viernes, septiembre 17, 2004

En Estados Unidos ya no hay inválidos, ni gordos, ni viejos, ni negros, ni pobres... ni señoritas

DESDE LAS ENTRAÑAS DEL MONSTRUO

Por César Fernando Zapata

DALLAS, Texas -En Estados Unidos ha pasado algo increíble.
Como por arte de magia, en este país ya no hay inválidos. Ninguno.

Tampoco gordos, ni viejos o ciegos. Ni ninguna persona "deficiente", o "inválida".

Pero no sólo eso. Tampoco hay negros, ni indios. Ni distinción entre hombres y mujeres.
¿Qué pasó? ¿Como por arte de magia todo es perfecto, sin problemas, sin razas? Para nada.

Lo que sucede es que en Estados Unidos ya nadie habla de gordos, enanos, o inválidos, ni de cualquier palabra que pueda sonar "ofensiva" para alguien.

(Y esto incluye negros, indios o 'mojados').

Hoy en día, es casi un crimen decir esas palabras en público. Ni en la televisión, el radio, o el cine. Muchísimo menos en la prensa.

Todos los medios de Estados Unidos se esfuerzan por evitar palabras, auto-censurarse. ¿El motivo? No insultar a nadie. No ofender sensibilidades. No causar demandas multimillonarias por racismo, clasismo o simple maldad.

Es lo que se llama ser "políticamente correcto".

En español les decimos "eufemismos". O sea palabras elegantes que usamos para vestir palabras prosaicas y comunes.

Palabras que todos usamos en privado... pero que nadie se atreve de decirlas en público. Porque lo acusarían de racista, criticón, insensible o algo peor.

Estados Unidos han convertido esta costumbre en un arte. O en un trauma.

Los periódicos, sobre todo, han llegado a niveles ridículos, en un afán por no sonar "insensibles". Por temor a que se ofenda alguien, algún grupo, o alguna comunidad. Como nosotros, los mexicanos.

Por ejemplo, usted no puede decirle "ciego" a una persona que no ve. Se le echarían encima los defensores de derechos humanos, lo demandarían, lo correrían del trabajo, tendría que pagar una multa y hasta al bote podría ir a dar. Al final, desaría haber nacido mudo.

A una persona que no puede ver, lo correcto es llamarla: "visually challenged" (algo así como "desaventajado visual").

???

Muchísimo menos puede usted decirle "negro" a un negro (o persona de color "serio"). Lo menos que puede pasar es que se ofenda, antes de que que llame a un policía y lo acuse de insultos.
Negro (así en español) es una palabra durísima. Suena a "nigger", el peor insulto que existe contra los negros. Suena a colonialismo, a esclavismo (acuérdese que los mercaderes esclavistas eran portugueses y españoles, por eso la palabrita trae malos recuerdos).

Vaya, en cualquier periódico de Estados Unidos es considerado de malísimo gusto siquiera mencionar la palabra. No se puede ni mencionar en notas informativas, ni en editoriales. Ni aún cuando estén en contra de la palabra.

Cuando es ya de plano muy necesario referirse a ella, por necesidades del tema, se recurre a abreviarla: La llaman "La palabra 'N'" (The "N" Word).

¿Cómo puede entonces decirle a una persona de raza negra? Por su nombre, claro. Y como grupo, ahora se llaman "African-Americans" (Afro-americanos).

Los indios tampoco son indios (a menos que sean nativos de la India). En cambio, si son indígenas autóctonos, son "Nativos Americanos".

Esto es lo "políticamente correcto".

El diccionario de términos políticamente correctos ha ido en aumento, conforme hay más grupos de presión, o simple gente que se ofende por cualquier cosa y amenaza con demandar todo lo que se mueva, hable, respire o camine.

Por ejemplo, ya usted no puede decirle "Enano" a nadie. No, ahora las gentes pequeñas son "personas en desventaja vertical".

Los gordos son personas "grandes". O "amplias". O incluso "Personas en desventaja horizontal" (????).

