lunes, junio 13, 2005

Adán y Eva le van ganando a Darwin en las aulas de Estados Unidos

DESDE LAS ENTRAÑAS DEL MONSTRUO

Por César Fernando Zapata

DALLAS, Texas — El Sr. Ken Ham está alegre. Y no es para menos. Está a punto de hacer realidad un sueño largamente acariciado: Abrir su propio museo.
Pero no es cualquier museo. El Sr. Ham ha logrado lo que pocos (o nadie) en el mundo: conseguir financiamiento por 25 millones de dólares para abrir un museo dedicado, ni más ni menos, a probar que el mundo fue creado por Dios, que Noé y su arca existieron, y que la Biblia es la única ciencia válida para explicar el origen del universo.
En otra parte del mismo país, los dueños de una cadena de cines se negaron a proyectar una película en sistema IMAX, que insinúa que el universo se creó a partir de una gran explosión, el llamado Big Bang. ¿Porqué? Porque el filme "no menciona a Dios".
Más allá, en otra área del mismo país, funcionarios escolares se enfrascan en acalorados debates sobre el programa de estudios en las primarias locales. El punto más candente de la polémica es este: ¿Es correcto enseñar la teoría de la evolución de las especies, o es mejor enseñar que Dios creó al ser humano a su imagen o semejanza?
Cuando parecía que nadie se ponía de acuerdo, se tomó una salomónica decisión: Las escuelas incluirían AMBAS teorías en el programa educativo. Punto. Todos contentos.
¿Dónde ocurren estas escenas tan disparatadas, se preguntará usted a estas alturas? ¿En qué atrasado país?
¿Será acaso alguna de esas teocracias fundamentalistas, dirigidas por fanáticos?
¿O en alguna república bananera, aislada e ignorante de los avances de la ciencia?
Pues no. Todo esto está ocurriendo, hoy, en este momento a principios del siglo XXI, en la primera potencia mundial. En el país más rico y avanzado de la historia de la humanidad.
Irónicamente ocurren en el país que tiene las mejores universidades del mundo, y que produce la mayoría de los premios Nóbel en ciencias: Estados Unidos.
Aunque parezca mentira, en Estados Unidos en estos momentos de principios del siglo XXI, hay un enorme debate que enfrenta estas dos ideas: La evolución y el creacionismo. Un debate que debió haber sido zanjado hace décadas, sino es que siglos.
Y aunque no lo crea, esto no es un hecho aislado. A lo largo y ancho de Estados Unidos, la mayoría de los norteamericanos de verdad creen que Dios creó (así al pie de la letra según la Biblia) al ser humano y al universo.
Según una encuesta realizada en noviembre del 2004, y difundida por la cadena de televisión, CBS, el 55% de los encuestados cree que el ser humano fue creado gracias a la intervención un ser superior, Dios. El 27% piensa que los humanos sí evolucionamos, pero Dios tuvo qué ver en esa evolución. Y sólo el 13% de los encuestados piensa que los humanos evolucionamos como un proceso natural, sin intervención divina.
Esto no es simplemente una serie de números, ni resultados fríos: La gente en Estados Unidos, de VERDAD CREE ÉSTO.
Y esta fe ciega en la religión es lo que ha puesto patas arriba todo el programa educativo oficial de las escuelas, ya que lo último que quiere el gobierno es meterse con las creencias religiosas de la gente. Sería atentar contra la libertad de creencias, un tema sacrosanto en la constitución.
Aunque parezca asunto de risa, el tema es grave. Y lo es más, porque los involucrados se toman muy en serio sus papeles de defensores de cada una de las teorias, sobre todo los partidarios de la Biblia. Hay que recordar que Estados Unidos fue fundado por religosos que venían huyendo de la persecusión que sufrieron en Europa, por defender su religión. Al crearse Estados Unidos como nación, se le dio especial importancia a la libertad de creencias.
De hecho, este asunto de la religión es uno de los que fundamenta la misma existencia de Estados Unidos como país.
A pesar de esto, la postura oficial de la administración Bush es clara: Apoyar la teoría de la evolución. Es el fundamento de la biología.
Lo mismo opinan públicamente la Dirección Nacional de Ciencias, la Asociación Americana del Avance de las Ciencias, y la Asociación Nacional de Maestros de Ciencias.
Pese a esto, el pueblo ha hablado. Y no siempre lo que piensan los americanos "promedio" es lo que opinan sus dirigentes.
En el estado de Utah, el senador republicano Chris Buttars propuso hace poco que las escuelas enseñen ambas teorías, la evolución y la creación, de manera oficial.
"Los únicos que se preocuparían por esto serían los ateos", dijo Buttars, según un reporte de la agencia AP.
"La (teoría de la ) creación divina sería para contrarrestar la creencia de los niños de que todos venimos de los monos. Porque no es así. Me choca que nuestras escuelas enseñan la evolución como si fuera un hecho", declaró Buttars según AP.
Por lo pronto, el Sr. Ham —australiano de nacimiento, según un reporte difundido por la agencia AP— espera que su museo de la creación, ubicado en Kentucky, atraerá a 600 mil turistas una vez que abra sus puertas dentro de poco.
Nosotros pensamos que sus cálculos se van a quedar cortos. Sobre todo cuando los maestros de ciencias de las escuelas cercanas obliguen a sus alumnos a visitar el museo como una tarea "oficial".
Parece ser que, a diferencia del resto del mundo, el Estados Unidos Adán y Eva sí se enfrentaron a Darwin... Y le ganaron.

