viernes, mayo 27, 2005

El profesor que odiaba a Estados Unidos

DESDE LAS ENTRAÑAS DEL MONSTRUO

Por César Fernando Zapata

DALLAS, Texas - El profesor César siempre odió a "eso pinches gringos", como decía.Desde su juventud, el profesor César estuvo influenciado por las ideas socialistas de su padre, un sastre tamaulipeco que se la pasó organizando sindicatos en todo su estado. Ese espíritu combativo, izquierdista y entregado a las causas sociales lo heredó el profesor César.
Como buen izquierdista, el profesor odiaba todo lo que oliera a capitalismo, a derecha y a Estados Unidos. Y no perdía momento en expresarlo de la manera más ruidosa y directa posible, con quien se le pusiera delante.
Igual que muchos mexicanos y latinoamericanos.
Y precisamente como muchos latinoamericanos, la vida del profesor César también estuvo llena de contradicciones respecto a su relación con Estados Unidos: Por un lado, odiaba a ese país, a su política exterior, su sistema de vida y sus valores. Pero por el otro, siempre admiró las series de televisión y las películas de Hollywood. Sobre todo las policiacas y de guerra.
El profesor criticaba a Washington, a la bandera de las barras y las estrellas, y hasta las hamburguesas... pero al mismo tiempo era un fanático enamorado del béisbol, y hasta una vez expresó su gusto por la música country.
Se opuso a la guerra de Irak con la misma fuerza y enojo con que lo hizo con la de Vietnam. Despreciaba al militar americano, pero reconoció la ayuda ofrecida por el ejército gringo durante el huracán de 1955.
No había quién le ganara a bailar swing (ni entre mexicanos ni gringos), y le encantaba la música de grandes bandas.
Acusaba a los americanos de ignorantes, racistas, intolerantes y cerrados de mente, pero al mismo tiempo disfrutaba con las canciones de Elvis Presley a pesar de que éste fue el típico americano ignorante, racista y cerrado de mente.
A diferencia de muchos que odian a Estados Unidos, el profesor sí lo conoció. Siempre contaba con gracia y hasta añoranza sus andanzas cuando a los 17 años se escapó de su casa para venirse de 'mojado'. Llegó precisamente a Fort Worth, Texas, muy cerca de Denton, donde su padre (el sastre comunista) años atrás había trabajado instalando líneas férreas.
Para rematar las contradicciones, uno de los hijos del profesor se hizo emigrante, y vive desde hace años en Texas. Cada vez que el profesor recibía a su hijo, lo saludaba efusivamente, con besos y abrazos... para después enfrascarse con él en airadas discusiones contra "esos pinches gringos".
"Nada mas porque tú estás allá, pero si por mí fuera, me gustaría mucho que a todos en ese país se los llevará la fregada", le decía a su hijo.
En México, hoy en día, hay muchos otros profesores César, que igual odian a Estados Unidos, pero quienes tienen sus vidas intimanente ligadas a este país, directa o indirectamente. Les guste o no. Ya sea por hijos, por familia o por simples gustos o disgustos.
Días atrás, el profesor estaba molesto, deprimido. No comía, no quería levantarse, casi no hablaba. Su familia le había dicho que por su condición, no iría en verano a Estados Unidos a visitar a su hijo el "paisano"..
Bastó una llamada del hijo emigrante para cambiarle el carácter: "Saca tu pasaporte y tu visa y ven a visitarme en diciembre. Yo voy por ti a la frontera", invitó el hijo al profesor.
Cuenta la familia que tras esta invitación, el carácter del profesor cambió. No, no refunfuñó ni rezongó contra Estados Unidos. En cambio, comenzó a comer, se animó y comenzó a hacer planes para sacar su visa lo antes posible.
Quería venir a Estados Unidos, a ver a su hijo. No importaba que de paso tuviera que ver a "esos pinches gringos".
Pero el profesor no pudo realizar su viaje. Falleció la semana pasada. Yo tuve que ir de emergencia a México, a darle el último adiós.
Porque fue mi maestro. No cualquier maestro: De hecho, fue el primer y más importante maestro que tuve, no solo en la escuela, sino en la vida.
Gracias a él soy lo que soy, y hasta lo que no soy. Y por eso siempre estará conmigo, en mi corazón.
Descansa en paz, papá. Te queremos.

1 comentario:

  1. Creo que el profesor Cesar es una persona admirable y un ejemplo a seguir por el simple hecho de que se intereso y dio su vida al conocimiento y a la comprension de todos los aspectos de la vida que le toco vivir. Creo que tenemos la responsabilidad de hacer seguir su ejemplo y hacer lo mismo. Podemos ver las noticias diariamente y quejarnos de nuestra situacion,quejarnos de nuestro gobierno, de las instituciones que nos han criado y que han dejado huella en nuestras vidas, etc., pero la verdad es que vivimos en una era en la que el bienestar social no es tan importante como el bienestar de cada individuo. La raiz de la mayoria de problemas y conflictos del gobierno proviene del hecho que actualmente, la vida se basa en lo que puedes hacer para superarte independientemente de como afecte a los demas. Debemos hacer algo para cambiar esto, es tiempo de empezar un movimiento que se oponga a las prioridades pre-establecidas por la sociedad moderna, en donde la ambicion triunfa sobre la felicidad y bienestar de los seres humanos, en donde los gobiernos basan su riqueza en su tecnologia y en la cantidad de armas que tienen y no en las necesidades basicas y la satisfaccion de su poblacion. Debemos unirnos para exigir nuestros derechos como humanos y no como parte de una entidad corrupta y equivocada.
    El primer paso es educar a la gente para que se pueda defender y para que realmente pueda tener una opinion legitima acerca de lo que sucede en la actualidad. Es todo. No es aceptable que nos dejemos manejar y que nos conformemos por un gobierno que esta basado en individuos que guian su vida por sus logros personales y no por lo que pueden contribuir al mundo y sobretodo a su pais. Es tiempo que dejemos de pensar que somos incapaces de cambiar la situacion en la que nos encontramos. Tenemos que unirnos y escribir un manifesto en el expongamos nuestras ideas y creencias. Si estas de acuerdo conmigo me gustaria que me escribieras con tu opinion al respecto: ana_0418@yahoo.com. No debemos conformarnos con lo que se nos presenta en la vida si sabemos que no es lo correcto o lo justo. No es algo que puede cambiar de la noche a la manana, pero por lo menos tenemos que establecer y presentar las bases de nuestras creencias ante el mundo. Todos los grandes movimientos en la historia han empezado con un grupo de personas que no se conforman con pertenecer a una sociedad con la que no estan de acuerdo. Debemos unirnos si queremos hacer una diferencia en el mundo.

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