajo y comenzar de nuevo en la tierra que fue de sus ancestros casi desde siempre.
De todas maneras, aún si los negros regresan en millones (lo cual no se duda) la presencia hispana será mayor, mucho mayor que antes.
¿Nueva Orleanstitlán? Tal vez. ¿Porqué no?
No dude que dentro de algunos años, la cultura afro-francesa que ha caracterizado a esa hermosa ciudad (muy parecida a mi Tampico hermoso, dicen) sea sazonada con el sabor latino de los inmigrantes que darán sus brazos y sudor para volverla a levantar. Como siempre lo han hecho.
OTRA VEZ, ¿TAMPOCO HABRÁ AMNISTÍA MIGRATORIA?
Pasó el 11 de septiembre de 2001. Los más de 11 millones de indocumentados en Estados Unidos ya acariciaban alguna reforma migratoria, que les diera papeles, cuando ¡zas! Los ataques terroristas cancelaron todo.
Millones de indocumentados latinoamericanos se quedaron "bailando".
Cuatro años después, cuando (¡ahora sí!) era casi seguro que el Congreso discutiría una reforma migratoria, ¡zas! La "Soldado Katrina" (como lo llamaron los de Al-Qaeda) llevó a cabo "su misión".
¿Qué pasará con la reforma migratoria? ¿Se discutirá? ¿Pasará? Ojalá. Pero lo dudamos.
Por lo pronto, el gobierno de George W. Bush ya se echó encima un problemón político con la nula y lentísima respuesta a las labores de rescate de las víctimas del huracán. Nadie sabía qué hacer. El presidente andaba norteado, se tardó tres días en darse cuenta de lo que pasaba. Condoleezza Rice, la secretaria de Estados (que debería haber coordinado los ofrecimientos de ayuda del extranjero) andaba de vacaciones, jugando tenis y de "shopping" comprando zapatos en Nueva York, hasta que una clienta la insultó y la mandó "a trabajar".
El vice-presidente Dick Cheney también andaba de vacaciones en Wyoming. Y casi toda la planilla de asesores y ayudantes presidenciales andaban en Grecia, en la boda de un amigo.
El asunto le costará muy caro políticamente hablando al presidente Bush. De hecho, algunos ya llaman a Katrina "la Mónica de Bush".
Por lo pronto, ya rodó la cabeza de Michael Brown, director de la Agencia de Emergencias, FEMA. (Días antes en Alabama, Bush había dicho públicamente: "Brownie, has hecho un trabajo excelente".
¿Con qué cara podrá ir el presidente a pedir una legalización migratoria ante el Congreso?
Mientras tanto, los millones de inmigrantes seguirán esperando. ¿Cuatro años más?
Si es que no ocurre otro desastre...
ACLARACIÓN
Agradecemos los numerosos correos recibidos de los lectores, respecto a la columna anterior. Recibimos mensajes de crítica y de apoyo, de censura y de felicitaciones, por igual, tanto de Aguascalientes, como del D.F., Tamaulipas y sobre todo, Yucatán.
Agradecemos el interés. Y pedimos disculpas si ofendimos a alguien, no fue nuestra intención. Lo único que expresamos fueron nuestras opiniones al respecto a la falta de ayuda concreta durante los primeros días de la tragedia. Y fue eso: Una opinión personal. Quizá contraria a la de muchos, quizá "equivocada" para otros, pero no por eso menos válida.
Por fortuna, la cosa ya ha cambiado, para bien. La ayuda va en camino o ya llegó. Aunque también es un hecho que se tardó bastante.
Aceptamos las críticas, y las recibimos con humildad, siempre que sean de manera civilizada y con argumentos. Esta comunicación directa con los lectores es lo que nos mantiene escribiendo. Hemos tratado de responderles a todos y cada uno de los que nos escribieron, pero aún no acabamos.
No somos perfectos. Somos perfectibles. Y siempre tratamos de mejorar, de enmendar errores. Si lo logramos o no, queda a juicio de los lectores. Pero de todas maneras, tengan por seguro que por ganas no queda.
Gracias
CFZapata

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