Ya no hay políticos "deshonestos" , sino "éticamente desorientados". Ni pobres: Ahora son "desaventajados financieros".

Tampoco viejos: Ahora se llaman personas "cronológicamente dotadas" (!!!!!!???).

Ya ni siquiera se les puede decir a las mujeres "Señora" (Que se dice 'Misses', y se abrevia Mrs.), ni "Señorita" (Miss). No, capaz que se arriesga usted a recibir un zapatazo. Ahora se les dice Ms. (pronunciada así, Mss).

¿Qué significa eso? Nada. Y todo. Es un término vago que está entre señora y señorita.

(Es algo así como el "Seño" o "Señito" que usamos los mexicanos. Pa'no equivocarnos).

Es decir, el Ms. es neutro. No suena machista, ni insolente, si resulta que la dama en cuestión no es ni señora ni señorita. Uno nunca sabe.Vamos, hasta las mujeres de la calle (esas señoras o señoritas que a veces no son ni lo uno ni lo otro) pueden ser llamadas prostitutas: Ahora se llaman "Trabajadoras sexuales".

¿Cómo se llegó a estos extremos? Quizá al principio las intenciones de erradicar términos eran buenas. Defender a personas (o clases, o grupos) que eran constantemente objeto de burlas en el pasado. Después de siglos de insultar y burlarse de todo lo que no fuera WASP (Blanco, Anglosajón y Protestante, o sea "Gringo"), los norteamericanos como que tuvieron un ataque de remordimiento, y decidieron dejar atrás esos tiempos de insultos raciales (abiertamente, por lo menos).

Pero la costumbre se les fue de las manos. Porque, ¿quién ponía el límite? En teoría, todos podemos sentirnos ofendidos por una palabra que no nos guste. Y hoy en día, los términos políticamente correctos han sido tan manoseados, que ya cayeron francamente en lo ridículo.

Ahora hasta los propios libros de texto que se usan en las escuelas de gobierno tratan con muchísimo cuidado el lenguaje, para ir preparando a los niños a vivir en un mundo 'políticamente correcto', donde no hay ni negros, ni viejos, ni gordos, ni prostitutas.

Cada escuela tiene, por ejemplo, ciertas reglas para prohibir tal o cual libro en base al lenguaje que usen. En teoría es bueno, pero en la práctica es simple y sencillamente censura, porque incluso hay listas "oficiales" de palabras prohibidas para los libros de texto. Lo cual, dicen algunos, ha afectado la calidad de la enseñanza pública en Estados Unidos. Para mal.

Vaya, ya ni siquiera se puede decir "basurero" a las personas que trabajan en un camión de la basura. Ahora son ¡"Ingenieros sanitarios"!.

Tampoco se salvaron los entrañables bomberos. Ya no hay tales. Esa palabra era sexista, muy macha para el gusto de algunos.

Porque, ¿qué tal si el mentado bombero es mujer? Entonces, habría que diferenciar, o usar una palabra neutra. Como "combatefuegos" (firefighter). Y así es como se llaman ahora esos héroes/heroínas.

Por lo tanto, según el nuevo idioma "políticamente correcto", una frase sencilla y aparentemente inofensiva, como "El bombero puso una escalera junto al árbol, subió en ella, y rescató al gato", sería duramente criticada. En cambio, según la página Wilkipedia.com, su traducción "políticamente correcta" debería quedar así:

"El combatefuegos (quien resulta que era hombre, pero también pudo haber sido mujer), canceló los derechos básicos del gato de determinar hacia dónde caminar, subir o descansar, e infringió sus propios juicios de valor en determinar si necesitaba ser 'rescatado' del predicamento que él mismo eligió. Y en abierto desprecio por el bienestar del medio ambiente, y de este árbol en particular, empujó el artículo de ascenso para personas con desventaja de movilidad, e hizo una injusta demostración de proeza física ante los incapacitados al subirla, para arbitrariamente atrapar al inocente animal con la intención de devolverlo a la persona que reclamaba ser propietario de su natural existencia."

(Espero que ningún lector se haya ofendido).

E-mail: cfzap@yahoo.com

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