AMERICANOS: ¿LOS MÁS IGNORANTES?
El resto del mundo tiene una palabra para definir las creencias de los americanos: Ignorancia.
Los europeos, y sobre todo los latinoamericanos, siempre acusamos a los americanos de ser ignorantes. De apoyar ciegamente sus principios (religiosos, políticos, éticos, etc.), sin conocer del tema a fondo.
Los acusamos de estar anestesiados por la televisión. De ser tontos, de no conocer mas que lo que los politicos les cuentan, de creerl sin averiguar.
(Claro, episodios como el mencionado sobre la evolución vs. el creacionismo no ayudan nada a mejorar la imagen de los gringos ante el resto del mundo)
Pero yo creo que no podemos acusar a nadie sin ver la viga en el ojo propio. Los mexicanos no somos precisamente los mas informados y expertos.
Porque mientras que los gringos se la pasan diciendo que los mexicanos somos pobres e ignorantes, nosotros nos la pasamos diciendo que los gringos son despiadados y amantes de la pena de muerte.
Mientras que los americanos estan anestesiados por programas como Survivor o The Apprentice, los mexicanos estamos anesteciados con los Big Brothers y las Academias (y pa acabarla son copias de los reality shows gringos).
Mientras que los americanos creen gran parte de lo que les dice George Bush sobre las victorias en Irak por la libertad y la justicia, nosotros le creemos todo lo que dice Anremanué (y pa acabarla lo queremos de presidente).
Mientras que los americanos vitorean a los políticos extremistas que exigen cerrar la frontera, y aventar bombas nucleares a todo el mundo, nosotros vitoreamos a los politicos que prometen erradicar el liberalismo y volver a los tiempos de economía cerrada y ultranacionalismo, porque "el capitalismo falló".
Mientras los trabajadores americanos desprecian el libre comercio, porque les quita empleo y se lo llevan a México para enriquecer las corporaciones, los trabajadores mexicanos desprecian el libre comercio porque les quita empleo y se lo llevan a Estados Unidos (o a China) para enriquecer a las coporaciones.
Los mexicanos decimos: México es un pueblo noble y grande. Igual dicen los gringos: America es grande, libre y noble
¿Quién tiene la razón?

E-mail: cfzap@yahoo.com
www.cesarfernando.blogspot.com

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